Así contribuye la refrigeración al cambio climático
Los expertos estiman que los grandes aparatos de climatización se duplicarán en 2030 y se triplicarán en 2050. Hacer un buen uso de ellos es clave no solo para mejorar el confort en los hogares, sino también para reducir el impacto que tienen en el medioambiente.
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De un tiempo a esta parte, el consenso científico apunta hacia una inesperada causa del cambio climático: los aires acondicionados. Estos se volverán cada vez más necesarios pero, por el mismo motivo, serán cada vez más contaminantes. Pese a ser una solución inmediata, retroalimentan el problema.
Mark Radka, jefe de la Subdivisión de Energía y Clima del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), pone cifras al problema en una entrevista difundida por la propia ONU: de seguir la tendencia que llevan hasta ahora, en 2050 cerca de 1.000 ciudades registrarán temperaturas medias de 35ºC en verano. Son casi el triple de la cifra de grandes urbes que ronda actualmente esta media, que se sitúa en las 350. La población urbana expuesta a estas altas temperaturas aumentará, por tanto, un 800%, alcanzando los 1.600 millones de personas a mediados de siglo.
Esto se deberá en parte a unos aires acondicionados que, explica Radka, utilizan refrigerantes hidrofluorocarbonados, que son potentes gases de efecto invernadero y consumen mucha energía, lo que los convierte en una doble carga para el cambio climático.
La población urbana expuesta a estas altas temperaturas aumentará, por tanto, un 800%, alcanzando los 1.600 millones de personas a mediados de siglo
La climatización representa ya casi el 20% de la electricidad utilizada en los edificios, un gasto que se espera que se triplique de aquí a 2050 (aunque el dato varía de un país a otro e incluso dentro de un mismo país). La situación resulta especialmente acuciante si se tiene en cuenta el efecto nocivo que el calor excesivo ejerce en las economías de las grandes ciudades. Un informe del centro de análisis e investigación Atlantic Council toma como referencia Dhaka, la capital de Bangladés, que perdió el 8% del PIB.
Con el objetivo de ayudar a paliar esta problemática, Contigo Energía, compañía especializada en la gestión y comercialización de energía renovable, ha elaborado una serie de recomendaciones para ayudar a los consumidores a mantener el confort en sus hogares reduciendo al mismo tiempo el consumo eléctrico. «Muchas personas creen que ahorrar significa pasar calor, cuando en realidad la clave está en utilizar la energía de forma inteligente. Un equipo bien configurado y una vivienda preparada para mantener el fresco permiten reducir el consumo sin renunciar al confort», explica Begoña Laveda, directora de Marketing y Comunicación de Contigo Energía.
Así, entre los errores más comunes figura, por ejemplo, ajustar el aire acondicionado a temperaturas demasiado bajas, ya que fijar el termostato por debajo de los 25 o los 26 grados centígrados obliga al equipo a trabajar con mucha mayor intensidad. Por ello, mantener una temperatura estable dentro de ese rango suele ser suficiente para garantizar la comodidad térmica y mejorar la eficiencia energética.
La climatización representa ya casi el 20% de la electricidad utilizada en los edificios, un gasto que se espera que se triplique de aquí a 2050
Del mismo modo, pensar con antelación siempre es una buena alternativa. Enfriar el hogar antes de que este llegue a una alta temperatura, bajar persianas y toldos para retrasar lo máximo posible la entrada del calor y evitar el uso de electrodomésticos que calientan la casa como hornos y secadoras permite dar un respiro a los equipos de aire acondicionado. También es conveniente siempre aprovechar las primeras horas de la mañana para ventilar la vivienda.
A estos cabe sumar otros consejos, como asegurarse de mantener los filtros del aire acondicionado limpios para que los equipos puedan trabajar siempre en plenas condiciones, y aprovechar las sinergias entre los aires acondicionados y ventiladores que, combinados con la refrigeración, en muchos casos permiten subir al menos un grado la temperatura programada sin que cambie demasiado la sensación térmica.
Hay que tener siempre en cuenta que, tal y como explican desde Contigo Energía, la eficiencia energética no depende únicamente de disponer de equipos más modernos o de contratar una determinada tarifa eléctrica, sino que esta está relacionada con los hábitos de consumo y con la capacidad de aprovechar mejor la energía disponible.
Así, la combinación de climatización eficiente, aislamiento, ventilación adecuada y un uso responsable de los electrodomésticos permite reducir el consumo eléctrico y minimizar el impacto económico de los episodios de calor extremo.

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