Sociedad

¿Sabemos cuidar de nuestra mascota?

El anteproyecto de Ley de Protección Animal presentado por el Gobierno promete una revolución en diversos apartados relacionados con el bienestar y los derechos de los animales. Una de las propuestas más mediáticas ha sido la obligación de asistir a un curso formativo –gratuito y virtual– sobre cuidados de mascotas en caso de querer adquirir una.

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14
Oct
2021

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España promulgará en breve su primera ley nacional de Protección y Derechos de los Animales. Su anteproyecto, que acaba de ser presentado por la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, no ha dejado indiferente a nadie. Una de las medidas que más alboroto ha provocado (guasa incluida) es la obligación que tendrán los futuros propietarios de mascotas de realizar un curso formativo a tal efecto, gratuito y virtual. Los contenidos del mismo no se han perfilado todavía, pero pretenden que concienciar de la tenencia responsable de un animal. Además, quienes tengan una mascota tendrán que contratar un seguro de responsabilidad civil.

La ley califica así a los animales de ‘seres sintientes’ (dejan de ser, a afectos legales, ‘cosas’, por lo que tendrán derechos similares a los humanos y no podrán, por ejemplo, ser embargados en caso de desahucio, ni tampoco un juez podrá decidir sobre su custodia en caso de separación o divorcio). Como un miembro más, han de ser integrados en el núcleo familiar y mantenidos en dignas condiciones de limpieza e higiene. No podrán permanecer atados, ni se podrán dejar un instante solos en un vehículo cerrado, ni se permite la cría no autorizada, ni quedarán sin supervisión durante tres días consecutivos –en el caso de los canes el plazo se reduce a uno–. Se acabó la jaula con el jilguero en la terraza. Pero, ¿y los perros de los pastores? ¿Y los de caza?

Plaza: «¿Cómo protegemos a los perros de los lobos si no es con un collar de pincho, que prohíbe la ley?»

La ley deja fuera a los animales del entorno rural, por entender que rigen en él otros códigos. «¿Cómo meter a los perros de caza o a los de  pastoreo en casa? Habría que desparasitarlos a diario, y además no querrían estar encerrados. ¿Cómo protegeríamos a determinados perros de los lobos si no es con un collar de pincho, que prohíbe la ley?», plantea Javier Plaza, cazador desde hace 37 y que suspira aliviado por el hecho de que el anteproyecto haya sacado de sus jurisdicción a los animales de entornos rurales. Por su parte, la Real Sociedad Canina de España asegura en un comunicado que el texto es un buen comienzo, pero necesita cambios. El imperativo de castración, que la ley fija para todos los miembros de un mismo sexo cuando convivan sexos distintos en un mismo hogar salvo en el caso de criadores registrados es, a su juicio, perjudicial a corto y largo plazo y «únicamente debería realizarse cuando medie una razón médica, no como método de control».

Otro distintivo de la ley es que prohíbe a los particulares tener más de cinco animales en su hogar salvo que se registre como núcleo zoológico. Tendrá que aclarar el anteproyecto, en su deriva parlamentaria, qué sucede en el caso de los peces. En cuanto a los zoos, de aprobarse el texto legal, no podrán criar especies no autóctonas ni comprar animales de ningún tipo. A este respecto, también se descarta o se restringe la presencia animal en belenes, ferias, cabalgatas de los Reyes Magos, desfiles, romerías, quedando limitada su participación a la temperatura del evento y la edad del animal. En los circos se prohíbe, lo cual ha suscitado el rechazo radical del sector: la plataforma Circos Reunidos acusa al Gobierno que querer acabar con un mercado de trabajo del que viven 2.500 familias en España. Asimismo, se preguntan qué alternativa habrá para estos animales.

La mitad de las mascotas de España se encuentran fuera del control oficial

Para analizar la complejidad del asunto, la ley establece la creación de seis registros: animales de compañía, núcleos zoológicos, criadores, inhabilitados para pertenencia de animales, profesionales del comportamiento animal y entidades de protección animal (que, como el resto de propietarios, no podrán recurrir al sacrificio por motivos de espacio o de conducta violenta –la ley, por cierto, no hace distinciones en cuanto a la peligrosidad de las razas–, quedando sólo reservado en casos de enfermedad grave o heridas incurables). Asimismo, contempla la creación de distintas comisiones y del Observatorio Estatal Contra el Maltrato Animal, cuyas competencias y funciones hay que definir.

En España hay alrededor de 13 millones de mascotas censadas, según recoge el propio borrador de la ley, si bien la mitad están fuera del control oficial. Cada familia destina una media de 1.200 euros anuales en ellas y tres horas diarias a su atención. De aprobarse la ley, esta será de las más avanzadas en materia de protección de animales, y seguro que sería respaldada por uno de nuestros más insignes animalistas, José Ferrater Mora, autor del Diccionario de Filosofía, quien aseguró que «ser enemigo de los animales es otra manera de ser enemigo de los seres humanos».

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