Ana Pastor y Rubén Amón: dos visiones sobre el futuro del periodismo
En el diálogo titulado «Periodismo en tiempos inciertos», en el 15º aniversario de Ethic, participaron los periodistas Ana Pastor y Rubén Amón en conversación con la consejera editorial de la revista Elena Herrero-Beaumont.
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En el diálogo titulado «Periodismo en tiempos inciertos», participaron los periodistas Ana Pastor (Madrid, 1977), caracterizada por su vehemencia, y Rubén Amón (Madrid, 1969), distinguido por su ironía, en conversación con la consejera editorial de Ethic Elena Herrero-Beaumont.
«Creo que estamos en un buen momento para el periodismo, a pesar de todo. Pero hay que recordar que el activismo es incompatible con esta profesión, al igual que justificar lo injustificable nada tiene que ver con la práctica periodística», afirmó Pastor, replicada por Amón, para quien el periodismo «vive una situación crítica». «Hay una tremenda fragilidad de prensa, no es autosuficiente, trabajamos con precariedad, soportamos muchísimo intrusismo, el 85% de los menores de 35 años solo se informan por las redes sociales y las presiones políticas son enormes», aseveró el columnista.
Ana Pastor: «No se trata de atacar al oponente, sino de pedir cuentas a aquellos en los que has depositado tu confianza»
«Me opongo a ese discurso en defensa de la esperanza», respondió Pastor, en un ejercicio de sano disenso. «Debe preocuparnos la desinformación, que es lo que desestabiliza las democracias, lo que tumba gobiernos», dijo recordando que el Foro Económico Mundial ha colocado la desinformación como uno de los principales riesgos globales. «Frente a la inteligencia artificial no podemos ofrecer la estupidez humana, sino la dignidad de un oficio como el nuestro, que es garante del Estado de derecho. No se trata de dudar de todo, pero sí de preguntarnos constantemente», afirmó. En cuanto a la polarización campante, una de las bujías de la desinformación, Pastor siguió mostrándose esperanzada: «Frente a quienes se posicionan a uno u otro lado del discurso duro, hay una tercera España cansada de tanto ruido que pide diálogo».
Ejemplo de esa tercera España fue, según Pastor, el discurso en el Congreso del papa León XIV, que hablaba «de diálogo y perdón, dos cualidades que deberían primar en nuestra vida pública». Sin embargo, Amón, aun reconociendo lo ecuménico y social de la intervención del pontífice, observó «más idolatría que fe» entre los «entusiastas». «Se escucha al cantante, pero no la canción, y lo que debería de importarnos es lo que se dice, la palabra misma, que tiene o no peso por sí misma, al margen de quién la pronuncie», aseveró.
Rubén Amón: «Hay que facilitar la escucha del otro estableciendo una dialéctica que conduzca a algún sitio»
Además, Amón, convencido europeísta, reclamó una mayor cesión de soberanía nacional para tener «más y mejor Europa» como vía complementaria para fortalecer las democracias. Frente a quienes denuncian la inestabilidad del Viejo Continente, se mostró orgulloso de esa vulnerabilidad: «Europa es débil porque concede; concede derechos, libertades y garantías, pero eso es una virtud en cualquier caso».
Así, ambos periodistas coincidieron en la necesidad de tender puentes al que piensa distinto. «Tendría que haber un Ministerio de Obras Públicas Civiles que facilitara la escucha del otro estableciendo una dialéctica que conduzca a algún sitio», remarcó Amón. «No se trata de atacar al oponente, sino de pedir cuentas a aquellos en los que has depositado tu confianza», añadió Pastor.
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