TENDENCIAS
Sociedad

'Six seven'

La Generación Alfa y la cultura del absurdo

Del ‘brainrot’ al ‘six seven’, esta generación convierte el absurdo en un lenguaje compartido a través de internet. Entre memes, vídeos y personajes imposibles, expresa una forma singular de relacionarse con la incertidumbre contemporánea.

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
04
agosto
2026

Cada generación ha encontrado un lenguaje propio para responder al momento histórico que le ha tocado vivir. En ocasiones ese lenguaje ha adoptado formas políticas o artísticas, mientras que, en otras, ha nacido en espacios como los videojuegos o las redes sociales. La Generación Alfa, formada por quienes han crecido desde comienzos de la década de 2010, ha desarrollado, por su parte, una estética marcada por el humor absurdo y la exageración.

Dentro de ese universo ha surgido un fenómeno que muchos identifican con una palabra que ya no es ajena para casi nadie: brainrot. El término podría traducirse como una especie de «podredumbre cerebral», aunque su significado cultural resulta mucho más amplio. Se utiliza para describir contenidos que parecen no tener lógica aparente, que someten al consumidor a estímulos sin descanso y que convierten el sinsentido en algo potencialmente viral. En ese contexto también aparece el llamado six seven, una forma de humor vinculada a vídeos breves, montajes acelerados, personajes extravagantes y frases convertidas en códigos internos. Más allá de la apariencia caótica, este lenguaje revela una sensibilidad que recuerda a movimientos artísticos nacidos en momentos de profunda inestabilidad.

Cuando el dadaísmo apareció en Europa durante la Primera Guerra Mundial, muchos de sus artistas entendían que el lenguaje tradicional había perdido la capacidad de explicar una realidad atravesada por la violencia. Frente a esa crisis, respondieron con poemas automáticos, collages, acciones performativas y composiciones deliberadamente absurdas. El objetivo no consistía únicamente en provocar al público. También buscaban cuestionar las reglas que habían sostenido una determinada idea de cultura.

Un siglo después, el contexto resulta completamente diferente, aunque la lógica presenta algunos puntos de contacto. La Generación Alfa ha crecido entre una pandemia, conflictos internacionales retransmitidos en tiempo real, crisis climáticas, inteligencia artificial y una exposición permanente a pantallas. En consecuencia, buena parte de su comunicación digital prescinde de la explicación racional y apuesta por una acumulación constante de imágenes, sonidos y referencias.

El brainrot representa uno de los mejores ejemplos de esa dinámica. Un vídeo puede mostrar un tiburón bailando sobre un monopatín, acompañado por una canción distorsionada, mientras aparecen subtítulos sin relación con las imágenes y efectos visuales que cambian varias veces por segundo. La secuencia carece de una narración convencional, aunque millones de usuarios reconocen inmediatamente el código humorístico.

Dentro de ese ecosistema también ha aparecido el fenómeno del six seven (o 6-7), convertido en uno de los grandes códigos compartidos por la Generación Alfa. La expresión procede de la canción «Doot Doot (6 7)» del rapero estadounidense Skrilla, aunque su popularidad llegó gracias a TikTok y a vídeos relacionados con el baloncesto, especialmente tras las apariciones del jugador Taylen Kinney y de un vídeo viral conocido como el del «niño del six seven». Desde entonces, la frase suele ir acompañada de un gesto con las palmas de las manos hacia arriba, moviéndolas alternativamente. Lo llamativo resulta que nadie puede ofrecer una definición definitiva. En algunos contextos equivale a un «más o menos» o un «ni fu ni fa»; en muchos otros, simplemente actúa como una respuesta deliberadamente vacía. Esa ausencia de significado estable constituye precisamente el núcleo del meme y explica por qué tantos adolescentes lo utilizan para desconcertar a los adultos o para señalar que forman parte de una misma comunidad digital.

La ausencia de significado estable constituye precisamente el núcleo del meme del ‘six seven’

La repetición desempeña además un papel fundamental. Una frase aparentemente carente de sentido puede reaparecer durante semanas en vídeos distintos hasta convertirse en una contraseña cultural compartida. El significado deja de depender del contenido literal y pasa a construirse mediante la experiencia colectiva. De este modo, el humor funciona como una señal de pertenencia para quienes reconocen las referencias.

Esta lógica también explica la rápida circulación de formatos que apenas sobreviven unos días antes de desaparecer. Cada tendencia alimenta la siguiente en una cadena continua donde la velocidad importa tanto como la creatividad. El resultado ofrece una cultura extremadamente flexible, capaz de transformar cualquier imagen o sonido en un nuevo objeto humorístico.

Interpretar estos contenidos únicamente como entretenimiento superficial conduce a una visión incompleta del fenómeno. Y es que el humor absurdo constituye una forma de adaptación a un entorno caracterizado por el exceso de información. Cada día circulan millones de imágenes, noticias y vídeos que compiten por captar la atención durante apenas unos segundos. En ese escenario, el disparate logra destacar precisamente porque rompe cualquier expectativa narrativa.

Además, la Generación Alfa apenas establece fronteras entre consumo y creación. Un mismo usuario observa un meme, lo modifica, añade nuevos elementos y vuelve a compartirlo en cuestión de minutos. Esa circulación permanente convierte el absurdo en un lenguaje vivo que evoluciona constantemente gracias a la intervención colectiva.

El fenómeno también refleja una transformación más amplia de la comunicación digital. Frente a los relatos largos y lineales, predominan las asociaciones rápidas, las referencias cruzadas y los significados compartidos dentro de comunidades concretas. Quien observa esos vídeos desde fuera puede encontrar únicamente ruido. En cambio, quienes participan activamente identifican conexiones, bromas internas y referencias acumuladas durante meses.

El brainrot tampoco se limita al humor visual. Expresiones como «Ohio», «sigma», «rizz», «fanum tax» o «mogging» han adquirido significados propios dentro de determinadas comunidades juveniles. Muchas funcionan como piezas de un vocabulario cambiante que evoluciona con enorme rapidez y que sirve para reforzar la identidad grupal. El six seven comparte esa lógica al convertir expresiones aparentemente arbitrarias en códigos culturales reconocibles.

Al mismo tiempo, esta estética plantea preguntas sobre la capacidad de concentración y el modo en que las nuevas generaciones procesan la información. Algunos estudios alertan sobre la aceleración constante de los estímulos digitales, mientras otros destacan la enorme creatividad que demuestra esta producción colectiva. Ambas perspectivas conviven dentro de un debate todavía abierto.

En cualquier caso, reducir el fenómeno a una simple moda pasajera impediría comprender su alcance cultural. Igual que el surrealismo, el dadaísmo o el pop art respondieron a las transformaciones sociales de sus respectivas épocas, el universo del brainrot expresa las tensiones propias de una generación nacida en un entorno hiperconectado y sometido a cambios continuos. El absurdo aparece entonces como una forma de juego, de comunicación y también de interpretación del presente.

Quizá por esa razón estos contenidos despiertan tanta fascinación entre quienes han crecido rodeados de algoritmos y contenidos verticales. Allí donde el mundo ofrece una sucesión incesante de crisis e incertidumbre, el humor absurdo proporciona un espacio compartido donde la imaginación convierte el desconcierto en un lenguaje reconocible.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME