La Selección, Bildu, Rufián… y el realismo mágico
El PP de Bilbao se encargó de organizar la fiesta y de poner una gran pantalla para que la gente pudiera ver a España ganar su segundo mundial de fútbol. Aun así, como habréis visto, los cachorrillos de ETA fueron allí, como a otros tantos sitios del País Vasco y Navarra, a agredir a quienes estaban disfrutando del partido.