Norman Foster
«La arquitectura debe anticiparse a un futuro desconocido»
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Norman Foster (Manchester, 1935) es uno de los arquitectos más influyentes de las últimas décadas. A los 90 años tiene una capacidad de trabajo sobrehumana. Dibuja y corrige los planos que le envían de infinidad de proyectos sus asociados de Foster + Partners. La conversación, en pequeños espacios de tiempo, los disponibles, transcurre a lo largo de un mes. Empieza en Tokio. Construye el nuevo Centro Comercial Shibuya Marui. Un espacio (situado en el mundialmente famoso cruce de Shibuya) de nueve pisos de madera que albergará tiendas con filosofía ecológica. Días después las palabras suceden en Nueva York, antes de la intensa nevada de finales de febrero. Norman ha completado (empezó en 2018) el nuevo 270 Park Avenue en Manhattan. Las oficinas centrales del banco de inversión JP Morgan Chase Manhattan. Una altura de 423 metros, 60 pisos y 232.000 metros cuadrados de espacio para trabajar. Es el edificio eléctrico más grande de la ciudad y sus emisiones netas son cero. Es una reivindicación de la densidad. Algo que siempre ha defendido.
El rascacielos que ha diseñado en Park Avenue rompe con el paisaje tradicional de edificios de elevada altura con base redonda o cuadrada y una corona puntiaguda casi en forma de aguja. ¿Cómo cree que percibirán estos cambios los neoyorkinos y los visitantes?
En realidad, sus retranqueos y su geometría cuadrada están literalmente arraigados en la cuadrícula original de Nueva York, en ese sentido es totalmente tradicional.
El edificio está diseñado para albergar 10.000 trabajadores, en un momento, tras la pandemia, en el que el trabajo híbrido o a distancia se está convirtiendo en la norma. ¿No existe el riesgo de que resulte demasiado grande?
No. JP Morgan ya ha ocupado todo. [El director general de la compañía, Jamie Dimon, ha «prohibido» el teletrabajo con la justificación de que los banqueros jóvenes deben aprender de los sénior y eso exige estar presentes].
Han incorporado un centro de salud y bienestar de vanguardia. ¿En qué consiste?
Áreas de fitness, salas de yoga y ciclismo, servicios médicos, salas para madres y espacios de meditación.
«Las ciudades son resilientes y se recuperan con más fuerza tras los desastres naturales»
Reflexiona sobre la ventilación natural y su importancia en el edificio. Esta reflexión surge de una investigación realizada en la Universidad de Harvard. Pero la importancia de la luz natural y la ventilación ya estaba presente en la mente de los arquitectos de la Grecia clásica. ¿Está la arquitectura recuperando conocimientos que se habían perdido u olvidado?
La arquitectura debe satisfacer las necesidades de hoy, anticiparse a un futuro desconocido, pero con conciencia del pasado. Vale la pena recordar que el movimiento moderno nacido en la década de 1920 estuvo muy influenciado por cuestiones de salud. Esto se manifestaba en la conexión con la naturaleza, el sol, las vistas, el aire fresco y la vida al aire libre. «La arquitectura debe satisfacer las necesidades de hoy» En su rascacielos, ha revivido algo que, desde una perspectiva española, estaba «olvidado» desde hacía décadas: la importancia del arte (incluye obras de Maya Lin o Gerhard Richter) y los artistas más representativos de una ciudad. ¿Cuál cree que es la razón por la que esto se había olvidado en España? Me gustaría pensar que hemos revivido una tradición, que, como dice, estaba «olvidada» no solo en España.
Existe una tendencia a la concentración de la población en las grandes ciudades. Esto está ocurriendo en Barcelona y en Londres. ¿La solución es aumentar la densidad? ¿Incorporar más edificios de gran altura para aprovechar al máximo el espacio disponible?
Considerar la ampliación de lo existente, pero con la misma densidad y ADN, en lugar de la moda actual de crear suburbios extensos de baja densidad. Aumentar la densidad del plan director existente, donde se deberían permitir edificios más altos, por ejemplo, cerca de los sistemas de transporte público, pero también protegiendo los barrios históricos.
Dada la escasez de suelo en las grandes ciudades, ¿el futuro pasa por la rehabilitación?
Sí, pero solo una parte. Para algunos tipos de edificios, el reciclaje tiene sus límites y, en algún momento, la obsolescencia entra en juego y la renovación es la única respuesta.
«La arquitectura debe satisfacer las necesidades de hoy»
¿Cuándo podemos esperar que se termine el Salón de Reinos en Madrid? Un proyecto en el que ha estado muy directamente involucrado desde sus inicios.
Esperemos que esté concluido a mediados de 2027.
La rehabilitación de Ucrania requerirá una enorme inversión en tiempo y dinero por parte de Europa. ¿Qué similitudes y diferencias ve con la reconstrucción de Berlín o Alemania tras la caída del Muro y el fin de la Segunda Guerra Mundial?
Su pregunta contiene la semilla de la respuesta. En otras palabras, son cíclicas. Los ejemplos que cita de la caída del régimen comunista y el final de la Segunda Guerra Mundial nos recuerdan que las ciudades son resilientes y se recuperan con más fuerza tras los desastres naturales: las construcciones ignífugas después del gran incendio de Londres, el saneamiento moderno y el terraplén del Támesis londinense, Central Park y su depósito de agua potable en Nueva York, ambas respuestas al cólera. O las estructuras sísmicas tras el terremoto de Lisboa, el nacimiento de rascacielos resistentes a las llamas por el gran incendio de Chicago… Los ejemplos son muchos.
Dibuja incansablemente. Es casi más un artista que un arquitecto. ¿Ve y entiende el mundo a través de sus dibujos?
Sí, así es. Pero los dibujos no son lo único. El proceso de diseño implica el uso de ordenadores y maquetas físicas así como medios de visualización: reproducciones a tamaño real y prototipos.
Cuando creó en 1963 el equipo Team 4 (Su Rogers, Wendy Cheesman, Norman Foster y Richard Rogers), ¿imaginó que llegaría tan lejos? ¿Ha cambiado la forma de entender la arquitectura y la profesión de arquitecto?
No pienso que la esencia sea diferente. Aunque han evolucionado los medios y la tecnología de la que se dispone.
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