Innovación

Coworking: espíritu de colaboración

Los centros de coworking se han convertido en una atractiva solución para el tejido de emprendedores de nuestro país. Recorremos algunos de los espacios más conseguidos de nuestro país.

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13
Ene
2013

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Daniela Coello

Los centros de  coworking se han convertido en una atractiva solución para el tejido de emprendedores de nuestro país. La cultura del espacio de trabajo compartido se ha impuesto como una fórmula innovadora que conecta armoniosamente con una visión sostenible de la vida, donde conceptos como colaborar y compartir juegan un papel esencial.

«Let’s be collaborative». Eso, probablemente, es lo que piensan muchos autónomos a la hora de dar el salto al mundo sin red del emprendedor. Y llamaremos emprendedor a cualquiera que decida llevar a cabo una carrera en solitario, ya sea freelance o director de proyecto. Todos en algún momento habrán emprendido un cambio y quedarse en casa trabajando es algo que desaconseja vivamente cualquier manual para autónomos.

En España, el fenómeno del coworking ha cobrado fuerza en estos dos últimos años, quizá impulsado también por una crisis que nos está llevando a otra forma de ver el mundo. Hay quien sostiene que estos espacios son los herederos de los clásicos centros de negocio. Pero, más allá de la arquitectura diáfana de estos nuevos lugares de trabajo, donde la creatividad y el diseño suelen ser marca de la casa, hay dos conceptos que suenan a voces en todos estos centros: innovación y sostenibilidad.

Como no podía ser de otra forma, el origen de estos espacios se sitúa en Estados Unidos, concretamente en San Francisco. Fue allí donde hacia 2006 empezaron a aparecer cafés-oficinas con mesas-despachos en los que uno se podía pasar el día trabajando ante un ordenador y alguna consumición. Desde entonces, muchas variantes del modelo se han desarrollado y a menudo las apuestas han buscado un tamaño de local cada vez más grande.

«Los coworkers no sólo comparten las paredes de un mismo espacio de trabajo, sino que intercambian experiencias profesionales, ideas, clientes, trabajos y agendas», explica Claudia, una joven de Barcelona que se ha instalado en Madrid y se dedica el diseño gráfico.

Tras hablar con varios coworkers de Madrid sobre el porqué de optar por este modelo de trabajo, nos dicen que necesitaban salir de casa para compartir con alguien más que el gato, que las tareas domésticas muchas veces interfieren repercutiéndose en la productividad, que trabajar en pijama o en el sofá a largo plazo resultaba deprimente pero sobretodo, que necesitaban intercambiar conocimiento, crear sinergias y sentirse parte de una comunidad.

Los perfiles profesionales  son muy diversos, aunque la creatividad suele ser el denominador común: diseñadores, fotógrafos, artistas, profesionales de la comunicación y la publicidad con nuevos desafíos empresariales, programadores, consultores…

Los grandes nombres del coworking en Europa nos han inspirado en España: Beta Haus en Berlín (capital europea del coworking por excelencia), La Cantine en Paris o The Hospital Club en Londres son algunos de los espacios de coworking que han hecho escuela.

En España, ya contamos con más de 100 espacios y el más grande de ellos está en Madrid. Aunque se llama Utopic_US, ya es mucho más que una utopía. Rafa de Ramón, el socio fundador, afirma que «a nivel de negocio, en España sigue siendo más rentable montar un bar que un espacio de coworking».

Utopic_us es uno de los centros de coworking emblemáticos de España. Cuenta con dos espacios en la zona centro de Madrid, con unos 800 metros cuadrados cada uno.

Utopic_us es uno de los centros de coworking emblemáticos de España. Cuenta con dos espacios en la zona centro de Madrid, con unos 800 metros cuadrados cada uno.

Aún así, han hecho realidad lo que muchos anhelan: trabajar sin una jerarquía aplastante y sin grandes costes de estructura y ver cómo germinan cantidad de proyectos prometedores. Hoy pueden afirmar que la experiencia ha sido transformadora: con dos escuelas de formación, una galería de arte, talleres y más de 100 coworkers, son ya una marca.

Hub Madrid es el cuarto espacio Hub de los 30 abiertos en Europa. Es todo un símbolo de esta nueva cultura y su apuesta por la calidad lo ha convertido en un espacio de debate predilecto para todo tipo de compañías.

Ha sido tal la proliferación de este fenómeno a nivel internacional que ya existe incluso una revista digital especializada: www.deskmag.com; un buscador internacional de espacios compartidos: www.deskwanted.com; o un sistema que les permite ir a trabajar durante los desplazamientos en oficinas afiliadas del extranjero: el coworking Visa.

«Animarse a ser coworker es finalmente cambiar la competitividad por la colaboración, el individualismo por la retro-alimentación y la subordinación por la autogestión, para lo bueno y para lo malo», señala Pablo, un granadino que a los 32 años decidió venirse a Madrid y que yalleva tres años compartiendo espacio de trabajo en el Hub.

DCollab, la esencia del coworkinG en malasaña

Para quien busque en Madrid un espacio de trabajo digno de una revista de diseño, donde recibir clientes y trabajar en un ambiente más íntimo y personal Dcollab es una muy buena opción. Con una capacidad para 8 coworkers fijos y 10 itinerantes, sala de reuniones y cocina donde improvisar un show-cooking.

Noelia Maroto, fundadora de DCollab, ha optado por un pespacio donde la iluminación, el diseño y la optimización son las claves | Foto: www.somosmalasana.com

Noelia Maroto, fundadora de DCollab, ha optado por un espacio donde la iluminación, el diseño y la optimización son las claves | Foto: www.somosmalasana.com

La creadora de este espacio es Noelia. Tras 3 años en Londres, esta museógrafa decidió volver a Madrid y reformar un antiguo gimnasio del centro de Malasaña donde instalar su plataforma de coworking. «Imagina la diferencia en gasto de tiempo y dinero que se incrementa cuando cada uno tiene que contratar y gestionar servicios de agua, luz, calefacción, teléfono e Internet por separado», explica.

DCollab es un espacio esencialmente creativo pero abierto a todos los perfiles. El espacio respira pasión por el interiorismo y gusto por los detalles en una atmósfera alegre y relajada, conseguida, según nos explica Noelia, a través de «la iluminación, el diseño y la optimización del espacio, elementos para mí imprescindibles en el entorno en el que pasas la mayor parte del día».  Cuando habla de The Hospital Club, en Londres, a Noelia le brillan las pupilas. «Mi espacio ideal todavía esta por llegar, llegará, pero definitivamente siento que voy por el camino correcto. Quien tiene un coworking, tiene un tesoro», bromea.

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