Biodiversidad

¿Cómo debe ser la gestión empresarial del capital natural?

Las economías, al igual que cualquier otro aspecto humano, están integradas en la naturaleza. ¿Cuánto más podemos permitirnos degradarla sin causarnos a nosotros mismos un daño irreversible?

Artículo

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
15
Jul
2022
capital natural

Artículo

Desde que a finales de la década de los ochenta comenzara a hablarse de desarrollo sostenible, y pese a que hay mucho camino aún por hacer, se han producido muchos avances en la protección del medio ambiente. Es ahora, sin embargo, cuando la percepción del valor del capital natural –entendido como todos los recursos y procesos ambientales que proporcionan bienes o servicios ecosistémicos– está poco a poco equiparándose a la del capital productivo de las empresas. Las estimaciones del Foro Económico Mundial apuntan que más de la mitad del PIB en todo el mundo –en torno a 44 billones de dólares– depende moderada o considerablemente de la naturaleza: las economías están integradas en la naturaleza, no son externas a ella. 

En el Informe Global de Riesgos 2022, la pérdida de biodiversidad ocupa el tercer puesto en la clasificación global de los 10 principales riesgos potencialmente más graves en la próxima década, tan solo por debajo de los fenómenos meteorológicos extremos y el fracaso de la acción climática.

Las empresas, al igual que los gobiernos y la sociedad en general, son cada vez más conscientes de esta realidad, y al igual que ocurrió con el cambio climático en su momento, la pérdida de biodiversidad está comenzando a ganar relevancia en las agendas mundiales. 

La pérdida de biodiversidad ocupa el tercer puesto en la clasificación global de los principales riesgos de la próxima década

La iniciativa del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con la Naturaleza (o TNFD, por sus siglas en inglés) surge como respuesta a esta creciente necesidad de incluir a la naturaleza en las decisiones financieras y empresariales. A través del desarrollo de un marco de gestión y divulgación de riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza, el objetivo del TNFD es respaldar un cambio en los flujos financieros mundiales, dirigiéndolos hacia resultados positivos para la naturaleza mediante un sistema basado en la ciencia e impulsado por el mercado.

Su elaboración está planteada como un proceso abierto en el que se pueden hacer aportaciones y comentarios por parte de los participantes del mercado, así como consultas a los grupos de interés, lo que nutre cada una de las versiones del marco. La primera versión beta fue lanzada el pasado marzo, seguida de la segunda en junio, aunque se prevé la publicación de dos más hasta contar con las recomendaciones finales del Grupo de Trabajo en septiembre de 2023. La versión 0.1 incluía tres componentes principales.

Resumen de definiciones fundamentales para entender la naturaleza

Se incluyen, entre otros, conceptos como los activos medioambientales (componentes naturales de la Tierra, como los ecosistemas) en base a cuatro ámbitos (tierra, océanos, agua dulce y atmósfera), dependencias (servicios ecosistémicos de los que depende una organización) o impactos (efectos de la organización sobre los activos medioambientales).

Borrador de recomendaciones de divulgación del TNFD

Las recomendaciones propuestas se basan explícitamente en las del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con el Clima (o TCFD), siguiendo los mismos cuatro pilares de divulgación: gobernanza, estrategia, gestión de riesgos y métricas y objetivos. La similitud en cuanto a estructura del TNFD con el TCFD muestra un claro esfuerzo por mantener un enfoque coherente e integrado de divulgación y facilitar el proceso de reporte mediante el alineamiento de ambos marcos.

Enfoque LEAP: localizar, evaluar, analizar y preparar

Se trata del primer prototipo de modelo de evaluación, diseñado a modo de guía voluntaria en la que las empresas e instituciones financieras (en su versión LEAP-FI) pueden apoyarse para la valoración de riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza. Aunque cada organización puede utilizar el proceso de evaluación propio que considere, este debe tener los mismos componentes y consideraciones que el enfoque LEAP. El objetivo es que este análisis fundamente las decisiones sobre estrategia, gobernanza, asignación de capital y gestión de riesgos, así como la divulgación en conformidad con las recomendaciones del TNFD.

La versión 0.2 mantiene estos tres componentes centrales con algunas mejoras como consecuencia del feedback recibido, así como tres adiciones significativas: un primer borrador para los objetivos y métricas (distinguiendo entre métricas de evaluación y de divulgación según sean para uso interno o externo, respectivamente); materiales de orientación adicionales y una actualización de LEAP-FI; y la publicación de una guía de pruebas piloto del TNFD con orientación práctica adicional para todas aquellas partes interesadas en probar el marco beta hasta junio de 2023.

Ante la crisis climática, cada vez más empresas están pasando a la acción, conscientes del valor de los ecosistemas y los impactos que generan sobre la biodiversidad y el capital natural. Por ello, y ante esta situación global, se hace evidente el cambio de paradigma necesario en el que las organizaciones asuman su responsabilidad e incorporen la dimensión ambiental en la toma de decisiones para alcanzar la sostenibilidad. En este sentido, el Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas, cuya aprobación final se espera en la segunda parte de la COP 15 de Biodiversidad que tendrá lugar a finales de 2022 en Canadá, marcará la senda de objetivos para la naturaleza que el TNFD tomará como referencia. Sin duda, nos encontramos ante pasos y  decisiones que permitirán a las organizaciones integrar la biodiversidad como pilar estratégico de sus estrategias.


Pilar Peregrín es consultora experta de capital natural en el departamento de Sostenibilidad & Economics de Kreab. 

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Una crisis de la sensibilidad

Baptiste Morizot

La crisis ecológica es también un empobrecimiento de las relaciones que percibimos y tejemos con otros seres vivos.

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible obtener más información aquí.