Que todo siga su curso
¿Qué resultado podemos esperar de un sistema educativo que no deja de cambiar?
¿Qué resultado podemos esperar de un sistema educativo que no deja de cambiar?
Las constituciones están llenas de paradojas: cuantos más derechos recogen, menos pueden llevar realmente a la práctica.
El continuo imperativo para sacar provecho de la adversidad se ha convertido en un mandato tan terrible como perverso.
El paso del mito a la razón no es un fenómeno definitivo, sino un proceso que debemos repetir una y otra vez.
Este baile originado en América Latina a finales de los noventa revaloriza ahora el cuerpo como búsqueda de la igualdad.
¿Y si el ansia por querer menos cosas en nuestra vida tiene un significado que va más allá de un armario ordenado?
¿Qué es reír, sino una forma de plantar cara a la tragedia que supone a veces nuestra existencia?
La última película del fallecido Jean-Claude Lauzon, extraña y bella a partes iguales, es hoy una obra de culto.
Las amistades siempre deben ser la parte dulce de la vida, no una prolongación de la amarga. Sin reproches ni rencores.
En un mundo envenenado por la velocidad, leer es capaz de sanar multitud de males contemporáneos.
La historia, como disciplina, es hoy utilizada (erróneamente) para un solo objetivo: entender nuestro presente.
¿Es tan integral y revolucionaria como se pregona o estamos, en cambio, ante un ejemplo de populismo institucional?
Querido Emilio, te has ido de repente, y demasiado pronto, como el personaje de una película de Sorrentino.
Tener 'propósito' es la moda, pero ¿acaso no es eso la principal obligación de cualquier empresa?
Flaco favor nos hacemos cuando recurrimos al argumento de la democratización como sinónimo de mal servicio o saturación.
Nos evadimos para practicar un 'carpe diem' completamente exacerbado, pero ¿desaparecen las cosas solo por ignorarlas?
Necesitamos nuevas formas de dar valor a la palabra: solo así podremos sobrevivir a la invasión del texto en las redes.
Las humanidades solo pueden protegerse siendo conscientes de su valor inconmesurable.
El politólogo Fernando Vallespín desgrana alguna de las claves de la actual crisis de la democracia liberal.
En cada novela, el autor francés nos devuelve el reflejo de nuestro ocaso.
En una auténtica estructura colectiva, nadie está de más.
La tecnología, con sus avanzadas representaciones, ha creado un poderoso límite a nuestras capacidades de sorpresa.
El ajetreo y la sobreinformación nos envuelven en un ruido constante. ¿Por qué no soportamos el silencio?
¿Cuántos amoríos y tertulias desaparecerán para siempre con el cierre de las salas de cine?
Seremos muy ingenuos si pensamos, desde un punto de vista simbólico, que el trigo se puede imponer al acero.
Camus ya advirtió que la peste verdadera nunca habita en las ratas, sino en quienes deciden mirarlas.
Europa ha construido su proyecto sobre la convicción de que el progreso económico debe ir acompañado de cohesión social.
Ha amanecido y todo es blanco. El salón huele a café y, en cuanto os despertéis, olerá también a trenza de pan tostado.
Muchas generaciones de la Historia han vivido aguardando el final, pero ninguna como esta lo vivió a diario.
Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas
Un momento...