Sociedad

«Hay que pensar en un deporte sin barreras donde todo el mundo pueda competir»

Artículo

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 5 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
23
Oct
2021
inclusivo

Artículo

Chema Martínez (Madrid, 1971) se erige como uno de los atletas españoles más importantes de la historia. En su palmarés está su papel como deportista olímpico en 2004 en Atenas, un rotundo triunfo como campeón europeo de atletismo y las medallas de plata recogidas en distintas disciplinas. El corredor de fondo es, hoy, un símbolo de sacrificio y disciplina: ligado ahora con la Fundación Sanitas, Chema Martínez se ha convertido en uno de los altavoces más importantes para hablar del futuro del deporte en nuestro país. El atleta no titubea a la hora de hablar de temas tan dispares como su relación con la salud o el cambio en la concepción del propio deporte, cada vez más inclusivo. 


¿Cómo se siente un lustro después de terminar una laureada carrera en el deporte profesional?

He cumplido medio siglo cumplido hace muy poco, en un momento de mi vida en el que la madurez y la experiencia han tomado protagonismo. Me siento bien, soy una persona que puede hacer lo que le apasiona, que es seguir corriendo. En este momento personal soy feliz porque hago lo que me gusta y disfruto muchísimo más allá de pensar en lo que fui, en esa época –para mí, dorada– en la que durante 18 años estuve siendo deportista al más alto nivel. Lógicamente, es una parte importante de mi vida que ha quedado atrás. Lo que soy es fruto del deporte, y esperaba que lo que me iba a llegar con los 50 fuera distinto. Estoy mucho mejor de lo que creía y tengo muchas ganas de enfocar el futuro.

No obstante, ha seguido ligado al deporte: en 2018 entra a formar parte del Equipo Sanitas, pasando a promocionar el ejercicio como una actividad esencial. ¿Cómo cree que ha cambiado nuestra visión del deporte la covid-19 y qué sensaciones sintió en la prueba –virtual a causa de la pandemia– del 2020 de la Sanitas Marca Running Series?

Hemos vivido una época complicada con la pandemia y creo que el deporte ha estado presente en la vida de todos: lo hemos hecho en casa y creo que ha sido importante en una situación tan complicada como la que hemos vivido. En cuanto al Equipo Sanitas, para mí ha sido una excusa para seguir ligado al mundo del deporte. Es increíble, hay diferentes deportistas de todos los ámbitos y somos como una gran familia. La carrera de las Sanitas Marca Running Series es una manera de seguir vinculando el deporte para mí y para la mayoría de las personas que no podían correr con el contacto social habitual. Creo que son tiempos diferentes; ha habido que reinventarse en muchos aspectos.

¿Cómo ve un deportista veterano como usted el deporte entre los miembros de su generación? ¿Cree que es importante tener referentes como usted para deportistas no profesionales?

Existen diferentes formas de entender el deporte y de practicarlo. Hay un deporte de alto nivel en el que tú estás en tu máximo esplendor y primas el rendimiento, pero hay muchas formas de entenderlo: como salud o como juego para los niños, entre otros. Lo bueno que tiene el deporte es que se adapta a cada situación. Una de las cosas positivas de mi papel como prescriptor de salud es que puedo transmitir la idea de que siempre nos ayuda practicar deporte. Espero que eso sirva como ejemplo a la gente joven. Esto es algo que, en los últimos años, estoy muy contento de haber podido apoyar con la Fundación Sanitas, sobre todo al haber podido estar involucrado con los Primeros Juegos Inclusivos de la historia.

Acaban de celebrarse esos Primeros Juegos Inclusivos de la historia, los cuales han contado con la participación de más de una docena de federaciones y otros muchos deportistas de élite. ¿Qué le pareció ese giro inclusivo a algo tan popular?

«La adaptación de los reglamentos para que todo el mundo pudiera competir a pesar de las diferencias»

Creo que lo que hemos hecho a través de la Fundación Sanitas es que Madrid fuera la capital del mundo en cuanto al deporte inclusivo. El Comité Olímpico y el Comité Paralímpico se han involucrado para hacer un evento donde todo el mundo tuviera una oportunidad porque, al fin y al cabo, seas como seas, a todos nos gusta competir; todos nos esforzamos para conseguir objetivos. Dar ese pistoletazo de salida, ese primer paso hacia la inclusión, ha sido muy importante. Espero que se consolide a lo largo del tiempo y que podamos ir aún mas allá, que en un futuro podamos hablar de atletas con discapacidad que sean 100% profesionales como otros deportistas en otros ámbitos.

Después de un evento como este, ¿qué le ha sorprendido más de lo vivido?

He conocido a muchos de los deportistas que han participado. Es verdad que me hubiera gustado participar en alguna competición, pero creo que lo mas interesante ha sido la adaptación de los reglamentos para que todo el mundo pudiera competir a pesar de las diferencias. El resultado de este primer paso ha sido increíble y creo que desde aquí solo se puede mejorar. ¡Hay que aumentar el ritmo!

¿Cómo ve la situación en nuestro país en lo que se refiere a la inclusión en el deporte?

Hoy en día ser un deportista profesional es complicado a todos los niveles. A ello se suma que al hablar del deporte inclusivo vemos que los deportistas no pueden vivir por completo de ello, lo que es una verdadera pena: desgraciadamente, aunque hemos hecho cosas, todavía no es suficiente. Aún así, no obstante, España y Madrid se han puesto a la cabeza del deporte moderno en cuanto a iniciativas de inclusión. Se han creado unas bases que el resto de países deberían seguir: un deporte para todos donde no existan barreras. Desde que yo empecé ha cambiado absolutamente todo. Antes era mucho más complicado para una persona que tuviera un problema o una discapacidad. Creo que la evolución ha sido clara y notoria durante todos estos años y el resultado final es la celebración de estos Primeros Juegos Inclusivos, donde se ha podido ver competir a la vez a personas –con y sin discapacidad– corriendo por un objetivo común: llegar a la meta. Se puede ganar o no, pero tener esas oportunidades es increíble; antes no se daban.

¿Cómo ha vivido el cambio de paradigma en relación al deporte? Antes, ni la necesidad de hacer deporte estaba tan clara como ahora ni se apostaba por tantas medidas inclusivas.

«La sociedad globalizada ha conseguido pensar en la persona con independencia de cualquier tipo de limitaciones»

Creo que hemos avanzado muchísimo. Hace muchos años si alguien tenía un problema o algún tipo de discapacidad en el colegio era mirado de forma diferente. Ahora está cambiando todo y tenemos una mentalidad más abierta y más inclusiva. Antes, inconscientemente, ponías una barrera, pero ahora casi todo son oportunidades para que la gente pueda seguir demostrando su valía. Creo que la sociedad ha evolucionado en este sentido: al ser más global y más abierta, ha hecho posible que la inclusión se dé de una forma más normal. Ahora la gente solo piensa en la persona en sí, a todos los niveles: tanto si hablamos de racismo como de otro tipo de problemas sociales, la sociedad globalizada ha conseguido pensar en la persona con independencia de cualquier tipo de limitaciones.

Aunque los Primeros Juegos Inclusivos de la historia han sido un éxito, es lógico pensar que todavía nos hallamos lejos de la meta. ¿Cuál cree que puede ser el primer paso para el futuro inmediato? ¿Qué le diría a aquellos que todavía entienden el deporte como algo ajeno a la inclusión?

El primer paso debería ser trabajar para que todos los deportistas puedan competir en igualdad de condiciones, no discriminar y, sobre todo, seguir fomentando la financiación de instalaciones, apoyando a gente que no pueda disponer de cierto material o determinadas prótesis. En definitiva, facilitar el camino a esos posibles usuarios, ya sea a nivel competitivo o no. Deberíamos hacer ver a todas las personas que forman parte de lo que llamamos deporte inclusivo que cuentan con toda la normalidad del mundo para hacer lo que sea. Debemos dejar que compitan y darles, a través de las competiciones, la posibilidad de que se midan con cualquier persona de la misma manera: somos todos iguales, somos personas. Algunos han tenido que superar obstáculos que en un pasado les han impedido competir. Hay que pensar en un deporte sin barreras, un deporte donde todo el mundo pueda competir y ganar, que yo creo que es lo que nos une a todos los deportistas del mundo.

¿Es importante la competición cuando hablamos de deporte inclusivo?

Hay personas que, lógicamente, no pueden competir de igual a igual, pero la reglamentación del deporte inclusivo hace que todos puedan llegar a competir de la misma manera. Aunque no haya las mismas expectativas en cuanto a tiempos, es realmente hacia donde hay que ir. Hay que encontrar una reglamentación fácil de entender, unas normas con las que todo el mundo pueda dar el 100%, donde todo el mundo pueda competir de tú a tú. Se tiene que elaborar un reglamento donde todos partan con las mismas posibilidades y eso es lo difícil, pero si hablamos de competición todos quieren ganar; ese es nuestro mayor reto.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Maldita máquina de azúcar

Samuel Gallastegui

Pondremos un parche al azúcar, pero hemos puesto la razón al servicio de los deseos. Y los deseos son infinitos.

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible obtener más información aquí.