España en terapia: cómo afrontar la crisis de salud mental
La salud mental se ha convertido en una de las grandes preocupaciones del país. Los datos reflejan un malestar en alza que golpea especialmente a los jóvenes, las mujeres, las personas mayores y los colectivos vulnerables. Frente a este panorama, empiezan a desplegarse respuestas públicas y privadas que buscan detectar antes, acompañar mejor y aliviar una crisis que ya afecta a millones de personas.
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El estado de la salud mental de los españoles es preocupante. Un macroestudio de la Confederación Salud Mental España y la Fundación Mutua Madrileña revela que cuatro de cada diez españoles valoran su estado mental de forma negativa. Tres de cada cuatro creen que ha empeorado en los últimos años. Y casi un 60% admite vivir con preocupación, miedo, tristeza o un cansancio que ya pesa como una piedra.
La salud mental no golpea igual a todo el mundo. La edad, el género, el entorno o el tipo de trabajo cambian la forma en que se manifiesta. Los jóvenes acumulan más diagnósticos, más ideas suicidas y más síntomas recientes. Las mujeres, en general, cargan con mayores niveles de sufrimiento psicológico. También preocupa la situación de los mayores: las personas de más de 75 años registraban ya en 2017 el mayor riesgo de mala salud mental, alcanzando el 28,3%.
Se apunta a un cóctel claro de factores que alimentan la ansiedad. El primero, citado por más del 90% de las personas, son las dificultades económicas y la precariedad. El segundo es la incertidumbre: un 89% teme por su futuro; los jóvenes son los más pesimistas. El tercero es la presión diaria, señalada por el 88,8%. El ritmo frenético, las jornadas largas, la carga de responsabilidades y la falta de conciliación empujan el malestar un poco más cada día.
A las causas principales se han sumado los efectos tardíos de la pandemia y varios cambios sociales que han dejado marca. Muchos sienten que la sociedad se ha vuelto más individualista y competitiva, con menos apoyo y más presión para rendir. La crisis climática también pesa, sobre todo entre los jóvenes. La ecoansiedad crece: el miedo constante al deterioro del planeta. Tras la DANA, en Valencia, casi la mitad de los vecinos de las zonas afectadas mostró niveles altos de ansiedad climática.
La Fundación Mutua Madrileña ha puesto en marcha un programa de intervención psicológica para los afectados por la DANA, que ya ha ofrecido atención profesional y gratuita a más de 5.500 personas
Ante este fenómeno, la Fundación Mutua Madrileña ha abierto una línea específica para afrontar el deterioro de la salud mental. Su acción más visible es el plan de recuperación psicológica puesto en marcha con el Colegio Oficial de Psicología de la Comunidad Valenciana tras la DANA. Un dispositivo de intervención urgente que ofreció atención profesional y gratuita a más de 5.500 personas, con sesiones individuales, grupos, visitas a domicilio y apoyo a los más vulnerables.
Y también actúa en prevención, sobre todo con menores. A través de la Unidad de Enlace Clínico, con base en el Hospital La Paz, psiquiatras, psicólogos y personal de enfermería van a colegios e institutos para detectar problemas a tiempo y acompañar a los alumnos, docentes y orientadores. Ya ha llegado a 11.000 estudiantes en 17 centros de Madrid y alrededores.
Además, la Fundación Mutua Madrileña ha sumado la salud mental a su Convocatoria Anual de Ayudas a la Investigación Médica, activa desde hace 22 años. Con ella ha financiado más de 1.400 proyectos con más de 70 millones de euros. Entre ellos, una decena de estudios punteros sobre salud mental infantil y prevención del suicidio. Cada paso que ordena el caos ayuda a que alguien, en algún punto, pueda respirar con mayor tranquilidad.
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