Entrevista Paloma Mora (Thales)
«El humanismo es la forma más elevada que tenemos de estar en el mundo»
Artículo
Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).
COLABORA2026
Artículo
Filósofa de formación y responsable del relato de un gigante tecnológico, Paloma Mora, directora de Comunicación de Thales España, conversa con Ethic sobre los desafíos en materia de defensa y la seguridad en tiempos convulsos, desde una mirada profundamente humanista.
En los últimos años, en un contexto internacional cada vez más tensionado e incierto, Europa ha reabierto el debate sobre su seguridad y su capacidad de defensa. ¿Cuál es tu diagnóstico de la situación actual de la defensa europea?
Frente a un contexto tan incierto como el actual, diría que necesitamos más Europa, que nació como un espacio de seguridad, de libertad y de democracia. Ahora bien, quizás se ha pecado de cierta ingenuidad al pensar que la democracia, la libertad, el Estado de derecho habían sido conquistadas para siempre. Nada más lejos. Ahí es donde entra la defensa y la seguridad. La realidad geopolítica actual nos recuerda que la defensa es una pieza fundamental para proteger estos valores, pues no son conquistas eternas ni automáticas. La disuasión, en este sentido, es esencial: es la base que permite a nuestras democracias prosperar en un entorno global donde el poder, a menudo, se impone a través de la fuerza. En este sentido, fortalecer la cooperación europea en defensa y seguridad no es solo necesario, sino que es un imperativo para garantizar nuestra soberanía y la seguridad.
La Unión Europea nació como un proyecto de paz y, durante décadas, la defensa ha ocupado un papel secundario en su integración. En el contexto actual, ¿es posible construir una Europa más fuerte en materia de defensa sin renunciar a esos valores que sirvieron de base para su creación?
Tiene que serlo, no es en absoluto incompatible. La democracia, la paz no son gratuitas, se construyen día a día y hay que mantenerlas y defenderlas. Defender nuestro modelo de vida pasa por destinar recursos a su seguridad y defensa. Ha habido un punto de inflexión, con la invasión rusa de Ucrania, también con el cambio de guión inesperado de la Administración Trump, y los europeos tenemos que defender nuestro Estado de derecho, lamentablemente no solo con palabras y diplomacia sino con capacidad de disuasión.
En los últimos tiempos ha quedado de manifiesto que la UE, a nuestro pesar, tiene importantes dependencias en materia de tecnología. Esto es especialmente preocupante en el ámbito de la seguridad y defensa, dado el actual contexto geopolítico. Esta vulnerabilidad resalta la urgencia de impulsar la autonomía estratégica europea, invirtiendo en innovación y desarrollo tecnológico para garantizar que Europa pueda protegerse en un contexto geopolítico cada vez más hostil.
Desde tu formación filosófica, ¿por qué crees que el humanismo debe formar parte de las decisiones sobre defensa?
Desde mi formación filosófica, pero también científica, creo que el humanismo debe ser un pilar fundamental en todas las decisiones. Y, en el ámbito de la defensa, y seguridad esto es más relevante que nunca.
«Se ha pecado de cierta ingenuidad al pensar que el Estado de derecho había sido conquistado para siempre»
Realmente creo que el humanismo –si lo entendemos como la tradición grecolatina de la que surge Europa y que da forma a la identidad europea y sus valores– es la forma más elevada que tenemos de estar en el mundo; si dejamos de poner a las personas en el centro en la toma de decisiones, y priorizamos solo la eficiencia operativa llegaremos a resultados quizás muy racionales y muy eficientes, pero incompatibles con la vida. La lógica sin ética, sin el factor humano del otro, puede convertirse en el mayor peligro. Y en la historia reciente, lamentablemente tenemos buenos ejemplos. Sin embargo, soy muy optimista; estoy convencida de que, con un enfoque ético y un uso responsable de las tecnologías, podemos transformar y avanzar hacia una sociedad mejor.
En un contexto geopolítico marcado por la tensión, la incertidumbre y la dificultad para alcanzar acuerdos, ¿qué importancia tiene la «virtud de escuchar»?
Escuchar parte del respeto radical al otro. Y, lo que resulta aterrador es que la capacidad de diálogo está dejando paso a torrentes informativos en ocasiones carentes de sentido, hay un exceso de información y ruido que dinamita la capacidad de diá-logos. Hay una sobrecarga que no solo dispersa la atención, sino que también socava nuestra capacidad para entender y encontrar puntos comunes.… El diálogo efectivo es aquel que se fundamenta en la consideración profunda del pensamiento ajeno, en el logos del otro, y en la búsqueda sincera de consensos. Solo así podremos enfrentar con éxito los desafíos globales que nos afectan.
¿En qué consiste la disuasión basada en inteligencia artificial y qué papel jugará en la seguridad y la defensa del futuro?
El campo de batalla se ha digitalizado. Ucrania ha demostrado cómo la guerra no se gana con tanques o aviones sino que se gana en la rapidez con la que se integran las nuevas tecnologías duales y emergentes; y es ahí donde está la verdadera superioridad militar… El nuevo campo de batalla viene marcado por la integración de muchos sensores y la integración de IA que es un verdadero game changer en el ámbito de la defensa y la seguridad –aunque también en todos las áreas del conocimiento humano–.
«El campo de batalla se ha digitalizado»
En el ámbito de la defensa, ya contamos con múltiples aplicaciones prácticas: desde la mejora de radiocomunicaciones mediante la eliminación de ruido, pasando por la detección avanzada de drones en sistemas de defensa aérea como los radares GM200, hasta la vigilancia marítima para el reconocimiento de objetivos y el control del tráfico aéreo. En Thales llevamos casi una década aplicando inteligencia artificial en sistemas críticos, especialmente en sensores, para potenciar su eficacia y fiabilidad. Esta IA embebida en sistemas críticos industriales es un distintivo europeo con un potencial enorme para transformar nuestro mundo.
Lo fundamental para mí es entender que la IA es, ante todo, un medio, una herramienta al servicio de la humanidad, nunca un fin en sí mismo. En ese sentido debe integrarse, por ejemplo, en los procesos de toma de decisiones con el fin de mejorarlos, pero siempre supervisada por las personas.
¿Cómo se puede asegurar que la digitalización y la inteligencia artificial estén al servicio de las personas y no al revés?
Con más gobernanza, con unas reglas muy claras, muy transparentes e inclusivas que incorporen a todos los actores relevantes. En Thales hablamos de tecnologías TRUE, por sus siglas en inglés Transparent, Understandable and Ethical –transparentes, comprensibles y éticas–. Las nuevas tecnologías deben generar confianza; y estar al servicio de la humanidad. Esta es una responsabilidad irrenunciable que debemos asumir con rigor y compromiso.
En un mundo cada vez más atravesado por las tecnologías high-tech, ¿qué papel seguirán desempeñando las humanidades y las artes?
Venimos de décadas en las que las humanidades han estado muy denostadas, no se ha entendido bien su función. Sin embargo, la concatenación de disrupciones tecnológicas que se han ido solapando y que ocurren cada vez a mayor velocidad hacen necesario el análisis sosegado: preguntarse por qué, para qué…La lógica perfecta, el cálculo son formas de conocimiento, pero también existe la intuición, la creatividad y la capacidad de imaginar desde la nada… Las humanidades y las artes nos recuerdan nuestra humanidad, nos permiten interpretar el mundo con sensibilidad y nos guían en la construcción de tecnologías que sirvan no solo a la eficiencia, sino al sentido y propósito de nuestras vidas.
COMENTARIOS