Foco en preparar la red eléctrica para el futuro
La transición energética en España exige infraestructuras energéticas preparadas para soportar la integración masiva de fuentes renovables y la nueva demanda. En este escenario, UFD, la distribuidora eléctrica de grupo Naturgy, invertirá un mínimo de 1.218 millones de euros hasta 2029 para reforzar y digitalizar su red eléctrica en España. Así, mejorará el servicio a sus casi cuatro millones de clientes e incrementará la capacidad de su red para dar entrada a nueva demanda.
Artículo
Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).
COLABORA2026
Artículo
El camino hacia una economía libre de emisiones de carbono requiere cambios profundos en la manera en que producimos y consumimos energía. Las redes de distribución eléctrica representan la verdadera columna vertebral de este proceso de transformación que el mundo está viviendo en las últimas décadas. Su función va mucho más allá de la transmisión de electricidad, ya que actúan como el elemento integrador que permite incorporar de forma segura la generación renovable y dar respuesta a los nuevos hábitos de consumo.
La distribuidora eléctrica del grupo Naturgy, UFD, ha trazado un plan estratégico que contempla una inversión mínima de 1.218 millones de euros hasta el año 2029. Este foco inversor se sitúa en el límite máximo fijado por el marco regulatorio actual y busca transformar la infraestructura existente en un sistema inteligente, flexible y preparado para absorber la creciente demanda de hogares e industrias.
En Galicia, donde UFD es el principal distribuidor eléctrico, se invertirán 519 millones de euros, seguida por Castilla-La Mancha con 337 millones, la Comunidad de Madrid con 217 millones y Castilla y León con 145 millones de euros. Este año los recursos se canalizan hacia proyectos de supervisión avanzada en baja tensión, actuaciones en las líneas de media y alta tensión, robustecimiento de la ciberseguridad y una gestión de activos basada en la analítica de datos.
Excelencia técnica e impacto social
UFD orienta una parte de sus recursos a la sensorización de las instalaciones y al desarrollo de la telemedida, herramientas esenciales para anticipar incidencias y optimizar la capacidad de las líneas. Estas actuaciones conviven con la renovación física de la infraestructura tradicional a través de la construcción de nuevas subestaciones y líneas de última generación.
Impulsar la transición energética exige importantes inversiones en la modernización de la infraestructura existente, así como la ampliación de su capacidad
Estas inversiones permitirán a UFD seguir incrementando la calidad del suministro eléctrico en su red. El impacto se refleja en la calidad del suministro recibido por los clientes, que ha mejorado un 11% en el último lustro. Al cierre de 2025, el índice de interrupción se situó en 31,9 minutos, una fiabilidad superior al 99,99% que aporta la resiliencia necesaria frente a fenómenos meteorológicos extremos.
Mónica Puente, directora de Redes Electricidad España en Naturgy, destacó que «los elevados volúmenes de inversión de los últimos años han permitido que la fiabilidad de nuestro servicio alcance el 99,99%. Invertimos en optimizar el uso de la red, ampliar capacidad y garantizar la resiliencia, y lo haremos hasta el límite que establece el regulador, para avanzar en digitalización y fortalecer nuestra infraestructura ante eventos extraordinarios o fenómenos meteorológicos adversos, situaciones cada vez más frecuentes en las que se demuestra la profesionalidad de nuestro equipo humano y el de las empresas colaboradoras».
Por otro lado, la gestión y el mantenimiento de los 116.600 kilómetros de líneas eléctricas sirven de motor económico y generan cerca de 26.000 puestos de trabajo, de manera directa e indirecta, actuando de forma decidida para fijar población en entornos rurales y dinamizar las economías locales.
Así, la modernización de las redes eléctricas asegura la calidad del suministro diario, al tiempo que impulsa el progreso socioeconómico de las comunidades. Porque unas redes modernas, digitalizadas y resilientes son la mejor garantía para avanzar hacia un modelo energético más sostenible, competitivo y estable.

COMENTARIOS