Economía

POWERED BY

El desarrollo sostenible, la inversión más rentable

El sector financiero quiere hacer de sus compromisos ambientales, sociales y de buen gobierno (ASG) los grandes pilares de su estrategia global. Por cuarto año consecutivo, Bankia es una de las diez entidades financieras europeas incluidas en Dow Jones Sustainability Index (DJSI) Europe.

Artículo

Ilustración

Valeria Cafagna
¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 5 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
10
Feb
2021
bankia

Artículo

Ilustración

Valeria Cafagna

Por cuarto año consecutivo, Bankia ha sido incluida en el Dow Jones Sustainability Index (DJSI) Europe, lo que equivale a decir que el banco presidido por José Ignacio Goirigolzarri se consolida entre las diez entidades financieras más sostenibles del Viejo Continente. Nacido en 2010 como la franquicia continental del Dow Jones Sustainability Index global, este índice evalúa el desempeño sostenible de las principales compañías europeas en tres grandes vertientes: económica, medioambiental y social. Los requisitos para formar parte de este listado son, además de ser compañía cotizada, acreditar el cumplimiento de más de 600 indicadores vinculados a estas tres dimensiones.

Por medio de un exhaustivo cuestionario, los analistas del DJSI Europe verifican y valoran a las empresas en una escala de uno a cien puntos en función de su grado de cumplimiento en variables como gobierno corporativo, código ético y de conducta, transparencia, gestión del riesgos, negocio y proveedores, desarrollo de productos y programas sostenibles, ecoeficiencia energética, RSC, gestión del talento, reputación o inclusión financiera.

Entre los aspectos mejor valorados del banco español sobresale el epígrafe de la relación con el cliente, que ha merecido la máxima calificación de los evaluadores. Lo ha hecho, además, en un año especialmente convulso, marcado por la pandemia y la incertidumbre económica. «Llevamos a cabo muchas iniciativas para ayudar a nuestros clientes, desde algo tan sencillo como que puedan entender claramente los contratos y los productos financieros hasta ofrecerles asesoramiento personalizado y productos y servicios que promuevan la sostenibilidad, tanto de familias como de empresas y pymes», ilustra David Menéndez, director de Gestión Responsable de Bankia.

David Menéndez: «La sostenibilidad ha llegado para transformar nuestra manera de hacer las cosas»

Los epígrafes de estrategia fiscal, transparencia e inclusión financiera también han obtenido altas puntuaciones, aunque es en las dimensiones ambiental y social donde han llegado los mayores avances para Bankia. En la primera, la entidad ha destacado por las mejoras implementadas en la eficiencia operativa, mientras que el reporte de las políticas sociales ha merecido un pleno en las valoraciones de los analistas en la segunda. Un equilibrio que, señala Menéndez, tiene su explicación en la forma en la que el banco se plantea las cuestiones ambientales, sociales y de buen gobierno. «La sostenibilidad es transversal a toda nuestra gestión. No es un hecho aislado, sino que está en el propósito de nuestra compañía. Es la manera en la que hacemos las cosas».

Acreditación sostenible

Formar parte del DJSI Europe y de otros índices de referencia en sostenibilidad supone un plus reputacional para las empresas ante sus distintos stakeholders, pero también una garantía de solvencia de cara a los inversores. Según datos de Spainsif, en 2019 los activos sostenibles representaron 285.454 millones de euros en España, lo que supone un crecimiento del 36%. «Hace unos años, los fondos Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo (ASG) eran de nicho, pero hoy ya empiezan a ser mainstream», subraya Alberto Andreu, profesor asociado de la Universidad de Navarra.

Estas cifras revelan que pertenecer a uno de estos grandes índices de sostenibilidad ya no solo es una cuestión de imagen. También actúan, indica Andreu, «como una suerte de acreditación informal que ayuda a tomar decisiones de inversión a quienes quieren invertir en una empresa siguiendo criterios ASG». Para este experto, los índices de sostenibilidad podrían incluso llegar a complementar las calificaciones de las agencias de rating en un futuro no muy lejano. Sin olvidar, añade, «que las compañías incluidas en ellos son más transparentes y están mejor gestionadas».

Nuevo protagonismo social y medioambiental

El progresivo alineamiento de la banca con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) puede interpretarse también como un síntoma inequívoco de que algo está cambiando en cuanto al papel que el sector financiero quiere jugar en la sociedad y en el mundo. Ana Sainz, directora general de la Fundación SERES, destaca «el potencial transformador de las compañías que apuestan por un modelo responsable, generador de valor y que no deje a nadie atrás». Y recuerda que las compañías ya no se diferencian por la calidad de un producto, «sino por sus valores únicos y la conexión que logran obtener con la sociedad». Sainz cree que un sector privado responsable «es indispensable para el crecimiento, la productividad, la innovación y la creación de empleo, factores, todos ellos, generadores de desarrollo y oportunidades».

Alberto Andreu: «Las compañías incluidas en los índices de sostenibilidad son más transparentes y están mejor gestionadas»

En 2019 Bankia, junto con otros 32 bancos a nivel mundial, se convirtió en firmante e impulsora del Compromiso Colectivo de Acción Climática de Naciones Unidas, la más ambiciosa iniciativa del sector bancario en apoyo de una transición hacia una economía Cero Emisiones. «La revolución, como algunos han calificado a la sostenibilidad, ha llegado para transformar nuestra manera de hacer las cosas, y el sector financiero está decidido a ser un vehículo y un actor de ese cambio», sostiene David Menéndez.

El medio ambiente no es el único protagonista de ese salto. Acción social y buen gobierno son los otros dos pilares. «Recientemente nos hemos comprometido con los Principios de Empoderamiento de la Mujer promulgados por la ONU, y en septiembre de 2019 fuimos signatarios fundadores de los Principios de Banca Responsable de Naciones Unidas, junto con 130 entidades más. Hoy ya somos 200 bancos de 58 países y seis continentes, todos bajo el mismo paraguas y la misma convicción de alinear nuestros negocios con los compromisos del Acuerdo de París sobre Cambio Climático y los ODS», declara el directivo de Bankia.

Sostenibilidad y rentabilidad

Las buenas calificaciones obtenidas por la banca en los distintos termómetros sostenibles refuerzan una idea que comienza a prender con fuerza en los entornos financieros: que sostenibilidad y rentabilidad van de la mano. «Las empresas han comprendido que para ser competitivas tienen que generar también un impacto positivo social», apunta Sainz. La experta opina que los cambios son oportunidades extraordinarias para que las empresas innoven y lideren con responsabilidad.

«Si pensamos en las transformaciones estructurales que se prevén, es fácil adivinar que surgirán nuevos colectivos desfavorecidos. A las empresas y la sociedad civil les toca trabajar juntos para responder a la crisis inmediata, desarrollar planes para la recuperación y poner el foco en largo plazo sin descuidar el apoyo a las personas más vulnerables», reclama.

«Sostenibilidad es rentabilidad, impacto positivo y aportación de valor para todos los grupos de interés y también para el entorno», concluye David Menéndez. Para el directivo de Bankia, una estrategia sostenible siempre tiene una repercusión positiva en la rentabilidad de la compañía en el medio y largo plazo. «Nosotros pensamos en la incorporación de los criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo no solo como elementos fundamentales en la prevención y mitigación de posibles riesgos, sino también en la búsqueda de oportunidades», argumenta.

La difícil ecuación de alinear el legítimo interés empresarial con el bien común parece encontrar su intersección natural en la sostenibilidad. Porque, insiste Menéndez, «tanto los inversores, como los consumidores y los profesionales quieren invertir, relacionarse o trabajar con empresas que no solo se preocupen por la cuenta de resultados, sino que tengan en cuenta los impactos que generan en su entorno, desarrollen iniciativas alineadas con el desarrollo sostenible y tengan un sólido compromiso con la sociedad».

ARTÍCULOS RELACIONADOS

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible obtener más información aquí.