Derechos Humanos

La subida de salarios no calma los ánimos en Bangladesh

Los empresarios del sector textil de Bangladesh han anunciado que aumentarán el salario mínimo un 77%. Pero los trabajadores anuncian nuevas protestas.

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15
Nov
2011
Carmen Gómez Cotta

Los empresarios del sector textil de Bangladesh han anunciado esta semana que aumentarán el salario mínimo un 77%, un porcentaje que no ha calmado a los trabajadores quehan anunciado nuevas protestas y reclaman una subida salarial mayor.

Un órgano oficial había propuesto que se elevara el salario mínimo mensual a 68 dólares, frente a los 38 actuales, tras los graves accidentes mortales en las fábricas textiles del país que han sacado a la luz las pésimas condiciones laborales del sector y los míseros salarios.

Los propietarios de las fábricas accedieron a la propuesta en un encuentro con la primera ministra, Sheikh Hasina, el miércoles por la noche, tras varios días de violentas protestas por parte de los trabajadores. «Hemos acordado los nuevos salarios después de que la primera ministra nos garantizara que analizará nuestros problemas», ha explicado Mohamad Atiqul Islam, presidente de la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa.

El nuevo salario, que será aprobado oficialmente por la junta salarial –el citado organismo oficial–, será efectivo a partir del mes que viene. «En el mayor interés de nuestro sector textil, hemos accedido a ello, pero muchas pequeñas fábricas no pueden permitirse el aumento«, ha explicado Islam a la agencia Reuters.

Los trabajadores, que reclaman un salario de 100 dólares al mes, se han echado de nuevo a las calles, bloqueando las principales arterias y atacando fábricas en el cinturón industrial de Ashulia, en los alrededores de Dacca.

La Policía ha empleado cañones de agua, ha disparado balas recubiertas de goma y lanzado gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, que lanzaban piedras, según testigos. Más de 50 personas, incluidos agentes, han resultado heridas. «Seguiremos manifestándonos hasta que consigamos nuestra demanda», aseguraba un manifestante.

Las violentas protestas han obligado al cerrar más de cien fábricas esta semana y unas 200 estaban cerradas este jueves. El ministro de Trabajo, Rajiuddin Ahmed Raju, ha instado a los trabajadores a volver a sus puestos y ha advertido de que la continuación de las protestas podría amenazar sus medios de vida.

«Estamos trabajando para garantizar un pago decente para los trabajadores textiles«, ha declarado tras un encuentro con los sindicatos. «Los culpables que están intentando destruir la industria no serán perdonados», ha asegurado.

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