Steven Pinker y otros pensadores que rompen con grandes mitos

¿Son los emprendedores exitosos jóvenes o mayores? ¿Nos dan las noticias una impresión errónea de la realidad?¿Cómo tendría que reunirse la política? Pensadores de la talla de Pinker, Davidowitz o Tett nos invitan a confiar más en los datos para entender mejor nuestro entorno.

Artículo

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
04
Oct
2022

Artículo

Este año hubo personas que rompieron mitos y nos invitaron a reconsiderar la manera cómo vemos y entendemos nuestra realidad. Entre ellos estuvo Steven Pinker, uno de los principales estudiosos del cerebro y el comportamiento humano. Uno de sus focos de investigación ha sido en torno a nuestra manera de pensar y los errores que cometemos en el proceso. Y nos explicó por qué podemos llegar a tener una percepción errada de los peligros que nos rodean:

«Las noticias se enfocan en los eventos y una de las fuentes de las falacias lógicas es que basamos nuestras estimaciones de riesgo, probabilidad y peligro en los eventos que tenemos en la memoria, en esos eventos que vemos en las noticias y suponemos que son comunes. En una sociedad tecnológicamente avanzada, lo que deberíamos hacer es basarnos en los datos, no en las anécdotas. Ahora bien, un sitio de noticias es un proveedor de anécdotas y es casi garantizado que le de a la gente una impresión errónea de la realidad. De modo que eventos como los tiroteos en las escuelas, los accidentes de avión o nucleares tienden a dar la impresión de que nuestros hijos están en riesgo cuando van a la escuela, de que los aviones son peligrosos y de que la energía nuclear es insegura. Por supuesto, estos eventos no deben ser censurados, pero creo que debería haber un mayor esfuerzo para ponerlos en un contexto estadístico: ¿cuál es la probabilidad de ser asesinado por un terrorista en una escuela? ¿A qué porcentaje de los homicidios anuales corresponde esta sangrienta historia sensacionalista sobre la cual estamos informando? Por poner un ejemplo aún más explícito, y que considero una absoluta negligencia periodística, cuando inicialmente se aprobaron las vacunas contra la covid hubo historias de personas que se contagiaron aún estando completamente vacunadas […] Una historia como esa puede dar una impresión equivocada de que los casos excepcionales son comunes»

No fue el único experto que nos invitó a confiar más en los datos. También lo hizo Seth Stephens Davidowitz, un reconocido economista y autor estadounidense. Sus rigurosas investigaciones se enfocan en el poder de los datos, concretamente en los que dejamos voluntariamente en internet. Asegura que esa información puede ayudarnos a entender el mundo, a tomar mejores decisiones, a buscar pareja y hasta a ser más exitosos. Y es que los datos a veces nos revelan hallazgos que van totalmente en contra de lo que pensábamos:

«Existe un mito de que los grandes emprendedores son jóvenes. Mark Zuckerberg tenía 19 años cuando fundó Facebook. Bill Gates también tenía 19 años cuando fundó Microsoft. Y Steve Jobs tenía 20 años cuando fundó Apple. Pero cuando consideramos los datos sobre el vasto universo de los emprendedores, vemos que la edad promedio del emprendedor exitoso es 45 años. Y las probabilidades de crear un negocio exitoso aumentan a medida que nos acercamos a los 60. Es decir, una persona de 60 tiene 3 veces más probabilidades de crear un negocio exitoso que una de 20. Así que los emprendedores suelen ser mayores. Suelen ser personas que durante años han aprendido mucho sobre el ámbito en el que trabajan y han demostrado éxito. Han sido buenos empleados, han alcanzado los niveles más altos y luego en la mediana edad deciden comenzar un negocio exitoso»

La lingüista Amanda Montell, por ejemplo, es la autora de un libro muy aclamado, De culto: el lenguaje del fanatismo. Allí explora cómo el lenguaje de culto se ha infiltrado en los aspectos más inesperados de la vida cotidiana, desde los negocios hasta la cultura del ejercicio. Los cultos ahora existen hasta en el mundo digital y eso está teniendo profundas consecuencias para la política y la sociedad:

«Los casos más evidentes son cuando se logra aislar físicamente a las personas, cuando se logra que los miembros de un culto se muden de sus hogares. Ahora bien, también se puede aislar fácilmente a alguien psicológicamente. Y es por eso que vemos que tantos grupos de culto se forman en internet. Estos grupos en línea no captan nuestra atención tan rápido como los que se reúnen en persona. Pensamos: «Existen únicamente en Internet. ¿Qué tanto mal pueden hacer?» Sin embargo y digo esto a modo de broma –pero también con sinceridad– el algoritmo es el líder de culto supremo. Los algoritmos incentivan nuestros sesgos. Expanden las diferencias ideológicas hasta llegar a un punto en el que vives en un mundo insular digital que tiene su propio idioma, su propia retórica especial y su propio conjunto de ideas. En este mundo nunca te encuentras con personas que tienen perspectivas distintas a las tuyas. Y si fuese el caso, tienes el lenguaje a la mano para desestimarlas. Creo que la razón por la cual nuestra cultura está tan cargada de conflicto es por el ambiente de culto que se ha formado en las redes sociales»

Otra de nuestras invitadas nos llevó a entender el comportamiento de los consumidores, las empresas y hasta las crisis económicas de una manera totalmente novedosa: a través de la antropología. Se trata de la galardonada periodista y autora Gilliant Tett, quien lleva casi 30 años escribiendo sobre economía y finanzas. Tett también es antropóloga y ha desarrollado lo que ella llama antro-visión para entender mejor el mundo de los negocios. Demostró con ejemplos concretos cómo aquellas empresas que toman en cuenta los principios de antropología pueden salir ganando:

«Kit Kat fue inicialmente una galleta británica. Y así se comercializó y exportó a todo el mundo en el siglo XX. Pero al llegar a Japón no se vendió muy bien. Luego en el año 2000, cuando KitKat ya había sido adquirido por la empresa suiza Nestlé, algunos directivos notaron que las ventas de esta galleta aumentaban en Japón cada año, cerca de la celebración de Año Nuevo. Cuando investigaron, se dieron cuenta de que algunos adolescentes japoneses estaban usando este chocolate como una especie de símbolo de buena suerte para sus exámenes, porque la palabra Kit Kat suena como la frase japonesa Kitto Katsu, que significa venceremos. Los encargados de Kit Kat podrían haberlo descartado esto como una excentricidad japonesa. Pero más bien comenzaron a comercializar la galleta como un símbolo de Kitto Katsu. Y en tres o cuatro años, la mitad de los adolescentes japoneses consumían Kit Kat con ese fin. Luego fueron más allá y crearon sabores inspirados en la cocina japonesa como Kit Kat de té verde, Kit Kat de matcha o Kit Kat de wasabi. Y entonces el Kit Kat se volvió un producto tan local que los turistas que iban a Japón empezaron a comprarlo como un producto japonés, y no como un producto británico. Más adelante las barritas de Kit Kat de té verde empezaron a producirse en Alemania. Así que hoy día,  una barra de Kit Kat de té verde: ¿es británica? ¿suiza? ¿japonesa? ¿alemana? La respuesta es: todas las anteriores. Y esto es un signo de la increíble creatividad e innovación que podemos tener cuando reconocemos que la cultura es moldeable, que no está definida. […] Y sueño con que los políticos vean el mundo como una barra de Kit Kat»

Por último, no puedo dejar de recordar a un invitado estelar: el aclamado actor, compositor, productor, dramaturgo, cantante y letrista Lin Manuel Miranda. Conversamos sobre política y nos invitó a entender el activismo desde un ángulo muy diferente:

«El activismo viene del mismo sitio en tu cuerpo, de la inspiración. Es la cosa que no te deja quieto. Si  es una melodía o una canción, eso es lo que tienes que hacer. Si eso es una injusticia o algo que leíste en el periódico que no te está dejando quieto y tu tienes oportunidad de ayudar en alguna manera, tienes que actuar en eso también»


Este contenido fue emitido en formato audiovisual por el programa de televisión ‘Efecto Naím‘, una producción de Naím Media y NTN24. Forma parte de un acuerdo de colaboración de este programa con la revista Ethic.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible obtener más información aquí.