TENDENCIAS
Medio Ambiente

Plantas bioluminiscentes: ¿podrían los árboles sustituir a las farolas?

En China han logrado crear, mediante manipulación genética, plantas que se iluminan de manera orgánica. Se trata del primer paso hacia el propósito de sustituir con ellas el alumbrado público reduciendo el consumo de energía y mejorando la calidad de vida de los ciudadanos.

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
12
mayo
2026

Muchos recordarán los oníricos bosques de árboles y plantas bioluminiscentes de Avatar (James Cameron, 2009). En ellos sorprendía la belleza de la luz brotando en múltiples colores de una diversidad de vegetales. En la actualidad, existen propuestas similares desde la investigación científica.

En 1974, el médico polaco Waclaw Szybalski (1921-2020) acuñó el término «biología sintética» para nombrar una nueva disciplina científica que, combinando biología, ingeniería e informática, tiene por objetivo la creación de nuevos organismos biológicos programables con funciones que no se encuentran en la naturaleza. Concebir elementos de control que, introducidos sintéticamente en diferentes secuencias de ADN, conformen organismos con funciones que hasta ahora no tenían, e incluso crear nuevos organismos con la misma técnica, son algunas de las metas que se ha marcado la biología sintética.

En el Foro de Innovación de Zhongguancun recientemente celebrado en Pekín, una de las mayores sorpresas fue el resultado de un proyecto liderado por el doctor en biología Li Renhan. Inspirado por su infancia en el campo y los mágicos momentos nocturnos en que algunas luciérnagas se posaban sobre su cuerpo, ha empeñado gran parte de sus esfuerzos en lograr que algún día la naturaleza pueda sustituir al alumbrado público como fuente de luz.

Los investigadores del equipo de Renhan han echado mano de la biología sintética y, utilizando técnicas de edición genética, han insertado en células vegetales de más de una veintena de tipos de plantas los genes bioluminiscentes de luciérnagas y hongos diversos. El resultado han sido las plantas presentadas en el Foro, que logran brillar en la oscuridad de manera autónoma y continua sin necesidad de otra fuente de energía que no sea su propio metabolismo. Entre dichas plantas se encuentran girasoles, orquídeas y crisantemos. Aparte de lo espectacular del logro científico, estéticamente han sorprendido a los asistentes.

La intención de Li Renhan y su empresa, Magicpen Bio, es expandir el uso de estas plantas en las ciudades como alternativa ecológica a la iluminación nocturna urbana. Las plantas bioluminiscentes, como bien explica Renhan, «no necesitan electricidad, solo agua y abono», y suponen una fuente lumínica alternativa que supondría un gran ahorro energético y una notable reducción de emisiones contaminantes.

Las plantas bioluminiscentes, como explica Li Renhan, «no necesitan electricidad, solo agua y abono»

Más allá del indudable beneficio ambiental que conllevaría el pleno desarrollo de estas técnicas, se encuentra el beneficio humano. Las personas respondemos de manera diferente a la recepción de la luz artificial, pero está demostrado científicamente que afecta perjudicialmente a nuestros ritmos circadianos, todos aquellos cambios físicos y mentales que regulan nuestro reloj biológico. Por el contrario, la luz proporcionada por estas plantas no deja de ser una luz natural más adecuada para el desarrollo fisiológico.

Y las plantas bioluminiscentes de Magicpen Bio no son las primeras en iluminar un futuro promisorio. En 2024, la empresa biotecnológica estadounidense Light Bio comercializó un tipo de petunia al que dio el nombre de firefly (luciérnaga). Una planta ornamental que fue adquirida por miles de ciudadanos para decorar sus hogares. En este caso, a pesar del nombre, no utilizaron genes de luciérnaga sino de hongos bioluminiscentes que logran que brillen de manera constante.

También en 2024, en España, la empresa de biotecnología sostenible Bioo lanzó al mercado Bioo Lumina, una serie de plantas bioluminiscentes que logran reducir la contaminación lumínica en un 95%. Además, reducen el estrés, mejoran la calidad del sueño e incrementan la sensación de bienestar general en las personas que cuentan con ellas en su entorno cercano.

Si bien el potencial de todos estos avances es indudable, aún queda un largo recorrido para que las plantas bioluminiscentes puedan iluminar nuestras ciudades. Como principales obstáculos a sortear se encuentran: la intensidad de la luz que facilitan, aún muy suave, la duración de la misma, que en muchos casos se reduce a escasas horas, y la legislación que, por ejemplo, en Europa, tiene muy controlada la utilización de organismos modificados genéticamente.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

El arte de mezclar árboles

Óscar Granados

La agroforestación es una práctica que mejora el suelo y el uso del agua al mismo tiempo que incrementa la producción.

Así son los bosques 3.0

Ariadna Romans

Drones, IA e IoT son algunas de las tecnologías que se están usando actualmente para combatir la deforestación.

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME