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Copa del Mundo 2026

Las temperaturas del Mundial

Del 11 de junio al 19 de julio se celebra la Copa Mundial de Fútbol 2026 en México, Canadá y Estados Unidos. Pero el deporte tendrá un invitado poco deseado: el calor extremo.

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11
junio
2026

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La escalada de temperaturas global ha hecho que los veranos sean más tempranos y duros. Si el verano de 2025 parecía de récords, la realidad es que esa será la tónica cada vez más común. El futuro más inmediato pasará por veranos más largos e inviernos más cortos. Y esto impactará en las competiciones deportivas: las altas temperaturas ya han puesto en peligro o han abiertos nuevas incógnitas en los Juegos Olímpicos o en el Tour de Francia. Ahora, podrían pasar factura en la Copa Mundial de Fútbol.

El Mundial de la FIFA, que este año se celebra del 11 de junio al 19 de julio en Canadá, Estados Unidos y México, suele convocar audiencias multitudinarias y mover ingentes cantidades de dinero. La edición de este año está generando titulares y análisis por las implicaciones geopolíticas y las habituales quinielas de quién podría ganar, pero también lo hace por sus esperadas elevadas temperaturas. Se estima que este será una Copa del Mundo de importante estrés térmico.

Según cálculos de la World Weather Attribution, los jugadores (y el público que vaya a verlos) tendrán una probabilidad mayor de enfrentarse a un calor y humedad extremos de la que tuvieron quienes fueron al Mundial de 1994. En el 94, Estados Unidos fue el país anfitrión, con fechas de competición paralelas a las actuales (17 de junio a 17 de julio).

Aunque el reparto geográfico de los encuentros cambiará las condiciones de juego (no es lo mismo las ciudades costeras canadienses que las zonas de interior mexicanas o estadounidenses), el impacto se notará en líneas generales. Las temperaturas superarán los 30ºC en bastantes ocasiones y la humedad complicará las cosas. De hecho, según este análisis, una cuarta parte de los partidos se celebrará por encima de los 26ºC de temperatura de bulbo húmedo (la que mide la capacidad del cuerpo humano para enfriarse) y cinco podrían superar los 28ºC (es decir, 38ºC de calor seco). Uno de cada cuatro partidos estaría así incumpliendo las condiciones marcadas por el sindicato de futbolistas para que se desarrolle el juego.

Aunque no es lo mismo jugar en las ciudades costeras canadienses que en las zonas de interior estadounidenses, el impacto se notará en líneas generales

«El estudio de World Weather Attribution se centra en el análisis de la evolución de un parámetro calor y humedad», señala Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en declaraciones a SMC España. «Es importante, porque el cuerpo humano no responde igual a las altas temperaturas ante condiciones ambientales de baja humedad que cuando esta es elevada».

O, como suma a la misma fuente Ernesto Rodríguez Camino, meteorólogo superior del Estado y presidente de la Asociación Meteorológica Española, «este estudio pone de manifiesto y ayuda a comunicar la importancia del cambio climático de origen antrópico en el aumento de la intensidad y frecuencia de los extremos asociados a temperaturas cálidas y en la necesidad de adoptar mecanismos de adaptación para poder mantener ciertas actividades».

El contexto será así mucho más extremo, la probabilidad de sufrir consecuencias físicas por el calor se dispara (tanto para jugadores como para el público) y el propio juego se verá afectado. Los análisis ya apuntan que los partidos podrían ser peores, en términos de calidad de juego. Al fin y al cabo, bien se sabe ya que el calor afecta a la productividad. Según un estudio de Climate Central, los partidos podrían desarrollarse a un ritmo más lento. Y no será una cuestión que afecte a un par de encuentros, sino que el rendimiento se resentirá «en casi todos los encuentros del Mundial de 2026».

Las estimaciones del Climate Central apuntan que 97 de los 104 partidos programados muestran una mayor probabilidad de celebrarse en «condiciones que mermen el rendimiento». El margen de probabilidad es también elevado: los expertos hablan de que es del 50% en la mitad de los partidos. El peor de todos los encuentros programados será el que enfrentará a Uruguay y a España el 26 de junio. «La probabilidad del 70% de que se den esas condiciones de calor durante ese partido es 37 puntos porcentuales mayor debido al cambio climático», explican en el comunicado del organismo. El calor se convertirá así en un rival extra para quienes estén en el campo de juego.

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