«El sexo a los 82 es fantástico»

«El buen periodismo sale cuando se hace un trabajo honrado»

«No creo que Snowden sea un traidor. Me parece una buena persona»

«La política exterior de Estados Unidos es bastante mala»

«A veces escribo menos de una página al día»

Comparte este artículo

El periodista y escritor de culto Gay Talese (Nueva Jersey, 1932) mantiene esa costumbre tan neoyorquina de dar cita a los periodistas en un hotel y tomar un buen café durante una conversación en la que no admite interrupciones. Recibe a Ethic en el emblemático Pierre Hotel, de la Quinta Avenida. Su último libro publicado en España, Los Hijos, se convierte en la coartada perfecta para una entrevista en la que hablamos de la vida, de la política en Estados Unidos, de periodismo, de literatura… Y del sexo más allá de los 80.

Se presenta a la entrevista como siempre: vestido de forma impecable. Su padre era sastre. Talese habla despacio. Sonríe. Está un poco contrariado porque hubiese preferido que el encuentro se celebrase en el lobby del hotel. Pero, hay un acto privado. Estamos en la cafetería, donde hay un poco de ruido. Todavía así, le sale la entrevista muy bien, porque es él que la conduce desde el principio. Como siempre es él quien toma las riendas. Empieza a hacer las preguntas. Está claro que es mejor que la lleve él. ¿Convertirá a la revista Ethic en parte de alguno de sus textos? Empieza el proceso de documentación a conciencia. Sobre nosotros. Sobre España. Sobre la situación de los medios de comunicación. Poco a poco desgrana todo con la técnica que utilizaba su madre, que tenía una boutique de ropa, para hacer sentirse a gusto a sus clientas. Esto significa que nos hace una pregunta y nos deja hablar sin interrumpirnos. Una cosa lleva a la otra y terminamos con el significado del sexo a los 80 años para un matrimonio que lleva junto varias décadas.

Al final, le pide al responsable de la editorial Alfaguara que ha concertado el encuentro que deje una buena propina. «Es por si queremos volver», le dice Talese en voz baja. Sin duda él lo hará. Le gusta el lugar donde nos encontramos, el Pierre Hotel, donde se suele encontrar con los periodistas.

¿Cuál debe ser la primera pregunta a uno de los grandes maestros del periodismo? ¿Detrás de qué estaría si fuese ahora un reportero de 30 años?

Investigaría e intentaría aclarar al público qué hace que nos metamos en estos conflictos interminables en Siria, en Pakistán, Afganistán, Irak, Irán. Incluso, en Estados Unidos, las pistolas que se disparan en los colegios. El presidente Barack Obama lo ha dicho: «Está fuera de control». Estamos fuera de control. En nuestras relaciones internacionales, estamos fuera de control. También, en las escuelas donde hay tiroteos. Hay algo que está realmente mal. Nadie sabe quién es el enemigo. Dónde están. Qué personas son. Lo que ocurre entre israelíes y palestinos. ¿Cómo Israel justifica su ocupación? El New York Times siempre está con los mapas. Les encantan los mapas. Pero, en el fondo, falta claridad. Nada está claro ahora. Los periodistas no saben nada. ¿Por qué? Porque no hablan con la gente adecuada. Hablan con las fuerzas dominantes de la ocupación siempre. Hay mucha confusión. La misión del periodismo es clarificar. Explicar. Pero hay que hacer un trabajo mejor. Como con Irak. Después de 10 años, de todo lo que ha pasado, ¿qué hemos ganado? La historia de Irak va a ser igual que la historia de Vietnam. La política exterior de este país es bastante mala.

En este libro, escribe sobre su familia sin reservas.

La gente no escribe de esas cosas porque no quiere ofender a su padre. A sus familiares. Avergonzarles. Los novelistas normalmente se avergüenzan. Cambian los nombres. Hay un excelente escritor, Philip Roth, que escribe sobre su vida privada. Tolstoi escribió sobre su vida privada. Pero escriben novelas. Obras de teatro. Quería hacer periodismo de las vidas privadas. Quería hacer reporterismo sobre mi familia.

¿Por qué le gusta escribir sobre las historias que pasan desapercibidas?

Porque creo que tienen una historia que contar. Como periodista y como ciudadano mayor con conciencia, escribí sobre mi familia. Pero, con un punto de vista diferente. El de alguien de fuera. Es la gente que está detrás de lo noticioso. Más allá de la gente que está en el poder. Hay gente además de los líderes de Libia, Irak o Siria, de los que ahora se quieren deshacer. O Rusia. En Estados Unidos, siempre se quiere cambiar a la gente, pero sin cambiar ellos. Hay gente que nos odia debido a la manera en la que nos comportamos. Es una vergüenza, según mi opinión, cómo nos comportamos. Sobre todo al ser un viejo periodista, al ser un hombre viejo, tengo la conciencia de ver las cosas desde diferentes puntos de vista. Así, escribí de mi familia desde un punto de vista diferente.

1.Gay Talese 1 (copy Miriam Berkley)

Usted es famoso por llevar a cabo un gran proceso de investigación. ¿Cómo sabe cuándo debe terminar?

Es difícil saberlo. Me lleva mucho tiempo. Todas las preguntas que hago. Todas las respuestas a esas preguntas. Cuando se tiene la sensación de que el tanque está lleno, se empieza a escribir. Hay mucha deliberación con uno mismo y muchas dudas al principio. Pero, llega un momento en el que uno piensa: «Creo que tengo suficiente para hacer un trabajo honrado».

¿Tiene algún truco para saber si el entrevistado le miente?

(Risas). Bueno, cuando se tiene experiencia, al mirar a la cara y observar a la gente cuando habla, se puede saber si son sinceros. Se sabe.

Hay veces que el entrevistado tampoco colabora incluso cuando dice la verdad.

Sí, me ha pasado muchas veces. En algunos casos con mis artículos más famosos. Ha habido veces en los que la gente no ha querido hablar conmigo. Como por ejemplo con el artículo de Frank Sinatra. Cuando la gente no quiere hablar conmigo, lo intento con otros. Cuando escribí sobre la familia Bonanno. Me llevó seis años. Entonces, lo que quería era conseguir su confianza. Quería que me hablasen de ellos mismos. Es una sociedad secreta. Para la historia en la que estoy trabajando ahora, que espero terminar este verano, he esperado 35 años. Vi a este hombre en 1980. Me dejó escribir sobre él en 2013. Es un voyeur. Mira en secreto a la gente. Quería escribir sobre un hombre que vigila a la gente sin que se den cuenta. ¿Qué ve? Estoy muy interesado en la privacidad. También, estoy escribiendo un libro sobre la privacidad en mi propio matrimonio. Escribí este libro sobre mi niñez. También, el otro sobre crimen organizado. Sobre criminales italianos. Éste es sobre italianos que no son criminales. Pero no hay mucha diferencia entre los dos. Son gemelos. Todos mis libros están relacionados. Escribí sobre sexo. Sobre pecado. Me convertí en un personaje. Me descubrí a mí mismo. Y ahora, como he dicho antes, estoy trabajando sobre mi matrimonio. Por eso pienso que nunca termino una historia.

Fue un escándalo. Para hacer el proceso de investigación se acostó con la mujer del vecino.

¿Qué escándalo? No, yo fui el escándalo.

Bueno, por la traición.

Yo fui el traidor. Escribieron muy malas críticas, aunque no me importó mucho. Pero, por ejemplo, cuando tenía que escribir sobre masajes. Primero era un cliente. Luego cuando me puse a investigar, me convertí en encargado del lugar. ¿Por qué? Porque quería escribir un artículo desde dentro, igual que cuando escribí sobre la mafia. Cuando escribo sobre sexo y pornografía, yo soy pornográfico y quiero escribir desde dentro. Hay que hacerlo desde dentro. Si uno quiere escribir de fútbol, se tiene que convertir en un jugador de fútbol.

Pero, en aquel caso, su mujer se enfadó.

Sí, de acuerdo, es verdad. Se enfadó.

¿Cómo va a hacer ahora el proceso de investigación con el nuevo libro sobre su matrimonio?

Tengo un archivo. Hemos estado casados durante 55 años. Los reporteros escriben sobre la vida pública. Sobre la Bolsa. Sobre tratados de paz. Actos deportivos. Elecciones. No escriben sobre la vida interior. Los affairesrománticos. Los hijos ilegítimos. Todo eso. No tienen acceso real. Hay un momento que el escándalo se convierte en público. Ahí se acaba. El asunto Lewinsky. El escándalo del ex gobernador de Nueva York Eliot Spitzer cuando fue pillado con una prostituta en un hotel de Washington. El buen periodismo sale cuando se hace un trabajo honrado y abierto de verdad. A veces da vergüenza. Por ejemplo, Edward Snowden. ¿Es un soplón o un traidor? Es un soplón. No creo que sea un traidor. Me parece una buena persona. Le estoy muy agradecido. Eso era el buen periodismo. Por supuesto Obama y el resto del gobierno le odia. ¿Por qué? Porque les ha dejado en ridículo. Le dijo a Angela Merkel que su amigo le espía. Eso es bueno. Hay que decir la verdad. Llamar por teléfono a los jueces. Preguntar. No parar.

2.Gay Talese (copy Miriam Berkley)

¿Cree que Hillary Clinton se va a presentar a la Casa Blanca?

La verdad es que me parece que no.  Creo que si se presenta no va a ganar. Creo que ha vivido demasiado y hecho demasiado. Creo que los demócratas van a tener tiempos duros. Creo que el país quiere un cambioC. No sé muy bien quién puede ser el candidato republicano. Si quiere ser candidata, sí  puede conseguir representar al partido. Se lo ha ganado. Pero, ¿ganar la presidencia?, no lo sé.  No. No creo.

¿Se considera un valiente por escribir un libro de tantas páginas en el mundo de los 149 caracteres?

Me encanta. Estoy muy agradecido a la editorial española. Mire el grosor del libro. ¿Quién lo va a leer? ¿Unas 18 personas? Bueno, espero que no. Espero que más.

¿Es verdad que sólo escribe una página al día?

A veces menos. A veces no sabes qué escribir. Otras cuando lo escribes, no te gusta. Lo escribes una y otra vez. A veces no puedes terminar una página. La escribes 40 veces. Y no es bueno. Entonces, vuelves al día siguiente. Te pones otra vez a escribir. Entonces, cuando ya no puedes hacerlo mejor, vas a la siguiente página. Es muy difícil crear la imagen en la mente de lo que se quiere escribir. Durante un tiempo, es muy nubloso todo. A veces ni siquiera sabes qué quieres decir.

La perseverancia al preguntar es también marca de la casa.

Si uno hace diez veces la misma pregunta a alguien, siempre te va a contestar de manera diferente. Los seres humanos somos así. Recuerdo con los boxeadores. Les preguntaba: «¿Cómo es que te dejen KO?». A veces me decían: «Bueno, es como ver las estrellas». Yo le volvía a preguntar: «¿Qué estrellas?». Después me decían que cuando te caes al suelo no ves mucho. Luego, al rato ves a la gente mirándote. Entonces, a la gente, le gustas. Entonces, le pedía: «Explícamelo otra vez». Y al día siguiente vuelves otra vez. Y te dan un poco más. Podía preguntar la misma pregunta seis o siete veces. Eso es periodismo. Puede que no lo consigas a la primera. Pero, tienes que preguntar una y otra vez hasta que consigues una buena declaración.

¿Hay algo que no le hayan preguntado que le gustaría contestar?

No, la verdad es que me han preguntado muchas cosas. Pero, si quiere, puede preguntarme algo embarazoso. Sí, pregúnteme algo así.

¿Embarazoso? ¿No se va a enfadar?

No, no, no. No me enfadaré.

Bueno, ¿sobre sexo?

Sí.

¿Cómo es el sexo a su edad?

(Sonríe). A los 82, es fantástico. Cuando envejeces, lo aprecias todo más. Cuando eres joven, sólo quieres sexo. Pero hay que ir más allá de tener sexo con alguien que esté muy bien. Cuando te acuestas con Marilyn Monroe, ya sabes cómo es. Porque cuando llega la segunda o la tercera, ¿qué? Cuando has tenido relaciones sexuales con una persona durante más de 50 años, hay realmente un entendimiento y una relación. Es muy bonito. Nunca se va. Hay tantos recuerdos y experiencias que se comparten. Tanta confianza. Llega un momento que te sientes parte de esa otra persona. Lo más importante en el sexo, no es el sexo, en realidad, es el respeto. El mejor sexo nunca va a durar eternamente, pero lo que sí durará es el respeto. Y si no se tiene, no saldrá bien. Da igual que sea la mujer más importante del mundo. 


COMENTARIOS

  1. Me encanta Talese. Qué energía y qué elagancia a su edad. He leído muchos de sus libros: The Bridge, New York: A Serendipiter’s Journey, The Kingdom and the Power, Fame and Obscurity, Unto the Sons…. Cómo capta la realidad, qué capacidad para la percepción, y qué gran periodista. ¡Un maestro!


  2. Este es el periodismo que se ha perdido, un periodismo que elevaba el oficio a la categoría de literatura. La precariedad no ayuda, pero el problema está en los cambios que se vienen produciendo en los grandes grupos de medios de comunicación.


  3. GRAN MAESTRO (O DICHO DE OTRA FORMA: EL PUTO AMO)


  4. Talese es la voz crítica de una generación que fie mucho menos complaciente que la actual. Es preocupante contrastar el conformismo reinante en en el nuevo relvo generacional


  5. JUAS JUAS JUAS SEXO A LOS 82 A TOPE Y SEGURO QUE SIN VIAGRA JUAS JUAS JUAS


Deja un comentario