Derechos Humanos

La voz de los desaparecidos

En Senegal, la pesca a pequeña escala se ha convertido en una actividad de riesgo. Cientos de pescadores han desaparecido en el mar.

Artículo

Bakary Koulibaly

Greenpeace

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 5 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
29
Nov
2018
pesca

En abril de 2018, nueve jóvenes senegaleses, todos ellos pertenecientes a dos familias del barrio Golf en Mbour (Senegal), desaparecieron en el mar. Desde ese día, no han vuelto a dar señales de vida. Una tragedia que deja atrás a familias sumidas en las más absolutas tristeza y desesperanza.

Este incidente forma parte de una serie de desafortunados acontecimientos recurrentes en aguas senegalesas durante los últimos años. Con el objetivo de alertar a la opinión pública y a las autoridades del país sobre la necesidad de reforzar la seguridad de los pescadores artesanales, los más afectados por este fenómeno, Greenpeace África decidió producir el documental La voz de los desaparecidos, que recoge las voces de quince personas residentes en Mbour, Thiaroye y Rufisque-Arafat, que perdieron a uno o a varios familiares en el mar. Familias golpeadas, aún conmocionadas, que han aceptado relatar su historia y las de sus allegados para intentar evitar que otras personas tengan que pasar por lo mismo.

Relatos desgarradores

Las diferentes historias que narra La voz de los desaparecidos nos han permitido descubrir el alcance de este trágico fenómeno. Fama Diop, Mbayang Niang Diop, Kine Niang, Daba Samoura y Mame Diarra Diouf vieron cómo sus maridos salieron a faenar para no volver jamás, dejando con ellas a sus hijos sin ningún apoyo. Abdourahmane Diouf, Moussa Ba, Idrissa Diop y Daouda Tall perdieron a sus hijos pescadores, que eran su única ayuda.

‘La voz de los desaparecidos’ recoge el testimonio de 15 personas que perdieron a familiares en el mar

Todos estos dramas tienen un nexo común: su origen es la escasez de recursos naturales. El pescado se ha convertido en un bien escaso y los pescadores se ven obligados a alejarse cada vez más. Según cuentan, a menudo se pasan de tres a cuatro días en el mar sin ver ningún pez, una situación de la que responsabilizan a los buques extranjeros, muchos de los cuales saquean los recursos. «Es necesario que los barcos más potentes estén limitados a ciertas zonas para que los cayucos tengan alguna oportunidad. Por desgracia, llegan a aguas reservadas a los pescadores artesanales y a su paso arrasan con todo», se quejan los protagonistas del documental.

«Si el pescado escasea hasta el punto de que su búsqueda se ha convertido en una amenaza para los interesados es porque el Estado no ha desempeñado su papel», se lamenta Abdourahmane Diouf, padre de dos pescadores desaparecidos. Diouf apunta a las políticas inadecuadas y a la sobrepesca industrial y exige al Gobierno de Senegal que proteja sus recursos.

El pescado se ha convertido en un bien escaso y los pescadores se ven obligados a alejarse cada vez más

Para Idrissa Diop, padre de Mamadou Diop, otro de los nueve pescadores desaparecidos en Mbour, «el Estado debe dar prioridad a la seguridad de aquellos que parten a la mar. Con la tecnología actual, no resulta difícil detectar un cayuco. Hay que ayudar a los pescadores artesanales que ya poseen conocimientos a fabricar cayucos seguros. El problema no se soluciona importando cayucos, ya que sencillamente son de fibra de vidrio», señala.

La pesca, actividad de riesgo

La vida de los pescadores senegaleses se ha transformado en los últimos años. Anteriormente, gracias a la abundancia y a la variedad de los recursos pesqueros, podían satisfacer las necesidades de sus familias y de su comunidad sin ningún problema.

Sin embargo, ahora, debido a las políticas inadaptadas, a la sobrepesca industrial y a las malas praxis en la pesca, la situación ha cambiado de forma considerable. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en su informe de 2018 sobre la pesca, revela que actualmente el 93% de las especies están sobreexplotadas.

La pesca ha terminado por convertirse en una actividad de riesgo debido a la escasez de recursos. Cientos de pescadores han desaparecido en el mar en busca de pescado fuera de su alcance. El último informe publicado por la Dirección de Vigilancia y Protección de la Pesca en Senegal (DPSP) muestra que en 2017 se registraron 92 accidentes con 140 pescadores artesanales como víctimas, es decir, un incremento del 63% con relación al año anterior. Es necesario darle la vuelta a las cifras y poner límites a la pesca industrial. La supervivencia de miles de familias depende de ello. Y su sufrimiento también.

Para ver algunos testimonios de La voz de los desaparecidos, pincha aquí.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME