Emiratos Árabes Unidos, centro de la energía ¿limpia?
Aunque sigue aprovechándose del gran beneficio económico derivado del petróleo, el país se ha convertido en uno de los mayores financiadores de energía verde, un cambio de estrategia que promete grandes repercusiones medioambientales y geopolíticas.
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Actualmente, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) son los grandes inversores en energía limpia del mundo, si bien lo son paradoja mediante, realizando sus inversiones al mismo tiempo que siguen aprovechándose de los combustibles fósiles; al fin y al cabo, aún a día de hoy, su economía depende fundamentalmente del petróleo, recurso que le ha llevado a convertirse en una potencia mundial. Pero ¿cómo es realmente su contradictoria estrategia?
Su estrategia tiene fuertes repercusiones económicas, medioambientales y geopolíticas. Desde que en 2021, en una cumbre de las Naciones Unidas, los países del mundo acordaran acelerar los planes de reducción de emisiones, EAU ha cogido la delantera. El ejemplo más claro lo constituye la inversión de 163.000 millones de dólares (aproximadamente 153.000 millones de euros) que invertirá en proyectos de energías renovables con el fin de que a mediados de siglo esta clase de fuentes energéticas cubran cerca del 50% de las necesidades del país. Asimismo, el país también ha prometido recaudar 4.000 millones de dólares con el objetivo de invertir en tecnologías que limiten el cambio climático mediante la transformación de la agricultura y la producción de alimentos.
Eso sí, aunque parezca que quieren caminar hacia la contaminación cero, los árabes dejan claro que el cambio sostenible solo puede abordarse junto a los productores de hidrocarburos, que ayudarían a gestionar la transición mundial hacia la energía limpia. «No podemos seguir viendo el petróleo y el gas como un reto», señalaba en una entrevista Sultan Al-Jaber, ministro de Industria y Tecnología Avanzada, director general de la empresa petrolera Adnoc y presidente la empresa de proyectos de energía renovable Masdar. Y añadía: «El petróleo y el gas deben verse como un puente […], como parte de la solución».
¿Influencia diplomática?
Algunos analistas, sin embargo, creen que con esta apuesta por la transición verde el país emiratí no solo espera diversificar su dependiente economía del petróleo, sino también aumentar su influencia diplomática y cambiar la percepción del Estado del Golfo: la transferencia de conocimientos y el desarrollo de proyectos de energía renovable que desarrollan con Masdar es uno de los pilares fundamentales para hacer amigos.
EAU ha invertido 163.000 millones de dólares en proyectos de energías renovables
A principios de julio, por ejemplo, la empresa cerró un acuerdo con Azerbaiyán para varios proyectos –con energía eólica, solar y de hidrógeno– para generar 4.000 megavatios de energía verde. En mayo, Masdar acordó apoyar el ambicioso plan de la India para alcanzar 450 gigavatios de producción de energías renovables para 2030, y en abril, la misma empresa señaló que exploraría las posibilidades que presentan las energías renovables con el Gobierno de Kirguistán, tras los acuerdos alcanzados en los últimos años con Irak, Marruecos, Armenia y Kazajistán.
Pero no solo establecen relaciones con países menores, sino también con el gigante estadounidense. El ejemplo más claro lo protagoniza el enviado especial para el cambio climático de Estados Unidos, John Kerry, que ha visitado hasta en dos ocasiones el Estado árabe –desde que asumiera su cargo en 2020– para recabar el apoyo emiratí y acelerar así los recortes en los objetivos de emisiones. En otras palabras: los norteamericanos quieren utilizar la potencia financiera y los conocimientos energéticos de los Emiratos para animar a otros a invertir en una transición económica dirigida a la energía limpia.
Durante una de sus visitas, Kerry felicitó al país del Golfo por sus iniciativas relativas a la reducción de contaminación, mostrándose deseoso de colaborar: «Este objetivo de cero emisiones a mediados de siglo establece una visión muy poderosa para las próximas y emocionantes décadas. Sé que este anuncio es el resultado de un trabajo serio por parte de muchos y establece un ejemplo a seguir para otros grandes exportadores de energía. Estoy deseando trabajar con EAU para convertir este objetivo en una realidad». No solo eso: agradeció al país por aprovechar la Expo 2020 de Dubai «para llamar la atención sobre la responsabilidad compartida del mundo para hacer frente a la crisis climática», apostillando que esta lucha debía «acelerarse en esta década crítica, un tiempo que permitirá –o romperá– la capacidad de realizar nuestros objetivos para 2050».
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