Medio Ambiente

Día Mundial del Medio Ambiente ¿Tenemos algo que celebrar?

Fotografía

William Bossen
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04
May
2018
medio ambiente

Un año más, Naciones Unidas celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, que en esta ocasión contará con India como país anfitrión. Lejos de ser un mero receptáculo de buenas intenciones, este 5 de junio centrará esfuerzos en un tema concreto y urgente: la expansión desmedida de los residuos plásticos, que ya forman islas del tamaño de países en nuestro océanos, dañan la vida marina y amenazan la salud humana.

El Gobierno de India, un país que hoy tiene una de las tasas de reciclaje más altas del mundo, organizará campañas de limpieza de plásticos en áreas públicas, reservas nacionales y playas, con la idea de que el resto del planeta tome nota e impulse iniciativas similares. Los datos vertidos por Naciones Unidas al respecto deberían bastar para concienciar todos: cada año, el mundo usa 500 mil millones de bolsas de plástico, y al menos 8 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos, el equivalente a la descarga de un camión de basura cada minuto. En la última década, producimos más plástico que en todo el siglo pasado, y la mitad del que usamos es de un solo uso o desechable. Compramos un millón de botellas de plástico por minuto, y este material constituye el 10% de todos los residuos que generamos.

Recientemente, dimos en Ethic la voz de alarma sobre una de las consecuencias más visibles de todo esto: la ‘isla plástica’ del pacífico ya tiene la extensión de Francia, España y Alemania juntos, con 1,8 billones de piezas y más de 80.000 toneladas métricas de peso

Cada año, al menos, 8 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos

Migraciones climáticas

El medio ambiente abarca otros muchos problemas que ya nadie duda que constituyen el principal reto al que se enfrenta la humanidad este siglo. El Acuerdo de París, con más de 200 países firmantes, ha comprometido un calendario de descarbonización para evitar que este siglo la temperatura global suba más de dos grados de media por los efectos de los gases de efecto invernadero lo que, a juicio de la comunidad científica, tendría consecuencias desastrosas para el planeta.

El problema es que ya empezamos a sufrirlas. La multiplicación de sequías e inundaciones extemporáneas, así como desastres naturales cada vez más agudizados, azuzan el problema de los desplazamientos poblacionales masivos, normalmente, desde las regiones que más los sufren, en los países en vías de desarrollo. En el último número de Ethic contamos con el testimonio, en primera persona, de un refugiado climático.

Finanzas contra el calentamiento global

El mundo financiero y empresarial ha tomado nota, y ha asumido la transición energética como un hecho inapelable. No solo las inversiones se mueven en esa senda, sino que, en el último año, se han confirmado como igual de rentables que los activos tradicionales en combustibles fósiles y, sobre todo, con menor riesgo.

En nuestro país ya hay ejemplos de este movimiento. Recientemente, una treintena de empresas de todos los tamaños (11 de ellas, del IBEX 35), elevaron una carta al recién destituido Gobierno reclamando una Ley de Cambio Climático a la mayor brevedad que siente las bases de una «transición energética estable, ambiciosa y eficaz». En paralelo, BBVA anunció la movilización de 100.000 millones de euros hasta 2025 para luchar contra el cambio climático.

¿El mundo se seca?

No exactamente. El agua no desaparece, sino que cambia de estado y de lugar. Pero la realidad es que el ser humano es muy vulnerable a cualquier desequilibrio en el acceso a los recursos hídricos: solo el 0,01% del agua que recubre el planeta es potable. Los estragos provocados por el cambio climático y por el derroche de este recurso, unido al crecimiento exponencial de la población mundial, que rozará los 10.000 millones de habitantes a mediados de siglo, hacen necesarias medidas urgentes en un momento en que más de 2.000 millones de personas carecen de agua potable en sus hogares.

A día de hoy, en todo el mundo, hay 11.167 especies en peligro de extinción

Pero el agua no es el único recursos escaso: la biosfera también mengua a marchas forzadas en el último medio siglo. Según Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), hay 11.167 especies en peligro de extinción. España es el país europeo con mayor biodiversidad (hogar de más de la mitad de animales que habitan la Unión Europea y de aproximadamente el 80% de las plantas), pero también con mayor porcentaje de especies amenazadas de nuestro continente. Los datos del Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación (UNEP-WCMC) reflejan que en España ya hay 14 especies de animales, árboles y plantas en situación crítica de extinción, cifra que asciende hasta las 224 en peligro.

El medio ambiente es un concepto que engloba infinidad de áreas. El problema es que, a día de hoy, casi todas están en una situación crítica o que, al menos, requiere medidas de reversión. Un día como hoy es perfecto para pasar de la reflexión a la acción.

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