Medio Ambiente

«No se puede arriesgar la salud de la población por motivos electorales»

Inés Sabanés, delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, nos da los resultados obtenidos cuatro meses después de la entrada en vigor de Madrid Central y reflexiona, en vísperas de las elecciones municipales, sobre el futuro de la movilidad en la capital.

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Noemí del Val
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12
Abr
2019
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Noemí del Val

Con las elecciones municipales a la vuelta de la esquina –el 26 de mayo–, los proyectos recientemente puestos en marcha en la capital sobre movilidad sostenible podrían verse alterados con un cambio de Gobierno. Es el caso de Madrid Central, proyecto estrella de Manuela Carmena, que desde enero limita la entrada de vehículos de motor en la zona centro de la ciudad. Cuatro meses después de de su entrada en vigor, entrevistamos a Inés Sabanés, delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, que nos habla de resultados y reflexiona sobre el futuro, más inmediato, de la movilidad de la capital. 

¿Cuál es el balance de Madrid Central desde su puesta en marcha hace casi cuatro meses?

El primer balance que destacaría es el de la ciudadanía: con Madrid Central, la situación es de total normalidad. Esto es gracias a que hubo un previo y largo período de explicación, seguido de uno de prueba que se complementó con campañas de información. En cuanto a efectos, el proyecto ha permitido que se reduzcan un 38% las emisiones de NO2 en el conjunto de la zona y que disminuya el tráfico en el área de Madrid Central en un 8%, y llegue incluso al 25% en grandes ejes como Gran Vía. También han bajado los niveles de contaminación acústica. Paralelamente, se ha incrementado el uso del transporte público en 25.000 usuarios que utilizan las líneas de de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) en Madrid Central y un incremento de casi 50.000 en toda la ciudad. Podemos decir que la tendencia es buena, pero hay que seguir trabajando, informando y evaluando.

El próximo 26 de mayo se celebran las elecciones municipales. ¿Teme que un cambio de Gobierno pueda echar por tierra las medidas para fomentar la movilidad sostenible que se proponen en Madrid Central y en el Plan A de calidad de aire?

Primero tiene que haber un cambio de Gobierno en Madrid. En el caso de que lo hubiera, estas medidas no las ha inventado el actual equipo de Gobierno, sino que son pautas obligatorias que debe seguir una ciudad como la nuestra, que durante más de diez años ha incumplido los valores límites de contaminación fijados por la Unión Europea y por la Organización Mundial de la Salud. Por directiva, la ciudad está obligada a presentar a Europa un plan específico de calidad de aire. Esa propuesta ya está presentada y avalada, así que cualquiera que, en un hipotético caso, quisiera modificar medidas o estrategias, lo primero que tendrá que hacer es conseguir que lo apruebe la UE.  Decir que si hay un cambio de Gobierno se harán cambios sustanciales es como hacer un brindis al sol: todo tiene que pasar por un proceso y existen unas obligaciones que van más allá de Madrid. Lo que no se puede hacer es poner en riesgo la salud de la población por motivos demagógicos o electorales. Así que, como mínimo, los candidatos tienen que contar la verdad cuando explican sus propósitos.

«Replicar Madrid Central en otras zonas de la ciudad no es nuestra prioridad»

En un proyecto reciente, el Ayuntamiento abrió la puerta a replicar Madrid Central en otras zonas de la ciudad. Concretamente se hablaba de un nuevo acuerdo verde. ¿Qué forma tendría ese acuerdo y a qué zonas afectaría?

Ya tenemos tres elementos básicos: el Plan de Calidad de Aire y Cambio Climático, la estrategia de Infraestructura Verde y Biodiversidad y el programa de Tratamiento y Reducción de residuos. El primero, hace referencia a medidas de movilidad como Madrid Central. Aunque la experiencia es buena y es posible pensar en la aplicación de medidas concretas en otras zonas de la ciudad, ahora mismo, replicar Madrid Central no es nuestra prioridad. Lo que sí nos preocupa es la Plaza Elíptica, uno de los puntos más contaminantes de la ciudad, donde ya estamos actuando mediante un plan específico. Hemos propuesto reordenar la plaza y trazado una nueva línea de autobús que permita trasvasar gente al transporte público, pero necesitamos cooperación institucional. Otra medida que vamos a empezar a desarrollar, es la zona de aparcamiento vecinal, que permita preservar a los residentes de efectos frontera o de la excesiva utilización de los aparcamientos de no residentes. Las medidas del resto de transportes de la Comunidad de Madrid y el hacer en la A-42 una plataforma reservada para el transporte público son competencia del Estado.

El Plan A engloba otras medidas como la creación de un carril bus-VAO en toda la ciudad o la renovación energética de viviendas. ¿Qué papel juegan las infraestructuras verdes?

El proyecto de infraestructura verde y biodiversidad está orientado a la mitigación y adaptación al cambio climático, por eso trabajamos en tres niveles: ciudad, barrio y edificios. A nivel ciudad, queremos revitalizar el Manzanares para que sea un corredor ecológico que conecte con otras zonas y ciudades de la comunidad. A nivel barrio, han un proyecto en desarrollo que consiste en crear corredores en las zonas donde se producen más islas de calor o donde las condiciones climatológicas sean más adversas. En cuanto a la renovación energética de los edificios, queremos incentivar que todo el mundo instale infraestructuras verdes en sus edificios y terrazas.

«Como mínimo los candidatos tienen que contar la verdad: cualquier plan sobre contaminación lo tiene que aprobar la UE»

A pesar de las mejoras que ha habido en Madrid estos últimos años, ¿a qué retos se enfrenta la ciudad para que sus ciudadanos utilicen más la bicicleta? 

Para que suba el nivel de utilización de las bicicletas tiene que haber un modelo claro de infraestructura reservada y protegida, lo que no es incompatible con las vías de ciclocarriles ya existentes. El primer reto es el de aumentar la seguridad vial. Reducir la velocidad de los coches, como hemos hecho con la ordenanza de movilidad, es un elemento importante, pero también tiene que haber una infraestructura potente, espacios reservados para la bici y una ampliación del proyecto de bicicletas eléctricas (BiciMad).

¿Cómo te gustaría que nos moviéramos en la ciudad de Madrid en 2030?

Igual que con la economía, espero que para 2030 hayamos descarbonizado la movilidad en la ciudad, pero para esto tiene que haber una línea de cambios tecnológicos de electrificación. Personalmente, me gustaría que nos moviéramos en transporte público sostenible, en servicios de movilidad compartida y en taxi, ya que hemos hecho un esfuerzo muy grande para la agrupación de la flota. Sobre todo, espero que tengamos un criterio de intermodalidad sostenible: que usemos la bicicleta, el transporte público y andemos, andemos y andemos; algo muy importante que a veces se nos olvida.

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