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Así funciona BitChat, la última creación del fundador de Twitter

BitChat, la nueva aplicación del fundador de Twitter y Bluesky, se basa en la comunicación a través de Bluetooth y facilita la privacidad de los mensajes.

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10
abril
2026

Tras la compra de Elon Musk, Twitter (ahora X) ha suscitado grandes polémicas, desde la creación de deepfakes sexuales por parte de su IA, Grok, hasta el engaño a sus accionistas durante la adquisición del antiguo Twitter, cuyos daños pueden ascender hasta 2.250 millones de euros. Muchas personas abandonaron la aplicación cuando Musk se convirtió en su CEO. ¿Qué otras aplicaciones podrían alojar a todos estos exiliados digitales? Para solucionar y aprovechar esta brecha, Jack Dorsey, el cofundador de redes sociales como Twitter y Bluesky (que precisamente se popularizó como una red social alternativa a X), ha creado BitChat. Se trata de una aplicación de mensajería descentralizada. La intención inicial de Dorsey era que BitChat fuera una alternativa basada en la privacidad y la seguridad de sus usuarios.

Según la información que aparece en su página web, para utilizarla no se necesita conexión a internet, ni servidores, ni números de teléfono, ni datos móviles. Funciona mediante Bluetooth Low Energy, es decir, un Bluetooth de bajo consumo de energía: es una técnica de red de área personal inalámbrica, que se ha diseñado sobre todo para aplicaciones relacionadas con la salud, el fitness y la seguridad.

No hace falta crear una cuenta de usuario para poder enviar mensajes en BitChat, y todos los que se reciben y se envían están cifrados y protegidos. De esta forma, la aplicación da la oportunidad de que el uso que se dé sea completamente privado. De cualquier manera, se pueden utilizar también nombres de usuario, que son útiles para alertar a un destinatario cuando recibe un mensaje en una sala de chat. BitChat solo dio acceso a 10.000 usuarios en una primera fase de pruebas, pero actualmente está disponible para iOS, macOS y Android.

La red sigue funcionando durante cortes de internet, desastres naturales, manifestaciones o en zonas con una conectividad limitada

Una de las principales ventajas de BitChat es que las aplicaciones de mensajería tradicionales dependen de una infraestructura centralizada que puede ser supervisada, censurada o desactivada. Pero BitChat crea redes de comunicación ad hoc utilizando solo los dispositivos que se encuentran cerca físicamente. Cada dispositivo actúa tanto como cliente como servidor y detecta de inmediato a otros; también retransmite mensajes a través de múltiples saltos para ampliar el alcance de la red.

Este enfoque garantiza, en palabras del propio creador de la aplicación, la resistencia de la aplicación a la censura, a la vigilancia y a la independencia de la infraestructura tradicional. La red sigue funcionando durante cortes de internet, desastres naturales, manifestaciones o en zonas con una conectividad limitada, como pueden ser los contextos y los países autoritarios. BitChat, al prescindir de la infraestructura de telecomunicaciones tradicional, como la fibra óptica y las conexiones con cableado de cobre, permite la comunicación en situaciones extremas.

Sin embargo, las limitaciones técnicas de Bluetooth restringen el alcance de este tipo de plataformas. Dorsey afirma que BitChat funciona hasta a 300 metros, muy por encima del estándar de unos 100 metros que alcanzan productos similares basados en Bluetooth. Esto significa que, aunque la aplicación no permite enviar mensajes sin conexión a nivel local, nacional o mundial, destaca por ofrecer conectividad en entornos muy concurridos donde la conexión a internet es deficiente o inexistente, como los festivales de música o las manifestaciones.

A pesar de su diseño descentralizado, los expertos advierten que no hay que dar por sentada la invisibilidad de BitChat con relación a la vigilancia por parte del Estado. El profesor Alan Woodward de la Universidad de Surrey declaró a la BBC que las redes peer-to-peer siguen generando una gran cantidad de metadatos. Aunque el contenido de los mensajes permanezca cifrado, las autoridades con los medios necesarios pueden supervisar qué dispositivos se comunican, cuándo y con qué patrones de comunicación. Es decir, sin un refuerzo de la seguridad que propone la aplicación y un modelo de amenazas más claro, BitChat podría correr el riesgo de quedar relegada a que solo la utilice un nicho de la población.

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