Innovación

Una autopista detrás del enchufe

¿Sabes cómo se genera la electricidad? ¿Cómo viaja por las redes a través de kilómetros y kilómetros? ¿Cómo llega hasta nuestras casas?

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17
Feb
2015
Carmen Gómez Cotta

¿Sabes cómo se genera la electricidad? ¿Cómo viaja por las redes a través de kilómetros y kilómetros? ¿Cómo llega hasta nuestras casas? La electricidad, conectada a fuentes renovables, forma parte de la solución al desafío climático y energético al que nos enfrentamos a nivel global y que en España se ve acrecentado por una dependencia exterior que alcanza el 80% y que cada año se traduce en un coste de más de 50.000 millones de euros.

Hagámonos la siguiente pregunta: ¿somos consumidores conscientes? En el momento en que la electricidad llega a nuestra casa y ponemos en marcha el televisor, la lavadora o el aire acondicionado, nos convertimos en protagonistas del proceso del suministro eléctrico.

En realidad, la totalidad del sistema eléctrico está pensado en función de las necesidades de los ciudadanos, y cada gesto en la forma de consumir electricidad tiene un efecto directo en el conjunto del sistema.  La exposición Una autopista detrás de un enchufe, impulsada por Red Eléctrica de España (REE), aborda la necesaria evolución hacia a otro modelo energético.

«La electricidad es el elemento clave para el cambio hacia un uso más eficiente y sostenible de la energía. El cambio sólo es posible con la electricidad como protagonista por su determinante papel tanto en la generación como en la demanda, así como por su relevancia en la seguridad de suministro, debido a la diversidad de energías primarias y tecnologías con las que puede producirse», explica a Ethic el jefe del Departamento de Comunicación de REE, Rafael Heredia.

«Desde el punto de vista de la generación, la electricidad es el instrumento mediante el cual se integran hoy en el mix energético las tecnologías libres de CO2. Y, desde el punto de vista de la demanda, muchos de los desarrollos tecnológicos que están llamados a contribuir de forma notable a nuestra eficiencia energética, como la bomba de calor o los LED, tienen a la electricidad como vector energético», añade.

En España, el consumo eléctrico doméstico representa el 25% del total, frente a un 30% del sector servicios y el 45% de la industria. Los avances tecnológicos y las estrategias de gestión de la demanda para un uso más eficiente de la energía nos brindan oportunidades que no podemos desaprovechar, y que necesitan un comportamiento responsable de todos los ciudadanos.

«Es necesario que los consumidores cuenten con mecanismos que les proporcionen la suficiente información para llevar a cabo un consumo más eficiente. En el futuro, las aplicaciones de las llamadas redes inteligentes jugarán un papel relevante en este sentido», argumenta Heredia.

Los contadores inteligentes formarán parte esencial de las redes del futuro, ya que ofrecerán una mayor información sobre el consumo y facilitarán que el usuario pueda conocer cómo y cuándo consume, y hacerlo de la forma más eficiente y responsable posible. «El papel de los consumidores cambiará, pasando de ser agentes pasivos a usuarios responsables de la energía que consumen», apunta.

En los hogares, los grandes consumidores de electricidad en son la iluminación (16%), el frigorífico (14%), la calefacción (11%) y el televisor (10%). Pero hay otros aparatos y usos, de poco consumo individual, que sumados alcanzan el 27% del consumo eléctrico.

Los equipos en stand by (esas luces rojas que lucen, imperturbables, en la penumbra de las habitaciones) suponen un nada despreciable 2%. ¿Qué pasaría si todos los hogares españoles desconectaran todos los equipos (televisión, videoconsolas, lectores de CD, ordenadores…) cuando no se usen? A nivel energético se produciría un ahorro diario de energía alrededor de 3,7 millones de kWh, lo que equivale al consumo de un día de más de 400.000 hogares. Esto evitaría 1.024 toneladas diarias de CO2.

Si hacemos el mismo ejercicio con las bombillas de bajo consumo los datos también resultan contundentes: supondría un ahorro diario de 5.502 toneladas de CO2 solo en consumo doméstico. Y otras 3.482 toneladas menos al día si se usaran este tipo de bombillas en el sector servicios.

¿Y qué pasaría si la climatización de todas las empresas y hogares españoles se estableciera en 21º C en invierno y 24º C en verano? Pues nos encontraríamos ante un ahorro de 1.141 y 1.126  toneladas de CO2.

REE2

Otra de las sugerencias que lanzan en la exposición es usar temporizadores para desplazar el consumo de electrodomésticos a horas de menor demanda, lo que se traduciría en un ahorro diario de energía para el sistema de alrededor de 472.000 kWh, lo que equivale al consumo de un día de más de 52.000 hogares.

«Consumir electricidad de forma responsable es más económico, porque se reduce el consumo, o se desplaza a horas de menor precio. Y ayuda a reducir el impacto ambiental y luchar contra el cambio climático”, señalan los organizadores de un proyecto por el que han pasado 275.000 personas y que ha recibido una mención de la Comisión Europea por su labor divulgativa y de concienciación.

Detrás del enchufe

«La electricidad no siempre se genera cerca del lugar donde se necesita, por lo que es imprescindible transportarla a largas distancias. Además, como no puede almacenarse en grandes cantidades, es necesario generar en ese mismo instante la energía precisa que se va a usar. Para su transporte y gestión son necesarias un conjunto de infraestructuras eléctricas y una red de información capaces de garantizar un suministro seguro y eficiente», explican desde REE.

La integración de las energías renovables continúa siendo uno de los grandes desafíos para la seguridad del suministro eléctrico. Esta integración es más compleja en el sistema eléctrico español, debido a la situación del país geográfica y su limitada capacidad de interconexión con Europa.

Para hacer frente a las singularidades de las renovables en España en 2006 se creó el Centro de Control de Energías Renovables, el primero del mundo que controla la generación de los productores de energías renovables, principalmente eólicos, lo que permite integrar en el sistema eléctrico la mayor cantidad de energía renovable garantizando la seguridad del suministro.

A través de 23 centros de control, que actúan como interlocutores, el Cecre recibe cada 12 segundos información en tiempo real de cada instalación sobre el estado de la conexión a la red, la producción y la tensión en el punto de conexión.

Desde el Cecre, cuyo papel resulta determinante en un sistema tan poco interconectado como el español, se analiza constantemente el escenario actual y se prevén las medidas de operación necesarias para que el sistema se mantenga en un estado seguro. «Estamos haciendo posible que las fuentes de origen renovable tengan cada vez más protagonismo en nuestro mix de generación», afirma Heredia.

Este continuado esfuerzo está contribuyendo a que en el últimos años la producción procedente de fuentes renovables haya cubierto un tercio de la demanda total del sistema peninsular, llegando a picos del 60% de la demanda en muchos momentos. «Esto está permitiendo que las energías autóctonas tengan cada vez más protagonismo en la cobertura de la demanda, con la consiguiente reducción de nuestra dependencia energética exterior», concluyen.

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