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Arquitectura que respira: murales que absorben CO2

Las innovaciones en biotecnología y pintura fotocatalítica permiten que edificios y vehículos actúen como sumideros de CO2, ofreciendo soluciones sostenibles para reducir emisiones y mejorar la calidad del aire en las ciudades.

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13
marzo
2026

«La captura, almacenamiento y uso de CO2 son una herramienta esencial e imprescindible para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones y de sustitución del carbono fósil», explica un estudio publicado en Funcas. Desarrollar tecnología eficaz y de bajo mantenimiento que pueda descontaminar es un desafío y una oportunidad que incumbe especialmente a las grandes ciudades y a los centros industriales. En una reciente investigación, un equipo de la ETH Zurich han desarrollado un material de construcción vivo que integra cianobacterias fotosintéticas dentro de un hidrogel impreso en 3D. Este componente biotecnológico tiene la capacidad única de capturar dióxido de carbono de la atmósfera de dos formas: transformándolo en biomasa y depositándolo como minerales sólidos que refuerzan la estructura. Según el estudio, el material puede retener carbono durante más de 400 días. La idea del equipo es poder revestir los edificios con este componente, en forma de murales vivos. Así, transformar edificios e infraestructuras en sumideros de carbono activos representa una nueva estrategia de arquitectura sostenible.

Mientras avanzan en el potencial arquitectónico de este tipo de solución, ya existe pintura fotocatalítica y de cal carbonatante que captura gases y se puede integrar en el entorno urbano como una solución de absorción de CO₂ a gran escala. Estos murales funcionarían como una especie de pulmón artificial incrustado en la ciudad y ya se han implementado en distintos países.

En Buenos Aires, Argentina, el artista urbano Monk ya usó esta pintura para denunciar la crueldad contra los animales en un mural en el barrio de Palermo. En Santiago de Chile, se pintó un mural de la campaña Smart Life usando pintura Graphenstone basada en cal y grafeno para absorber CO₂ del aire urbano. El artista callejero francés Nerone ha realizado varios murales en el Reino Unido usando pintura que absorbe C02 tanto en Southampton como en Londres. En España, la iniciativa «Plantando árbores con pinceis» fomenta la creación de murales artísticos, colaborativos y ecológicos con este tipo de pinturas en los centros escolares.

La pintura fotocatalítica y la cal carbonatante capturan gases y pueden ser una solución de absorción de CO₂ a gran escala

Además, existe la posibilidad de convertir este fenómeno en una solución rodante gracias a empresas que decoran sus camiones con estas pinturas, transformando los vehículos en sumideros móviles de CO₂. La marca Graphenstone, dedicada a este tipo de pintura que atrapa CO2 gracias a la incidencia de la luz, asegura que un bote de 15 litros de pintura Graphenstone puede absorber 4,8 kg de C02.

Aun así, parece que la captura ocurre sobre todo durante las primeras semanas, y todavía hay pocos datos sobre la eficacia real de esta forma de absorción de CO₂; además, existen dudas sobre si el balance completo del ciclo de vida es positivo. Sin embargo, lo cierto es que el grafeno, usado en estas pinturas, ha demostrado ser un componente activo excelente para la captura de CO2, cuyas propiedades excepcionales lo convierten en una gran opción como recubrimiento de superficies o para materiales de edificación.

El desarrollo de estas tecnologías ha abierto la puerta a la investigación interdisciplinar, combinando arte, ingeniería y biotecnología para diseñar espacios más sostenibles. Se están explorando nuevas fórmulas que combinan grafeno, cal y otros materiales orgánicos capaces de incrementar la absorción de CO₂ sin comprometer la estética ni la durabilidad.

En cualquier caso, todas estas opciones son presentadas como soluciones complementarias, no sustitutivas, de otras estrategias de mitigación de emisiones, pero que pueden aliviar la contaminación urbana y mejorar la calidad del aire en entornos densamente poblados.

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