Economía

Se busca talento femenino

Redactar una oferta de trabajo con un lenguaje neutro puede parecer algo un tanto banal. No lo es: ayuda a reducir la brecha de género.

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03
junio
2024

Las palabras importan. Y esto, que puede parecer a primera vista una verdad un tanto obvia, se olvida cuando se abordan cuestiones como la reducción de la brecha de género. Las investigaciones confirman, sin embargo, que el modo en el que se dicen las cosas cambia los resultados: cómo se escriben las ofertas de trabajo y los términos elegidos para ello modifican quién se presenta a ellas. Por eso, el lenguaje es un activo muy potente para atraer talento femenino a las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés).

El estudio conjunto realizado por los investigadores Lucía del Carpio, del INSEAD, y Thomas Fujiwara, de la Princeton Univesity, se ha adentrado en el impacto que tiene el uso de un lenguaje con género en las ofertas de trabajo publicadas en español. El castellano es, como otras lenguas romances, un idioma con géneros: las palabras tienen uno. Aun así, es posible emplear un término medio, un lenguaje de género neutro que apele a todas las personas. En vez de hablar de ciudadanos o ciudadanas se puede hablar de la ciudadanía. Hacerlo tiene un impacto interesante.

Sus pruebas empíricas con ofertas de trabajo publicadas en Latinoamérica muestran que en aquellos terrenos en los que hay pocas mujeres en la profesión (por ejemplo, programación) optar por una escritura neutra no impulsaba de forma notable que las mujeres se postulasen a ese puesto. Por el contrario, a medida que publicaban anuncios con estas características en entornos con un mayor porcentaje de mujeres profesionales, sí se notaba una escalada.

Cómo se escriben las ofertas de trabajo y los términos elegidos para ello modifican quién se presenta a ellas, según un estudio

Igualmente, testando el interés de hombres y mujeres a potenciales ofertas de trabajo, notaron que en las mujeres crecía la probabilidad de presentarse cuando en una oferta el lenguaje era neutro.

No menos interesante es que el lenguaje neutro se conectaba a un tipo de empresas, más diversas. Esto lleva a que muchas más personas asuman que van a sentirse cómodas trabajando allí.

¿Es la redacción neutra la solución mágica a los problemas? No del todo, pero sí es una ayuda importante. Las conclusiones de los investigadores apuntan que es poco probable que cambie por completo y a amplio grado quién trabaja en tecnología, pero sí puede cambiar las cosas «dependiendo de las características del trabajo». Es decir, se trata de un añadido que suma para hacer menos abrupta la brecha.

Incluso, optar por un lenguaje neutro tiene otros beneficios derivados. Una investigación de hace unos años descubrió que se lograba reducir el tiempo de contratación media para las compañías. Aunque en líneas generales el tiempo que les lleva a las empresas encontrar a la persona adecuada para una vacante había subido, cuando se usaba una redacción neutra para la oferta ocurría lo contrario.

La razón era simple: al hacerlo, aumentaba la variedad de propuestas y, con ello, las probabilidades de encontrar el perfil más adecuado. Al no usar términos con un género claro no se estaba dejando fuera del proceso a nadie.

Además, optar por un lenguaje con género en las ofertas –que suele ser masculino, al dar por sentado que con eso se abarca todo– acaba reforzando algunos de los factores que ahora mismo llevan a que exista una brecha de género en las ciencias y tecnologías. Un análisis del MIT habla de cuatro grandes razones para entender por qué ocurre: los estereotipos, el creer que las ciencias y la tecnología son «cosa de chicos»; la falta de referentes, porque no hay una visibilidad de lo que las mujeres sí hacen en la industria; los sesgos de conciliación entre vida y trabajo de las carreras STEM, que demandan mucho tiempo; y los sesgos inconscientes, que llevan a que se contrate y promocione a más hombres y que se deje fuera a las mujeres.

Según la Comisión Europea, en la Unión Europea solo el 17% de la fuerza laboral en los perfiles STEM son mujeres

Con ello, se crean plantillas que están bastante lejos de cómo es en realidad la población media. Según datos de la Comisión Europea, en la Unión Europea se está produciendo «una escasez» de mujeres en las carreras STEM. Si las mujeres son el 52% de la población comunitaria y la mayoría de las personas con titulación universitaria, apuntan, solo son 2 de cada 5 profesionales de la ciencia y la ingeniería. La brecha se va haciendo incluso más abrupta a medida que se va subiendo en la escala: cuanto más sénior es la plantilla, menos mujeres hay.

Los datos globales que maneja el MIT hablan de que solo el 28% de la fuerza laboral global en estas áreas son mujeres. La UE, según sus cálculos, se queda por debajo de esa media, con el 17%.

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