Derechos Humanos

Cien familias de Haití tendrán casas sostenibles en 2012

Las viviendas se sirven de energías limpias y son parasísmicas, es decir, están diseñadas para soportar un terremoto de nivel 9. El objetivo es que las 1.700 familias que se quedaron sin casa las recuperen.

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20
Oct
2011

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Íñigo Keller

Un total de cien familias de la ciudad de Gressier (Haití) de las 1.700 que se quedaron sin vivienda a causa del terremoto que azotó el país el 12 de enero de 2010, tendrán una casa nueva a finales de este año gracias a un proyecto del Instituto de Tecnología y Animación (‘Iteca’, que en griego significa ‘Se Puede’), una organización creada hace más de 30 años y que trabaja en Haití para promover el desarrollo rural y fortalecer el tejido económico y social.

Las viviendas, que pueden ser construidas en piedra o en bloques y de las que ya se han terminado 50, son  sostenibles: cuentan con paneles solares para que las familias puedan tener electricidad para la luz, el teléfono y una radio y disponen de un tanque con capacidad para casi 4.000 litros (1.000 galones) para recoger el agua de la lluvia.

Además, son parasísmicas, según ha explicado el coordinador de ITECA en Gressier, Dirk Wils, que ha indicado que están diseñadas para soportar un terremoto de nivel nueve, así como los ciclones para lo que han construido tejados de cuatro vertientes y en chapa porque duran más de 50 años. Así, la estructura soportará vientos de hasta 150 kilómetros por hora.

Asimismo, las casas, de 36 metros cuadrados, tendrán tres habitaciones y, concretamente, las rurales dispondrán de una letrina en lugar de un baño y, aunque tienen un precio de unos 8.000 euros, los beneficiarios no deberán pagar nada. A cambio, deberán transportar los materiales para la construcción de la casa (arena, piedra) hasta el lugar donde se va a levantar, para lo que los beneficiarios se han organizado en grupos de diez para ayudarse los unos a los otros.

Mientras tanto, ITECA ha repartido a las familias que se quedaron sin hogar tras el seísmo, tiendas de campaña para que puedan vivir bajo un techo hasta que tengan su nueva vivienda. El objetivo a largo plazo es construir las 1.700 casas destruidas.

Por otro lado, ITECA se encarga de formar a profesionales campesinos en Gressier que durante 20 años llevan reforestando la zona y que han conseguido crear un ‘oasis natural’ dentro del deforestado Haití. De hecho, Wils ha explicado que en 2009 realizaron una evaluación y concluyeron que la reforestación en Haití «es posible».

Jóvenes productores de pollo

Además, esta organización ha desarrollado un proyecto que comienza esta semana con 500 jóvenes de entre 18 y 30 años (300 chicas y 200 chicos) a cada uno de los cuales se les ha entregado 14 pollos y dos gallos para que sus familias puedan vivir de la producción de pollos.

Así, los participantes en el programa deberán llevar los huevos obtenidos cuatro días al mes durante los dos primeros meses a una incubadora instalada en el proyecto de ITECA, en Gressier, para que nazcan más pollos que se puedan vender a más familias. Una vez pasado ese tiempo, los 500 jóvenes podrán vender los huevos de sus gallinas en el mercado convirtiéndose en productores, sin necesidad de llevarlos a ITECA y en caso de llevarlos, ITECA deberá pagarles por ellos.

Igualmente, ITECA ha logrado que el agua de un manantial natural de la montaña, que da 17 litros por segundo, llegue, a través de una canalización, a los campesinos, que tienen 12 fuentes a su disposición, así como a los habitantes de la ciudad, donde hay otras 12 fuentes en las que se paga 1 gourde por garrafa (equivalente a menos de 10 céntimos de euro). Esta fuente natural beneficia en total a los 15.000 residentes en Gressier que se habían quedado sin agua potable tras el terremoto.

No obstante, la fuente más alta en la montaña queda alejada de los campesinos que viven en las zonas más elevadas de la montaña y, por ello, han construido cisternas de recogida del agua de lluvia.

Selena volverá a tener casa

Selena es una mujer de unos 70 años a la que le están construyendo su nueva casa que no tiene nada que ver con la choza en la que vive actualmente. Selena cuenta que con el terremoto, una roca le golpeó la pierna y uno de sus ocho hijos vino a rescatarla, el mismo que ahora la ha ayudado para que consiga esta vivienda.

Por otro lado, ITECA ha lanzado otro proyecto que pretende ayudar a los campesinos de comunidades rurales de las secciones de Bastien, Désarmes y Terre Nette, en el municipio de Verretes así como a los desplazados a la zona tras el terremoto con el fin potenciar la producción agrícola y avícola, para lo que han solicitado el apoyo de Manos Unidas que ha aportado un total de 228.846 euros.

Manos Unidas mantiene abierto casi dos años después del terremoto un número de cuenta en el banco Santander, 0049-0001-54-2210040002, para que los españoles que lo deseen puedan colaborar con los proyectos que apoya la ONG en Haití.

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