Derechos Humanos

La desigualdad no es rentable para nadie

La población de esas zonas de concentración de desigualdad que conocemos como favelas o chabolas aumentará hasta los 2.000 millones de personas en 2030.

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
04
Sep
2012

La población mundial crecerá un 18,5% de 2011 a 2030, mientras que la población de esas zonas de concentración de desigualdad que conocemos como favelas o chabolas aumentará en ese mismo periodo un 100%, hasta los 2.000 millones de personas, según los datos que maneja Naciones Unidas. Si queremos cumplir el Objetivo Número Uno del Milenio, es decir, si queremos tener un impacto considerable en la reducción de la pobreza, tenemos que focalizar buena parte de nuestros esfuerzos en esas zonas que no aparecen en los mapas.

En estos tiempos convulsos es más importante que nunca acertar con nuestras inversiones. Si repasamos distintas publicaciones, desde la obra de Adam Smith hasta el los informes de los hombres de negro del FMI o los documentos de OCDE y la ONU encontramos una advertencia común cuando se analiza la pobreza: la desigualdad no es rentable para nadie y es la causa central de las crisis profundas y de las guerras. Y yo lo viví en mi juventud en Rio: «No hay coche blindado que resista a los efectos negativos de la desigualdad».

«¿No estamos cansados de oír que la innovación es una de las salidas a la crisis? ¿Cómo innovar a estos niveles sin líderes comprometidos con el desarrollo humano y medioambiental? Sin líderes con valores conectados a las personas y a la naturaleza, no es posible que abramos el camino hacia una nueva economía» | Foto: Sebastiao Salgado©

Hay que invertir los recursos de forma inteligente y buscando siempre la máxima eficiencia. Esto es aplicable a otros ámbitos, más allá de la lucha contra la pobreza.  Durante los días en los que participé en Rio+20 impartiendo el curso Putting People First: Building Sustainable Cities with Sustainable Communities surgieron muchas preguntas. ¿Sin innovación cómo nos enfrentaremos al cambio climático? ¿Cómo cambiaremos la matriz energética cuando un barril de petróleo cuesta menos que el mismo barril lleno de agua mineral? ¿No estamos cansados de oír que la innovación es una de las salidas a la crisis? ¿Cómo innovar a estos niveles sin líderes comprometidos con el desarrollo humano y medioambiental?

En esa última pregunta está otra de las claves. Sin líderes capacitados, sin líderes con valores conectados a las personas y a la naturaleza, no es posible que abramos el camino hacia una nueva economía verde que sea competitiva.. Estamos aplicando mucha más energía en las metas y acuerdos que tenemos que firmar que en cómo hacerlo.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

La necesidad de ser justos

Cristina Sánchez

Los derechos humanos construyen la imagen de nuestra sociedad en torno a la vida, la educación, la salud y la libertad.

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible obtener más información aquí.