Más de 30 ciudades se movilizan contra la «Europa fortaleza»

©SantiPalacios/AP. Segundo premio 'Noticias Generales' del World Press Photo 2017

España solo ha cursado un 4% de las 15.888 solicitudes de asilo que se comprometió a tramitar

Barcelona fue el escenario de una multitudinaria manifestación a favor de la acogida a refugiados

Más de treinta ciudades europeas se suman a la movilización

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Entre las imágenes ganadoras del World Press Photo 2017 se encuentran fotos de desplazados, bombardeados y refugiados que intentan alcanzar las costas europeas. Las instantáneas premiadas han sido elegidas entre 80.408 imágenes remitidas por 5.034 fotógrafos de 125 países distintos.

De entre todas ellas, una atrajo mi atención. La foto, que ha sido galardonada con el segundo premio en Noticias generales es del fotoperiodista español Santi Palacios y se titula «Dejados a solas». Retrata a dos niños de raza negra en una balsa, envueltos en dos chalecos salvavidas. Uno de ellos llora desconsoladamente con los ojos cerrados; el otro, le mira y pasa su brazo izquierdo sobre su hombro. Las manos de ambos, entrelazadas en un gesto fraternal. Son dos hermanos nigerianos de 11 y 10 años, en un bote en medio del mar Mediterráneo. Acababan de ser rescatados tras perder a su madre en la travesía a su paso por Libia.

La fotografía es en sí misma un editorial. Es tan intensa y verdadera, tan próxima y personal, que nos acerca a la tragedia en toda su cruda realidad, enfrentándonos a ella, y requiriéndonos una respuesta.

Si un periódico tuviera la osadía de que su editorial consistiera en publicar esa fotografía sin más, y los periodistas preguntasen a políticos, líderes religiosos o de opinión qué les parece o sugiere la misma, la respuesta de estos serviría de termómetro de su propia humanidad: la imagen tiene la grandeza de no permitir fingir al que la mira.

Si luego se les preguntase a dichos portavoces: ¿Qué hace su Gobierno, su Iglesia, su entidad, etc. para evitar este drama? ¿Cómo podemos convertir, impasiblemente, a los desplazados en un número? Su contestación nos permitiría reconocer en ellos un compromiso sincero o su desdén. El ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, declaró el pasado miércoles en la sesión de control al Gobierno que esto no se arregla «a base de megáfonos y pancartas», sino trabajando en un «ejercicio de solidaridad» con la Unión Europea, las comunidades autónomas y los municipios. Cuando se refiere a «administrar la cuestión», está huyendo de la personalización.

Desde luego, el trabajo es muy deficiente y sonrojante, como ponen de manifiesto los datos de refugiados acogidos. Según Amnistía InternacionalEspaña apenas ha acogido a un 4% de los 15.888 demandantes de asilo que se comprometió a reubicar desde Italia y Grecia.

Quizás una foto tan personal como la comentada serviría igualmente a la ciudadanía para intensificar su reacción frente un drama que llama a nuestras puertas, y exigir de los gobernantes un cambio de actitud radical.

En este sentido, la manifestación que tuvo lugar el pasado sábado en Barcelona bajo el lema «Queremos acoger», en la que cerca de medio millón de personas recorrieron las calles de la ciudad condal exigiendo a las instituciones que asuman sus responsabilidades y cumplan con los compromisos y las promesas de acoger a las personas refugiadas, y en la que resonó el grito unánime «No más muertos, abramos fronteras», abre, una vez más, una puerta a la esperanza.

Este domingo, más de treinta ciudades europeas se movilizarán para mostrar su rechazo a la «Europa fortaleza» y exigir «una acogida real y humana» para los refugiados.

En España, las movilizaciones cuentan con el apoyo de organizaciones como la Red Solidaria de Acogida, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Amnistía Internacional, CGT, 15M y la plataforma ciudadana Bienvenidos Refugiados España.

Las asociaciones convocantes reclaman que «otra Europa es necesaria», demandando «la suspensión de acuerdos de control fronterizo, retorno y readmisión con países que no respetan los derechos humanos», además de «la derogación del Convenio de Dublín y la sustitución de Frontex por una misión de rescate en el Mediterráneo».

Al igual que ocurriera con los desahucios, la corrupción y otros problemas sociales, solo la movilización ciudadana puede hacer removerse en su sillón a los políticos del gobierno, que siguen banalizando la cuestión.


COMENTARIOS

  1. Es admirable la solidaridad del pueblo . No podremos decir lo mismo de los gobiernos…. su apatía e indiferencia demuestra la calidad humana ( o la poca calidad humana) Europa ha olvidado sus difíciles años muy pronto.


  2. Primero que cumplan los gobiernos y acojan el número de refugiados que acordaron.Así deben funcionar los países.


  3. Menos manifas chorras y quien quiera un refugiado en su vida que se lo pague.
    Ser solidario con el dinero ajeno es muy fácil.


    • El dinero del Estado no es ajenop a ningún español.


    • Algunos españoles no cobran nada, tú crees que tienen acceso a el dinero español? Yo no lo creó, y hablo sabiendo lo que digo. Me parece muy bien ser solidario, el que pueda adelante!! Y tiene mi admiración si en su casa acoge a unos cuantos


    • El dinero del Estado no es del Estado es de los contribuyentes y debe ser empleado en favor de los españoles que tenemos muchas necesidades
      Quien quiera ejercer la solidaridad con personas ajenas a esta Sociedad que la ejerzan porque es un empeño muy loable.
      El Estado no se debe más que a los Ciudadanos que lo mantenemos.


    • Pues no es así. Y te lo digo con conocimiento de causa.


    • Yo te lo digo con el extrañamiento de mis impuestos malgastados


  4. Hay europeos q son ademas humanos…q bueno …


  5. Se estará. En


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