Derechos Humanos

La malnutrición mata a 3,1 millones de niños al año

En el mundo 805 millones de personas que pasan hambre, lo que supone un descenso de 37 millones en relación con 2013. Las cifras distan mucho del objetivo de ‘hambre cero’ que fijaron los Objetivos del Milenio.

Artículo

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
16
Oct
2014

Artículo

Íñigo Keller | Foto: Unicef©

En el mundo hay actualmente 805 millones de personas que pasan hambre, lo que supone un descenso de 37 millones en relación con el año pasado. Se trata de un avance agridulce, dado que las cifras distan mucho del objetivo de ‘hambre cero’ que se fijó en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) cuyo plazo vence a finales de 2015.

Según los datos de la ONU, 63 países en todo el mundo han logrado la meta de ‘hambre cero’ en sus territorios. Este jueves se celebra el Día Mundial de la Alimentación y, a un año de que expiren los ODM, el Programa Mundial de Alimentos (PAM), ha decidido resaltar los beneficios que conllevaría acabar con el hambre a nivel mundial.

«Mientras que el hambre crónica impide a la gente alcanzar su pleno potencial, el hambre cero lo cambia todo. Con ella, los niños pueden permitirse soñar, las comunidades pueden lograr su autosuficiencia y los países en vías de desarrollo pueden hacer inversiones a largo plazo que beneficiarán a generaciones», subrayan desde la agencia de la ONU.

En concreto, el PAM ha elaborado una lista con las «ocho cosas que el ‘hambre cero’ puede hacer por el mundo.

1. Reducir el hambre a cero podría salvar la vida de 3,1 millones de niños al año.

2. Madres bien alimentadas tienen hijos más sanos con sistemas inmunes más fuertes.

3. Acabar con la desnutrición infantil podría incrementar el PIB de los países en vías de desarrollo un 16,5%.

4. Un dólar invertido en la prevención del hambre podría generar de vuelta entre 15 y 139 dólares en beneficios.

5. Una nutrición adecuada en las primeras etapas de la vida podría significar un 46 por ciento más de ingresos durante la vida.

6. Eliminar el déficit de hierro en la población podría incrementar la productividad laboral un 20 por ciento.

7. Acabar con la mortalidad infantil relacionada con la nutrición podría incrementar la mano de obra en un 9,4 por ciento.

8. El hambre cero puede ayudar a construir un mundo más seguro y próspero para todos.

Para poder alcanzar el objetivo hay que tener en cuenta una serie de datos clave sobre el problema del hambre en el mundo y dónde afecta más. Estos son los diez datos clave de este flagelo:

– Unos 805 millones de personas en todo el mundo no tienen alimentos suficientes para llevar una vida activa saludable, lo que representa aproximadamente a una de cada nueve personas a nivel mundial.

– La gran mayoría de las personas que pasan hambre viven en países en vías de desarrollo, donde el 13,5 por ciento de la población está desnutrida.

Asia es el continente con más personas hambrientas, dos tercios del total. Aunque el porcentaje en el sur del continente ha caído en los últimos años, en la parte occidental se ha incrementado ligeramente.

El África Subsahariana es la región con el porcentaje superior de población hambrienta. Aquí, una de cada cuatro personas está desnutrida.

Una mala nutrición provoca casi la mitad (45 por ciento) de muertes en menores de 5 años, unos 3,1 millones cada año.

– Uno de cada seis niños, unos 100 millones, en los países en vías de desarrollo están por debajo de su peso.

– Uno de cada cuatro niños en el mundo está raquítico, una proporción que en los países en desarrollo puede llegar a uno de cada tres.

– Si las mujeres agricultoras tuvieran el mismo acceso a recursos que los hombres, el número de hambrientos en el mundo podría reducirse en hasta 150 millones.

66 millones de niños en edad escolar de primaria asisten a clase con hambre en los países en vías de desarrollo, 23 millones de ellos en África.

– El PAM calcula que hacen falta 3.200 millones de dólares (más de 2.507 millones de euros) para atender a los 66 millones de niños que van a clase con hambre.

Esta semana se ha presentado el Índice Global del Hambre (GHI) 2014, que ha puesto de manifiesto que aunque desde 1990 el número de personas hambrientas se ha reducido en un 39 por ciento, el nivel sigue siendo «serio».

Los niveles más altos de hambre se dan en el África Subsahariana y en el sur de Asia, que por otra parte han registrado las mejoras absolutas más fuertes desde 2005. Además, desde 1990 un total de 26 países han conseguido reducir en un 50 por ciento o más el número de personas hambrientas.

Según el GHI, los países donde la caída del hambre ha sido más acusada ha sido en Angola, Bangladesh, Camboya, Chad, Ghana, Malaui, Níger, Ruanda, Tailandia y Vietnam.

Por contra, los niveles de hambres son «extremadamente alarmantes» o «alarmantes» en 16 países, con Burundi y Eritrea a la cabeza. La mayoría de los países con datos alarmantes se encuentran en el África Subsahariana.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

La necesidad de ser justos

Cristina Sánchez

Los derechos humanos construyen la imagen de nuestra sociedad en torno a la vida, la educación, la salud y la libertad.

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible obtener más información aquí.