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Siglo XXI

La nueva era de la industria

Lograr una industria más estratégica y competitiva. Para ello hay que ajustar los plazos, facilitar la inversión, trabajar conjuntamente con todos los agentes implicados, agilizar los trámites, abaratar la energía… En esa línea, y para estimular el diálogo sobre este asunto capital, la European Climate Foundation y Harmon han elaborado el monográfico Axis. Un nuevo horizonte, cuya presentación reunió en Madrid a un puñado de expertos del sector.

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15
junio
2026

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Con una aportación al PIB del 14,7%, el sector de la industria en España genera más de 2,9 millones de empleos directos y mueve un volumen de negocio de 850.000 euros, además de concentrar el 70% de las exportaciones nacionales. Es en el sector secundario donde nos jugamos el futuro económico, social y geopolítico de nuestro país. Y ese futuro pasa por un proceso de reindustrialización cuyo eje sea la energía limpia como vector de competitividad. «En un mundo cada vez más volátil, necesitamos más industria y mantener la que ya tenemos. La transición ecológica no es casual, es una apuesta firme por nuestra independencia energética», explicó Víctor Marcos, director general de Planificación y Coordinación Energética, durante la presentación del monográfico Axis. Un nuevo horizonte industrial, impulsado por la European Climate Foundation y Harmon, que tuvo lugar en la Fundación Ortega y Gasset, en Madrid, conducida por la periodista Laura Zamarriego. 

Asegurar el suministro energético es una cuestión de seguridad nacional que exige no dejar a nadie atrás, especialmente a los más vulnerables. Supone un signo de excelencia, e implica trabajar «desde abajo, con las administraciones locales. Todo ello para conseguir, entre todos, con la colaboración pública y privada, una energía limpia, segura y barata», tal como apuntó Marcos.

El desafío de la reindustrialización

Que la industria es un motor de progreso es un dato incontestable: genera empleo de calidad, impulsa la innovación tecnológica y crea riqueza. Sobre esta cuestión versó la primera de las mesas redondas celebradas con motivo de este monográfico que pretende ser una invitación al debate. «La industria ocupa un lugar central en España desde el reinado de Isabel II y, aunque fuimos con retraso respecto del resto de países europeos, ahora tenemos una oportunidad magnífica para liderar esa transformación hacia una industria limpia», reflexionó Alberto Correa, director de Industria en Harmon y moderador de la primera mesa.

Las crisis, muy próximas en el tiempo, de 2008 y de 2020, a las que se añade la situación de inestabilidad en Oriente Medio y la Guerra en Ucrania, han permitido ver los puntos débiles de Europa. «Nos hemos descubierto desnudos en cuanto a suministros básicos, materias primas, energía. Hay que trabajar para conseguir una autonomía energética, es estratégico. La transición verde ha creado tensiones, pero ya nadie duda de que es un proceso irreversible y se contempla hoy como una ventaja competitiva indudable», explicó María Jesús Álvarez, portavoz de la Comisión de Industria y Turismo en el Senado por el PSOE.

María Jesús Álvarez: «La transición verde ha creado tensiones, pero ya nadie duda de que es un proceso irreversible y se contempla hoy como una ventaja competitiva indudable»

Europa, el espacio en el que los derechos son intrínsecos a su naturaleza y que cuenta con el bienestar más alto, necesita reforzar su capacidad de influencia y, para ello, ha de intensificar su tradición industrial, que genera empleo y progreso. «Europa ha despertado de un mal sueño, el de las crisis, y ahora tiene que centrarse en su competitividad», afirmó Francisco Conde, portavoz de la Comisión de Industria y Turismo por el PP. «España tiene que elegir entre un modelo de Estado intervencionista o un Estado que sea incentivador de inversiones, y ha de adaptar los tiempos para permitir a la industria ser sostenible al tiempo que competitiva», concluyó.

Agilizar los trámites administrativos, una mejora en la fiscalidad para las empresas y la apuesta decisiva por la innovación son algunas de las propuestas que se requieren, según los expertos, para hacer de la industria en España un sector sostenible capaz de ejercer el liderazgo competitivo.

«La reindustrialización ha de contar con el diálogo de todos los agentes implicados, también con la opinión de los expertos, de las universidades, de la sociedad civil. Hay que contemplar planes de movilidad, a los que no terminamos de darles la importancia que tienen», apuntó Aina Vidal, miembro de la Comisión de Industria en el Congreso por Sumar, quien puso de ejemplo la estrategia logística de Seat, en Martorell, pionera en España en el uso de duotráilers y gigatráilers, vehículos de más de 30 metros de longitud cuyo uso reduce el número de camiones convencionales que circulan por carretera. Esta iniciativa, además de suponer un ahorro económico, reduce hasta en un 30% las emisiones de CO₂. 

Bianca Dragomir: «Una de las necesidades más urgentes es solucionar el problema de almacenamiento energético, porque de nada sirve generar energías limpias si no tenemos dónde conservarlas»

Se trata de integrar todas las herramientas a nuestra disposición: inteligencia artificial, tecnología punta, defensa, seguridad jurídica. Solo aunando de manera integral los distintos ámbitos que entran en juego conseguiremos sostener el liderazgo internacional para hacer de España un país influyente. «Europa ha de apoyar a los países con más fondos a largo plazo, porque un proceso de reindustrialización no se resuelve en dos o tres años», añadió Álvarez.

Asimismo, los expertos apuntaron al hecho de que este proceso de reindustrialización es una oportunidad única de cohesión territorial, capaz de atajar el desequilibrio de las distintas comunidades autónomas, que pueden (y deben) incorporarse a la cadena de valor. 

Todo ello ha de quedar articulado en la futura Ley de Industria, un texto que aspira a estimular la sinergia público-privada, asociar la industria a la seguridad nacional, equilibrar quién asume los riesgos y quién los beneficios, y aprender de los procesos de reconversión industrial fallidos, para asegurar la transición verde con nota alta.

El potencial de España

Pasar del discurso a los hechos es la gran cuestión que ahora debe abordar el sector. Una vez analizado cómo España emprende esa reindustrialización, hay que lidiar con los obstáculos. Todo problema es susceptible de convertirse en un aprendizaje y una oportunidad. «El horizonte es la completa descarbonización. Ahora mismo, siguen existiendo barreras tecnológicas. Sobre todo en las pymes, falta conocimiento de las ya existentes», apuntó Javier Mazorra, coordinador de la Alianza Q Cero –una cooperación que surge con el objetivo de avanzar en la promoción de la descarbonización de la demanda de energía térmica en España–, durante su intervención en la segunda de las mesas, moderada por Laura Zamarriego, manager de Narrativas en Harmon.   

Francisco Conde: «Europa ha despertado de un mal sueño, el de las crisis, y ahora tiene que centrarse en su competitividad»

«No podemos permitirnos el lujo de que nuestra transición energética dependa de China para suministrarnos materias primas. Tenemos que apostar por la industria local, y una de las necesidades más urgentes es solucionar el problema de almacenamiento energético, porque de nada sirve generar energías limpias si no tenemos dónde conservarlas», afirmó Bianca Dragomir, directora de Clean Tech for Iberia. Esta iniciativa busca coordinar a diferentes stakeholders del ecosistema ibérico en el ámbito de las tecnologías limpias, y permitir que la península potencie su potencial como centro de energía limpia de la UE y como ubicación de primer orden para la industria limpia.

Como ella, los expertos reclamaron un Plan de Inversiones nacional, que dote de ayudas económicas tanto para la descarbonización del sector como para la industrialización de las tecnologías verdes, así como más creatividad tanto en dichos modelos de financiación como en un marco regulatorio que permita soluciones innovadoras, estimular las inversiones privadas y ser realistas en los plazos que marca la ley.

Tal y como recordó Emilio Martín-More, coordinador del grupo de trabajo de finanzas Sostenibles de Grupo Español para el Crecimiento Verde y Sustainability Advocacy en BBVA, Europa gasta en petróleo y gas alrededor de 390.000 millones de euros, «lo que nos da una pista del riesgo que supone, ya que ambos provienen de países políticamente inestables». 

Por ello, se hizo hincapié en que cada euro invertido en tecnología limpia genera industria y empleo, redunda en la riqueza de nuestro país y crea justicia social. «Apostar por lo verde es apostar por la competitividad», remató Martín-More.  

Emilio Martín-More: «Cada euro invertido en tecnología limpia genera industria, empleo, redunda en la riqueza de nuestro país y crea justicia social»

Por su parte, Nemesio Fernández-Cuesta, miembro del Consejo Asesor del think tank español OIKOS, creado para acercar las inquietudes del cambio climático a la realidad socioeconómica, puso el foco en el precio de la energía: «La electricidad en China y en Estados Unidos cuesta la mitad que en Europa; algo parecido sucede con el gas. Si queremos una industria sostenible y competitiva, lo primero que debemos de hacer es bajar el precio de la energía, a costa del uso de combustibles fósiles».

Los expertos insistieron en que hace falta mayor concienciación social al respecto, poniendo de ejemplo los taxis eléctricos. Los taxistas saben que es competitivo invertir en coches que funcionan con energías limpias, por eso están renovando su flota. Los ciudadanos han de saber cómo y de qué modo repercutirá en su calidad de vida este proceso de reindustrialización.

Así, importa la concienciación social, pero también la empresarial. «Las tecnologías para mitigar las emisiones de CO2 se han inventado, pero el treinta por ciento de ellas no se han comercializado a gran escala», aseguró Dragomir, al tiempo que apostó por hacer una tarea pedagógica entre los empresarios: hay que exponerles con claridad el retorno que obtendrán cuando inviertan en esta reindustrialización, y hacerles comprender que ese retorno no puede ser inmediato, pero que los beneficios compensarán esa espera. 

El acto se cerró con la intervención de Miriam Zaitegui, directora del Programa en España de la Fundación Europea por el Clima (ECF), quien insistió en que «lo verde es lo que nos hace competitivos», por lo que resulta fundamental comprometerse en «oportunidad histórica» que nada tiene de ideológico y todo de futuro.

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