TENDENCIAS
Salud
OFRECIDO POR
Banner

Repensar los cuidados para que ocupen el centro

En una sociedad cada vez más longeva, los cuidados deben ser puestos en el centro. Ethic y Clariane reunieron a varios expertos para reflexionar sobre por qué son importantes y qué significa cuidar bien.

Ilustración

Natalia Ortiz

Video

Borja Rebull
¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA

Ilustración

Natalia Ortiz

Video

Borja Rebull

La pandemia de Covid-19 nos obligó a abrir los ojos ante el hecho de que no se les ha dado a los cuidados la importancia que merecen. Y aunque a partir de la crisis de 2020 se les empezó a tener más en cuenta, todavía queda mucho por hacer. Tanto, que la filósofa Victoria Camps considera que somos unos analfabetos de los cuidados y que aún falta mucha reflexión sobre ellos.

«El valor del cuidado tiene que cambiar: está reconocido teóricamente, pero, como pasa con otros, no va acompañado de una práctica coherente. Para corregir esa brecha, la reflexión continua es necesaria», señaló en su inauguración del desayuno editorial «Reaprender a cuidarnos» organizado por Clariane y Ethic. Para la pensadora, los cuidados deberían ser un derecho social universal. «Uno similar al del trabajo, la salud o la vivienda y que, como la mayoría, estuviera garantizado», explicó.

Pues como dijo Ana Pastor, exministra de Sanidad y consejera de Agrupación Mutual Aseguradora (A.M.A.), «los cuidados son lo primero que necesitamos al nacer y lo último. Por ello, no son algo privado, sino que deberían estar en el centro de la sociedad».

Y un punto clave es definir qué es cuidar bien. Como explica Camps, no se trata solo de una carta de servicios de higiene, educación o medicina, sino que hay algo más cualitativo: «La palabra más interesante para identificar con el cuidar es el acompañamiento, el estar con. Porque quizá la persona no necesita que la duchen, sino que jueguen a las cartas con ella». Y añadió: «Para ello, hay que tener en cuenta varias cosas: no infantilizar, no desubjetivizar del todo y reconocer su singularidad, entre otras».

Una serie de puntos que desde Clariane, la comunidad europea líder en servicios de atención social y sanitaria, tienen muy en cuenta. «Nos dedicamos a personas con necesidades muy diversas que requieren diferentes cuidados: personas con trastornos mentales graves, con discapacidad, en situación de emergencia social… situaciones que requieren un cuidado integral. Por ello, ampliar el foco en estos casos significa hablar de atención global», afirmó Miguel Simón, director técnico y de Relaciones Institucionales de la compañía.

Victoria Camps: «Los cuidados deberían ser un derecho social universal similar al del trabajo, la salud o la vivienda»

Una serie de circunstancias que implican reconocer su dignidad y su voz. «Estamos creando un sistema completo, basado en tres ejes: la confianza, ya que las personas nos otorgan su vulnerabilidad; responsabilidad, ya que tenemos la necesidad de proporcionar cuidados seguros y de aprender de los errores y sus consecuencias; e iniciativa como profesionales y como empresa que generen impactos positivos. Y más en este mundo cambiante», explicó Simón.

Cambio de cultura

A lo largo de la historia, el cuidado se ha invisibilizado y feminizado. A esto se suma, como dijo Ana Pastor, que vivimos en una sociedad que valora a las personas en función de lo que producen y no de lo que sostienen. «Por ello, es necesario repensar qué está pasando como sociedad en conjunto».

De acuerdo con la exministra, reaprender a cuidarnos no significa ser más amables, sino reorganizar nuestras prioridades colectivas. «En una sociedad envejecida, debemos reconocer que todos somos interdependientes. El cambio cultural profundo exige desacelerar, redistribuir responsabilidades e instituciones que realmente cuiden. Cuidar no es fácil: es conflicto, es cansancio, es individualización… allí donde unos cuidan de otros se reafirma la vida».

Y como comentó Juan Martín, director del Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE), nos encontramos ante una situación inédita: «Nunca antes habíamos vivido tantos años. Por ello, estamos ante una situación para la que no tenemos respuestas y que no responde a la realidad. Nadie ha nacido interiorizando vidas tan prolongadas».

Una esperanza de vida saludable

«Los datos dicen que la esperanza de vida en España se sitúa en los 84 años. Sin embargo, Eurostat sitúa nuestra esperanza de vida saludable en los 62 años. Es decir, nos pasamos más de dos décadas en situaciones de limitaciones de salud, con discapacidad, con algún tipo de problema». Por ello, Martín cree que deberíamos poner el foco en «conseguir que en estas dos décadas las personas vivan mejor. No solo por ellas, sino por hacer económicamente viable este sistema. Las tres grandes circunstancias que determinan la calidad de vida son las capacidades físicas, las cognitivas y las económicas».

Ana Pastor: «Reaprender a cuidarnos no significa ser más amables, sino reorganizar nuestras prioridades colectivas»

De esta manera, el director del CENIE enmarca el cuidado del bienestar como una estrategia de país. Para él, España tiene que hacer del bienestar uno de sus activos económicos: «Si hablamos de envejecimiento saludable, lo que tendremos que hacer es retrasar esas situaciones que nos ponen en términos de atención. Por lo tanto, deberemos actuar con mucha antelación».

Cuidar a los que cuidan

Finalmente, darles la vuelta a los cuidados no sería posible sin tener en cuenta a aquellas personas que cuidan. Como dijo María Carmen Torres, presidenta del Comité Organizador de la Asociación Española de Enfermería y Salud (AEES), cuidar al que cuida es la base. ¿Cómo? «Dando recursos, facilitando ayudas y capacitando a las personas».

Porque si no se les da derechos, acaban quemados. «Y un cuidador agotado no pierde solo la eficiencia, sino también la empatía. Y así es imposible cuidar», explicó, añadiendo que «el bienestar del cuidador es una de las tareas que sostienen el sistema».

Y este es un objetivo que se podrá alcanzar antes si se hace un buen uso de la tecnología. Porque, como dijo Pastor, esta «no debe sustituir a los profesionales, sino facilitarles las tareas».

1 / 6
ARTÍCULOS RELACIONADOS

La vida buena

Victoria Camps

Conocer qué es la felicidad –y encontrarla– ha sido una de las grandes tareas del ser humano.

Las filósofas de los cuidados

Esmeralda R. Vaquero

Autoras como Carol Gilligan, Joan Tronto o Victoria Camps apelan a incluir los cuidados como asunto público.

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME