La ciudad de los 15 minutos
La ciudad de los 15 minutos representa un modelo urbano de áreas densamente pobladas policéntricas, en el cual los residentes pueden satisfacer sus necesidades esenciales con trayectos de bajas emisiones en distancias cortas, a pie, en bicicleta o en transporte público.
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Cambiar nuestro estilo de vida no va a ser fácil, pero es imperativo si queremos afrontar los desafíos del cambio climático y garantizar un futuro sostenible para nuestras ciudades. Ello requiere el desarrollo de una conciencia colectiva, políticas ambiciosas, educación en materia medioambiental y esfuerzos individuales para adoptar más comportamientos amigables con el medio ambiente.
La proximidad desempeña un papel esencial en el cambio de estilo de vida y la transformación de las ciudades. Los conceptos de «ciudad de los 15 minutos» y «territorio de los 30 minutos» se encuentran en el centro de este nuevo estilo de vida urbano, que goza de un gran éxito en todo el mundo.
La ciudad de los 15 minutos representa un modelo urbano de áreas densamente pobladas policéntricas, en el cual los residentes pueden satisfacer sus necesidades esenciales con trayectos de bajas emisiones en distancias cortas, a pie, en bicicleta o en transporte público. De manera similar, el territorio de los 30 minutos amplía este mismo concepto a áreas menos densamente pobladas, incluidas zonas rurales, basadas en el mismo principio de policentrismo y mutualización de recursos para satisfacer necesidades esenciales, optimizando los desplazamientos obligados.
Este enfoque busca que los lugares donde se desarrollen las actividades relacionadas con la vida diaria, el trabajo, la educación, el entretenimiento, los servicios y la naturaleza estén ubicados más cerca, con el fin de reducir así la dependencia del transporte motorizado .
Otro aspecto crucial es la promoción de una movilidad de bajas emisiones y sostenible. Al acortar las distancias, mejorar la infraestructura para los peatones y los ciclistas, y fortalecer el transporte público, se incita a los residentes a favorecer medios de transporte más amigables con el medio ambiente. Esto reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y la congestión del tránsito, lo cual disminuye, a su vez, los problemas de salud asociados con la contaminación del aire. Además de reducir los tiempos de viaje, el objetivo es mejorar la calidad de vida, fortalecer la cohesión social y alentar la creación de lazos comunitarios. De esta manera, estamos ayudando a proteger el medio ambiente al limitar la presión sobre los recursos naturales y estimular un uso más eficiente del espacio urbano.
La ciudad de los 15 minutos y el territorio de los 30 minutos promueven la densificación urbana a escala humana
Con la adopción de estos modelos urbanos, estamos respondiendo a los desafíos que nos plantea el cambio climático, construyendo ciudades más sostenibles, habitables y resilientes. No obstante, esto requiere una firme voluntad política, una planificación urbana apropiada y una activa participación de la comunidad.
Este modelo urbano se basa en varios principios clave. En primer lugar, promueve la diversidad funcional, al estimular la cohabitación armoniosa de los distintos usos urbanos. Esto comporta que los barrios ofrezcan una combinación de viviendas, tiendas, oficinas, espacios verdes y espacios dedicados a los servicios, con el fin de reducir las distancias que hay que recorrer y facilitar así la vida diaria de los residentes.
En segundo lugar, la ciudad de los 15 minutos y el territorio de los 30 minutos promueven la densificación urbana a escala humana [gentle density] al estimular la construcción de vecindarios compactos y bien conectados. Esto reduce las distancias y optimiza el uso del espacio, evita la dispersión urbana y conserva las áreas naturales y agrícolas circundantes.
La ciudad de los 15 minutos y el territorio de los 30 minutos se han convertido en una historia de éxito en todo el mundo al ofrecer una alternativa atractiva a un modelo de vida urbana dispersa y basada en el uso del coche, y a la dependencia de recursos lejanos. Estos conceptos nos invitan a repensar la forma en que vivimos; a valorar la proximidad, la comunidad y la sostenibilidad, y a crear ciudades habitables para las generaciones actuales y las futuras.
Este texto es un extracto de ‘La ciudad de los 15 minutos’ (Taurus), de Carlos Moreno.
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