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OHL y sus 'concesiones' a la corrupción

Infinidad de causas abiertas por supuestos intercambios de favores afectan a la constructora, que incluso fue expulsada del Ibex 35.

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Luis Meyer
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12
Jun
2017
OHL

El pasado 6 de junio, la plana ejecutiva de OHL (Obrascón Huarte Lain) y, sobre todo, sus inversores, respiraron aliviados. La victoria del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México (uno de los 30 que componen el país) produjo que la constructora se disparase en bolsa, después de varios días vislumbrando el abismo. La compañía había sido protagonista de la campaña por las acusaciones de corrupción en torno dos obras de infraestructura claves en la región y de gran calado en todo el país, el Circuito Exterior Mexiquense y el Viaducto Bicentenario. El otro candidato había prometido investigar el entramado de inversiones en concesiones públicas si llegaba al poder, lo que ponía en serios aprietos a OHL: varias plataformas ciudadanas mexicanas han aportado vídeos de los que se desprende que el PRI habría financiado ilegalmente algunas de sus campañas electorales –incluida la actual, con 4.000 millones de pesos, unos 215 millones de dólares)– gracias a lo obtenido con las concesiones a la constructora española. Especialmente, los referentes a los dos citados desarrollos carreteros. La victoria, precisamente, del partido bajo sospecha (que obviamente va a dar carpetazo al asunto), ha dado un balón de oxígeno a la compañía y disparado su cotización en bolsa.

Con todo, a día de hoy, el objetivo de OHL es mantener los 4 euros por acción, un 80% menos que en 2014. Aquel año, su cotización batía récords cada día superando los 20 euros por participación, la constructora se hacía con pasmosa facilidad con muchos contratos millonarios para infraestructuras en nuestro país y al otro lardo del Atlántico, y propietario y presidente, Juan Miguel Villar Mir, recibía día sí y día también premios a su trayectoria empresarial. Tras la crisis del ladrillo, los resultados volvían a estar de su lado, con remontadas del 15% y beneficios netos por encima de los 100 millones de euros. En medio de esta euforia, el grupo incluso elevó al 19% su participación en Abertis, precisamente su rival a la hora de obtener concesiones para construir autopistas.

¿Cómo puede una compañía de ese tamaño pasar de tocar al cielo a caer a ras de suelo en solo tres años? El valor reputacional de una empresa es hoy vital para su buena marcha, y eso incluye su cotización en bolsa. Y los numerosos casos de corrupción que se han ido agolpando sobre OHL en este corto periodo de tiempo han sido devastadores en ese aspecto. Las causas abiertas vinculan a la empresa en algunos de los casos de corrupción más sonados que se dirimen ahora en nuestro país: Púnica, Gürtel y Lezo por el intercambio de favores, esto es: dinero para campañas y otros menesteres al partido gobernante, a cambio de jugosas concesiones. El halo chusco que sobrevuela a la empresa incluye incluso tramas de espionaje: supuestamente su sociedad, la inmobiliaria Espacio, pagó casi medio millón de euros a una agencia de detectives que siguió al expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González (hoy en la cárcel) a un viaje a Colombia para presuntas negociaciones de obras. El exconsejero de OHL, Javier López Madrid (famoso por ser el «compi yogui» de la Princesa Letizia) pasó por la cárcel hace dos meses y hoy está en libertad bajo fianza, acusado del pago de una comisión para construir la infraestructura de la conexión ferroviaria de las localidades madrileñas de Móstoles y Navalcarnero.

Son solo unos pocos ejemplos de los numerosos casos de corrupción que salpican a la constructora, que ha visto cómo su acciones caían un 35% el año pasado y el sacrosanto IBEX lo echaba del selecto grupo. Ahora, la compañía se encuentra en los que denomina un «plan de saneamiento». Ya ha negociado el despido de 457 empleados, y acaba de firmar su primer contacto en Suecia dentro de su plan de expansión escandinava, tal vez, para alejarse de los focos hispanos, donde su credibilidad, por el momento, es difícilmente recuperable. Pero es pronto para que su nueva ejecutiva respire tranquila. Solo dos días después de la victoria del PRI y su repunte en bolsa, se presentó en México otra denuncia contra OHL, que calcula que OHL podría haberse embolsado 5.000 millones en favores de la Administración por la concesión de la autopista Atizapán-Atlacomulco. Suma y sigue…

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