TENDENCIAS
Biodiversidad

Los seis animales más longevos

Volver a la adolescencia: ese es el secreto que le permite a una especie de medusas vivir eternamente. Estas son, junto con las hidras, algunos de los animales más longevos del planeta.

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
30
diciembre
2025

Había pasado ya la mediana edad cuando hizo su primer viaje: a Jonathan, de alrededor de 50 años, lo llevaron en 1882 de sus Seychelles natales a la isla de Santa Elena. Se asentó en aquel remoto lugar, el mismo en el que había muerto desterrado Napoleón, y le fue bien: allí sigue más de un siglo después. Jonathan es una tortuga gigante y, según el libro Guinness de los Récords, es uno de los especímenes más longevos de la Tierra. En particular, es «el animal terrestre vivo más longevo del mundo».

Dado que no se sabe en qué año exacto nació, su edad se estima, aunque los cálculos le sitúan por encima de los 190 años. «A pesar de haber perdido el olfato y estar prácticamente ciego por las cataratas, sigue teniendo mucho apetito», le decía su veterinario, Joe Hollins, a los editores del libro cuando lo incluyeron en su listado. Vive de forma «relajada» en la casa del gobernador de Santa Elena y le gusta tomar el sol.

El hito de Jonathan es impresionante y su longevidad apabullante. Aun así, y a pesar de que domina cuando se hacen cálculos sobre la duración de la vida de los habitantes terrestres, Jonathan y las tortugas gigantes no son los animales más longevos del planeta. Lo cierto es que, en las aguas del mar, se celebran cumpleaños con muchas más velas. Los animales más longevos del planeta pueden vivir allí hasta miles de años.

La hidra y la medusa Turritopsis dohrnii son potencialmente eternas

Estos dos animales están empatados en términos de longevidad: ambos son, en teoría, inmortales. La hidra es un pequeño invertebrado y la excepción en esta lista, puesto que es el único de estos animales hiperlongevos que vive en agua dulce. Sus células madre se regeneran de forma continua, en una suerte de eterna juventud.

Por su parte, la medusa Turritopsis dohrnii no está abocada a una adolescencia eterna, pero casi. En situaciones complicadas, como un momento estresante, su cuerpo revierte las fases de vida y la envía de nuevo al ciclo de juventud. Esto le impide llegar a la vejez y le da la llave para ser potencialmente eterna, aunque no la protege contra las enfermedades o los depredadores que pueden truncar su vida.

La esponja vítrea: hasta 11.000 años

A pesar de que su nombre nos lleva a pensar en algo vegetal, lo cierto es que las esponjas marinas son animales. La literatura científica habla de un ejemplar de esponja vítrea que llegó a vivir hasta los 11.000 años en el Mar de China (y se estima que los especímenes de esta especie podrían llegar hasta los 15.000). Otras especies de esponjas, como la barril gigante, han alcanzado los 2.300 años de vida.

Esta impresionante longevidad conlleva un potencial beneficio añadido, porque las convierte en testigos de la historia natural, como recuerdan en Atlas Obscura. La comunidad científica ya se ha servido de ellas para entender los ciclos de carbono. Su propia existencia ha ayudado ya a que se entienda que el fondo del mar no es un vacío (como se creía hasta la década de 1860, cuando los cables telegráficos lo tocaron y demostraron, al volver a la superficie, que allí había vida). Incluso se siguen encontrando hoy en día cosas nuevas relacionadas con las esponjas: no fue hasta 2015, por ejemplo, que se descubrió una especie en el Mediterráneo, la Sympagella delauzei.

Coral negro: 4.200 años

Como a las esponjas, a los corales también se los tiende a ver como plantas. Pero son animales con una potencialmente larga existencia, ranking que encabeza el coral negro. Los que viven en el fondo de las aguas en Hawái superan los 4.200 años. Lo hacen en aguas profundas, entre 300 y 3.000 metros, y hasta 2009 se pensaba que vivían unos 70 años. «Estos resultados muestran que es el organismo marino esqueletal más antiguo conocido y, según entendemos, el organismo que vive en colonias más antiguo encontrado», escribían entonces los responsables del estudio científico que lo dio a conocer al mundo.

Desde entonces, se han ido encontrando corales negros en más zonas, como Canarias. «No hemos descubierto nada. Son bosques muchos de ellos milenarios. Solo le hemos puesto luz a algo que el saber popular ya conocía», le decía en 2022 el biólogo marino Francisco Otero-Ferrer a la prensa.

Los corales dorados, por su parte, también tienen largas existencias. De uno de ellos se calcula que alcanzó los 2.740 años. Todos los corales están, aun así, en una situación complicada: algunos cálculos estiman que se podrían perder entre el 70 y el 90% de los arrecifes de coral del mundo por culpa del cambio climático y la explotación de las aguas.

Almeja mercenaria: 500 años

Con un nombre un tanto bélico, la almeja mercenaria, también conocida como almeja quahog, es otro de los animales que han llegado a las listas Guinness. Una de estas almejas es el animal (de los que viven fuera de colonias) que ha tenido una vida registrada más larga de la historia: llegó a los 507 años. Vivía en una playa de Islandia hasta que se tropezaron con ella por casualidad unos investigadores de la Bangor University en 2006. Cuando la abrieron para calcular su edad contando sus anillos de crecimiento (algo que irrevocablemente conduce a su muerte, lo que llevó a que los científicos recibiesen cartas acusándolos de asesinos), descubrieron su edad récord. La bautizaron como Ming, la dinastía que reinaba en China cuando nació.

Lo interesante es que esta especie de almejas no es tan especial: de hecho, los propios científicos galeses que encontraron a Ming apuntaban, durante el frenesí que generó su descubrimiento, que es un tipo de almeja que se comercializa, lo que hace probable que alguien se haya comido en alguna ocasión un ejemplar centenario.

Tiburón de Groenlandia: 400 años

El tiburón de Groenlandia es el vertebrado con una vida más longeva. Puede llegar a los 400 años, aunque de media vive unos 250 años. Durante mucho tiempo se pensaba que el secreto de su longevidad estaba en las temperaturas gélidas de su hábitat y a sus movimientos lentos, pero las investigaciones científicas más recientes han demostrado que el secreto está en un metabolismo muscular que no cambia con el paso de los años.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME