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Compartir para cuidar(nos) mejor

Según el estudio The Parenting Index, los padres y madres españoles están en lo alto del ránking global en cuanto a crianza compartida, solo por detrás de Suecia. Hay motivos para el optimismo, aunque sigue siendo urgente resolver retos como la conciliación laboral o la presión externa a la que son sometidas las familias cuando tienen un hijo.

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Yvonne Redin
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12
May
2022
Crianza compartida

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Yvonne Redin

El cariño en una noche de fiebre. Ese avísame cuando llegues a casa¿has comido bien?, recuerda tomar fruta todos los días. El caldo en la nevera. Si bien la conocida canción compuesta por la cantante Rigoberta BandiniAy mamá, no se alzó como himno de Eurovisión, sí que alcanzó a la población española como algo más profundo: un homenaje a aquella generación de madres que vivieron por y para sus hijos y que, en pocas ocasiones, recibieron un «gracias» a cambio. Fueron esas madres que nunca oyeron hablar de conciliación o de crianza compartida, sino que directamente asumieron el rol que la sociedad les asignaba por entonces: el de la mujer como fuente de cuidados que vivía en piloto automático para garantizar el bienestar de sus hijos.

Pasarán los años y las canciones seguirán hablando de nuestras infancias como un viaje a la nostalgia para reconocer los esfuerzos de nuestra familia, pero es en la mano de las sociedades actuales donde está la posibilidad de que la historia del futuro no hable solo de madres sacrificadas a su familia, sino que refleje la realidad de los cuidados compartidos entre los progenitores. En la actualidad, según el estudio The Parenting Indexel primero que analiza cómo se sienten y cómo perciben los padres y madres la crianza de sus hijos a nivel mundial, todavía son las madres quienes, en general, llevan la mayor parte del peso del cuidado de sus hijos.

Tal como es posible observar en los resultados, mientras cinco de cada diez padres del mundo afirman que la responsabilidad del cuidado de los hijos se comparte entre ambos miembros de la pareja, únicamente tres de cada diez madres lo cree con certeza a nivel mundial. Estas cifras globales son una de las principales conclusiones que revela este análisis comisionado por Nestlé y dirigido por la consultora Kantar, que ha preguntado a 8.000 personas con bebés de 0 a 12 meses y de 16 países distintos (incluido España) sobre la experiencia de la crianza, lo que demuestra que la concepción del cuidado de los hijos todavía es muy desigual y sigue sosteniéndose sobre la mujer como pilar fundamental.

The Parenting Index ha preguntado a 8.000 personas con bebés de 0 a 12 meses sobre la experiencia de la crianza

Pero la cuestión no es analizar qué es lo correcto o no en la crianza, o en qué países tener un hijo es más complicado. Como apunta Marisa Vidal, responsable de comunicación científica de Nutrición Infantil de Nestlé España: «Hemos promovido este estudio para escuchar, de primera mano, la percepción que tienen los padres y madres sobre la crianza de los hijos. Simplemente trata de conocer y cuantificar la percepción de las familias al respecto con el objetivo de llevar a cabo iniciativas que puedan ayudarlos».

Y como demuestran las conclusiones, aún hay motivos para el optimismo, ya que, si bien queda un largo camino por recorrer, estamos tomando la decisión correcta a la hora de dar a ambos progenitores el mismo protagonismo en la vida de sus hijos. Y España es un buen ejemplo: el análisis demuestra que nuestro país se posiciona a la cabeza de la crianza compartida, logrando la segunda mejor puntuación a nivel mundial con un 64% de padres y madres que consideran que las responsabilidades del cuidado se reparten equitativamente. Una realidad corroborada por el 83% de las mujeres, que afirma que su pareja se involucra mucho en el cuidado de los pequeños de la casa.

Desde el cuidado de los niños a las tareas del hogar o la planificación de la alimentación, la crianza compartida aborda múltiples dimensiones del día a día que, poco a poco, van ganando peso en el bienestar mental. Si hay caldo en la nevera, ropa limpia en el armario o medicamentos suficientes para superar una gripe es porque alguien en el hogar lo tiene en mente. Normalmente, las madres, en cuya realidad se colocaba habitualmente esta carga mental. Según un estudio realizado por la Universidad de Oklahomael 70% de las mujeres se sienten responsables de mantenerse al tanto de todo lo que necesitan sus hijos en el día a día.

Compartir ese peso influye de forma directa en el bienestar emocional de la familia y es fundamental para que las relaciones no se desmoronen. Como apunta The Parenting Index, cuando la responsabilidad de la crianza recae sobre todo en uno de los dos miembros progenitores, los índices de felicidad y salud física y mental se desploman una media de 23 puntos respecto a los de aquellos que viven la crianza compartida. Sin embargo, cuando el otro miembro se implica de igual forma, los beneficios son múltiples y la crianza, ya de por sí complicada, toma otro cariz más positivo que repercute en los padres, pero también en los hijos.

La conciliación ese gran desafío

Más allá del reparto de tareas en casa, debemos partir de la base de que traer al mundo a un hijo no es tarea sencilla. Hay más factores externos que influyen a la hora de criar a un bebé, como la presión social: de media, al menos un 40% de las parejas de los 16 países encuestados opinan que la crianza es más difícil de lo que creían. En la calle, en casa, pero también en las redes sociales y en los medios de comunicación: todo el mundo parece opinar sobre las formas de crianza y los cuidados que se dan a los pequeños, algo que pone a los padres y madres –especialmente los primerizos– contra las cuerdas.

Un 40% de las parejas encuestadas opinan que la crianza es más difícil de lo que creían

En España, no obstante, el sentimiento es algo menor que en otros países –como Brasil, China o Filipinas– gracias a los fuertes lazos que forman parte de nuestro tejido familiar, lo que libera cierta presión en el cuidado. En cambio, a diferencia de otros territorios, sí juega un papel clave –y no en el buen sentido– el entorno laboralla mayor parte de los padres y madres españoles afirman tener una menor satisfacción con respecto a las políticas de protección laboral que en otros territorios.

Se trata de la conciliación, uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta nuestro país. Sin ella, es difícil que exista la crianza compartida. Los datos más recientes del Ministerio de Igualdad muestran con contundencia que, en 2020, un año desafiante para la crianza debido a la pandemia, el 94% de los trabajadores que pidieron reducciones de jornada por cuidados fueron mujeres, al igual que quienes solicitaron las excedencias, de las cuales un 84% fueron otorgadas a madres. De hecho, España obtiene la penúltima peor puntuación en el ránking: solo el 36% de los encuestados considera que puede conciliar su profesión con la crianza, 15 puntos por debajo de la media y hasta 31 puntos menos respecto a países como Suecia.

No obstante, a la hora de interpretar estas cifras es importante tener en cuenta que el estudio se realizó antes de que el permiso por nacimiento se equiparase para hombres y mujeres en España y que nuestro país, junto a China e Israel, tiene la mayor proporción de nuevos padres y madres que trabajan a tiempo completo.

Por eso, un buen estado emocional repercute positivamente en la crianza, y viceversa. A la hora de traer un hijo al mundo es fundamental que la confianza de padres y madres se vea continuamente alimentada con políticas –mejores recursos sanitarios, estabilidad económica, entornos de apoyo– que les permitan gestionar los cuidados de una forma mucho más positiva y compartida, haciéndoles sentir más seguros con su crianza.

A medida que el proyecto de The Parenting Index avance -cada dos o tres años recopilará nuevos datos–, Nestlé arrojará más luz sobre las verdaderas necesidades de los padres y madres en el mundo. De hecho, ya lo está haciendo dentro de sus propias paredes. «A nuestros empleados les ofrecemos un Plan de acompañamiento a la crianza, Nestlé Love Parents, con una serie de ayudas desde el momento del embarazo hasta que los hijos son mayores», indica Vidal. Por otro lado, y pensando en todas las familias, Nestlé ya ha introducido en su plataforma online, abierta a todos los padres y madres, numerosos contenidos de apoyo para que, en solo clic, cuenten con una ayuda cercana y accesible.

El bienestar de los padres y madres en uno de los momentos más felices de su vida, como el de tener un bebé, es un reto en el que todas las partes implicadas (gobiernos, instituciones, empresas y ciudadanía) deberían trabajar. Dar respuesta de forma transversal a las dificultades con las que se encuentran las familias y conseguir una verdadera transformación cultural y social es la clave para que padres y madres puedan disfrutar y vivir plenamente la crianza de los hijos y, además, sentar las bases que queremos para la sociedad del mañana.

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