Educación

POWERED BY

La tecnología como puerta hacia un futuro consciente y sostenible

Adaptarse a las nuevas tecnologías en clave sostenible puede aparentar una opción más para hacer frente a los nuevos desafíos a que nos enfrentamos. Pero en realidad es la única: el futuro pasa por sus manos.

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 5 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
Tecnología sostenible

Las nuevas tecnologías parecen expandirse en la industria, hoy, con pulso firme y constante, como una mancha de aceite en el agua. Paso a paso ganan un milímetro y suman otro –y así sucesivamente– hasta crear una balsa densa y profunda. Esta clase de tecnología, cuyo mayor valor es su eficiencia en términos sostenibles, no está todavía por venir como muchos sugieren. En cambio, aquí y ahora se muestra como el motor más fiable y poderoso no solo de nuestra economía, sino también del cuidado del medio ambiente. A esta última labor, la tecnología facilita la llamada «contaminación cero»,  la base sobre la que se sustenta la futura revolución industrial. O aquella que está por llegar y desarrollará una industria con conciencia y que pretende pintar la economía de un intenso color verde. Es ahí donde reside su verdadera importancia: no adaptarse a los nuevos avances tecnológicos supone perder el único tren hacia la modernidad.

En la Escuela de Organización Industrial (EOI) –en cuyos sesenta y seis años de historia se constata un fiel resumen de la dirección económica nacional– lo digital y tecnológico son ya parte de sus ejes principales. Pero la tecnología no es, sin embargo, un fin en sí misma, sino un medio para alcanzar numerosos objetivos, entre ellos el de construir una sociedad sostenible. Como fundación pública del Ministerio de Industria, esta institución sigue de cerca las líneas estratégicas del Gobierno relacionadas con el impulso de la innovación empresarial y la conocida como industria 4.0. de la Agenda 2030. No es algo anecdótico: la pandemia, junto con el plan de recuperación estatal, ha acelerado el proceso de digitalización (véase, por ejemplo, el caso del comercio electrónico) en todos los ámbitos de la Administración y el sector privado. Lo mismo ocurre con la expansión de la acción ecológica en el ámbito monetario. Esta transformación total de la economía prevé, así, dibujar el horizonte del futuro nacional.

 Para EOI, la tecnología debe estar al servicio de la conservación y la recuperación del medio ambiente

Instituciones del calibre de EOI son fundamentales en tanto en cuanto a que, como robustos intermediarios, transmiten el conocimiento actualizado a los alumnos. La oferta de sus estudios es amplia en este sentido, con unos programas marcados por la inclusión de género y la sostenibilidad. Además, actualmente es líder en formación medioambiental en nuestro país. Valga como ejemplo el Programa de Desarrollo Profesional para Mujeres Directivas, diseñado en 2009 junto con el Ministerio de Igualdad, que busca ofrecer a las mujeres una formación multidisciplinar con la que hacer frente a su más alta ambición. Iniciativas, estas, caracterizadas por la conciencia de que el futuro no es de unos pocos, sino una responsabilidad de todos nosotros.

Pero es la sostenibilidad lo que se está erigiendo como uno de los motores principales de la escuela. Por eso, la tecnología debe estar, aseguran desde EOI, al servicio de la conservación y la recuperación del medio ambiente. Tanto es así, que en la oferta se cuentan hasta diez másters y cuatro programas ejecutivos verdes, entre los que gran parte se hallan dirigidos hacia las energías renovables, la gestión de recursos finitos como el agua, la filosofía smart energy e incluso a los secretos mejor guardados de la economía circular. «Al concluirlo, estarás cualificado para  abordar, desde una visión multidisciplinar, cualquier proyecto empresarial o industrial con repercusión en el medio ambiente dentro del marco de una economía social y sostenible», reza la presentación del Máster en Ingeniería y Gestión Medioambiental. Es, en definitiva, la única forma de vislumbrar el brillo que reserva el futuro: aquel que, mediante la industria, respeta y estimula el entorno en que vivimos.

Adaptarse al futuro, adaptarse al presente

Entre los objetivos marcados por EOI hay uno que, frente a los demás, se torna especialmente relevante: el de no dejar a nadie atrás. Así, el conjunto de formación ofrecido por la escuela se dirige no solo a los profesionales en activo –y las grandes empresas como Telefónica, Indra o el Banco Santander– que busquen un impulso necesario a sus carreras, sino también a los emprendedores, a las PYMES y a los jóvenes desempleados menores de 30 años. Busca convertirse, para este último grupo, en el acicate con el que ayudar a desatascar el mercado juvenil; y es que más de seis mil jóvenes, hoy, sirven de testimonio. No obstante, EOI también busca transmitir sus conocimientos a la ciudadanía general; una suerte de divulgación masiva realizada a través de cursos especializados y webinars –esto es, seminarios online– de diversas temáticas relativas al ámbito digital.

Tal como relata Rubén Abreu, ingeniero de la oficina técnica de ENCE, «la formación impartida en EOI es de una calidad excelente, con un enfoque empresarial, con metodologías ideales para prepararte a entrar en el mercado laboral y con un equipo de profesionales especialistas en cada una de las materias que se abordan». Su testimonio sobre el Máster en Energías Renovables y Mercado Energético es uno de los miles que tienen lugar cada año, tras finalizar los estudios: en toda su historia, por la escuela han pasado más de 142.000 alumnos.

La Escuela de Organización Industrial, sin embargo, se dirige más allá del estricto campo de la educación. Suyo es el mérito, también, de ofrecer un debate público de calidad en torno a la igualdad, la sostenibilidad y la digitalización. Una misión social que puede pasar desapercibida y que, a pesar de ello, ayuda a fijar las bases de la construcción de un país. Esta divulgación es imprescindible, ¿pues es posible proteger el medio ambiente sin saber cómo hacerlo o sin conocer las consecuencias de su omisión? La de la escuela es, en fin, una apuesta por un mañana (sostenible).

ARTÍCULOS RELACIONADOS

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible obtener más información aquí.