¿Qué futuro nos espera?
El horizonte que asoma no es orwelliano sino huxleyano: el resultado lógico de nuestra pobreza de trascendencia.
El horizonte que asoma no es orwelliano sino huxleyano: el resultado lógico de nuestra pobreza de trascendencia.
No hay crisis sin transformación, y quizá la más evidente es el regreso a las distintas formas de religiosidad.
Hay un corpus doctrinal que vertebra los cambios que creíamos esporádicos y reversibles de la ola neoreaccionaria.
Letizia se ha hecho reina como quien se hace a la mar en una tormenta. No ha tenido aliados. Pero ha navegado.
Hipotecas imposibles, alquileres que asfixian, sueldos de supervivencia. La precariedad se mide en metros cuadrados.
El trabajo contemporáneo se ha reducido a su esqueleto. Es 'management' sin producción.
Es hipócrita desconocer que adelgazar y mantenerse en forma exige una inversión en tiempo y en dinero.
Su comicidad no es mero 'comic relief', sino el método de quien sabe que la verdad ha de saber reírse de sí misma.
La profanación del Louvre desnuda la fragilidad de los templos del arte y la vanidad herida de Macron.
El plan de paz está montado por hombres de negocio y para que todo el mundo tenga un interés material en su éxito.
Nunca un Premio Nobel de la Paz reveló tanto sobre la podredumbre ética que la ideología es capaz de producir.
¿Hasta cuándo vamos a seguir siendo las mujeres «fallos tecnológicos» y «casos»? ¿Cuánto tiempo van a seguir mofándose?
2.000 mujeres andaluzas han sufrido retrasos o nunca han recibido el informe de cribado de detección precoz de cáncer.
¿Puede una sociedad democrática ser una sociedad libre?
Ante el problema intergeneracional que vive España, viviremos enemistados en la médula de las sociedades: las familias.
Sherezade contaba para no morir; este Cervantes parece contar para ser deseado.
Como advertía Arendt, cuando los hechos alternativos arrasan la verdad, se derrumba el suelo de la ciudadanía.
Abundan quienes creen que pueden salvarse de su complicidad con la barbarie alegando pureza intelectual.
En muchos casos lo relevante no es si algo es lícito, legal o permisible, sino si es ejemplar o razonable.
Yerran quienes reducen el auge evangélico madrileño a moda ultramarina.
Hoy lo literal ha ocupado y constriñe progresivamente el espacio de la metáfora.
Woody Allen ha vuelto. No a la pantalla, ni a los clubs de Manhattan, sino a la novela.
Las víctimas no se sienten seguras, porque no reciben explicaciones de qué ha pasado ni de cómo está ahora la situación.
A la alegría por llamada de la filósofa, le siguieron los nervios. Apunto estuve de meterme debajo de la cama.
Los ídolos de nuestra España se van genuinamente añorados, pero no propiamente despedidos.
Toda tragedia necesita encontrar el momento en que deja de pertenecer al testimonio y admite la ficción.
Algunos líderes políticos y de opinión han optado por ofrecer soluciones fáciles a la crisis migratoria.
España, por la razón que sea, mejora cuando se cuenta y empeora cuando se define.
Seis de los consejeros editoriales de Ethic reflexionan sobre la situación en la ciudad autónoma.
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