Economía

Cultura de la colaboración: las empresas del futuro

Darío Gil, vicepresidente de Ciencia y Tecnología de IBM Research, insta a las empresas a apostar por una cultura que premie la colaboración y la autonomía para ser líderes y crear valor.

Artículo

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 5 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
22
Ene
2016

Artículo

Redacción

La creación de una cultura que tolera el fracaso es una necesidad para la innovación. Así lo cree Darío Gil, vicepresidente de Ciencia y Tecnología de IBM Research, que está convencido de que la clave de la innovación empresarial en los próximos años pasará por implantar una cultura de colaboración en las compañías que permita «atraer y premiar a los mejores talentos y que éstos colaboren entre sí, además de darles libertad para tomar sus propias decisiones, arriesgarse y volver a intentarlo si se falla».

Según Gil, hay que poner el foco en el talento, en la cultura y en los incentivos. «Aunque importantes, las agendas y los objetivos no son la esencia de la diferenciación. Esos elementos se pueden copiar», agregó durante el IX aniversario del Instituto Tomás Pascual Sanz (ITPS). Por su parte, el presidente del instituto, Ricardo Martí Fluxá, recordó durante el mismo encuentro que «unirse a los mejores es una de las claves del éxito para las empresas». «Desde un primer momento Tomás Pascual Sanz se rodeó de las personas adecuadas que le permitieron sacar adelante sus distintos proyectos como la instalación de tanques de frío en los ganaderos, el uso del brik o el lanzamiento de la leche desnatada.  La historia de nuestra empresa está llena de estas ideas que, llevadas con éxito al consumidor se han convertido en innovaciones. El propio don Tomás ya lo decía: no soy el más listo, pero sé rodearme de los más listos».

Darío Gil también quiso explicar su punto de vista sobre la era cognitiva, al referirse a ella como una nueva era de la tecnología en la que los sistemas de computación cambiarán la naturaleza del trabajo e impulsarán una nueva relación simbiótica entre hombre y máquina. La computación cognitiva abarca sistemas que aprenden, razonan con un objetivo e interactúan con las personas con naturalidad. No están programados y aprenden de la interacción con las personas y de la experiencia. «El futuro del conocimiento técnico y teórico está en la gente que trabaja con los sistemas capaces de aprender, en una relación colaborativa que denominamos computación cognitiva», señaló Gil.

«Los nuevos sistemas cognitivos nos llevarán a ser más eficientes al aumentar la capacidad humana de entender y solucionar los problemas de la sociedad», añadió el investigador. Al igual que ha ocurrido con otras tecnologías transformadoras, la informática cognitiva cambiará la naturaleza del trabajo que desempeñan las personas. Nos ayudará a llevar a cabo algunas tareas con mayor rapidez y precisión, abaratará muchos procesos y los hará más eficientes. «Es la era de la transformación digital, donde el hombre es la pieza fundamental al aportar los problemas, el contexto, la experiencia, el sentido común y los valores y el sistema cognitivo aportará su capacidad de análisis y descubrimiento».

Precisamente, Pascual está inmersa en una profunda transformación digital. Áreas como la de Innovación Disruptiva y Desarrollo de Negocio o la Oficina de Transformación Digital dan buena muestra, como indicó Martí Fluxá, de que «en Pascual no solo hablamos de innovación disruptiva sino que apostamos por ella». «Sin embargo, nada esto tendría sentido sin las personas, la gestión del talento, la apuesta por el riesgo, la tolerancia al fracaso y el equilibrio de la cadena de valor», añadió, después de anunciar que Pascual presentará en unos días una iniciativa pionera en el sector agroalimentario en España dirigida a impulsar el espíritu emprendedor de nuestro país.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Más allá del ‘big data’

Esteve Almirall | Ulises Cortés

¿Tenemos las herramientas necesarias para procesar los macrodatos de una manera justa y beneficiosa para la sociedad?

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible obtener más información aquí.