Los jóvenes son el futuro (de la circularidad)
Creatividad, compromiso y una mirada crítica sobre el modelo económico actual sitúan a la juventud en el centro de la transición hacia la economía circular.
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La preocupación por el medioambiente está claramente instalada entre los jóvenes españoles, pero no siempre encuentra canales efectivos para transformarse en acción. Según un estudio del Centro Reina Sofía de Fad Juventud y la Fundación Pfizer, el 86,8% de los jóvenes españoles de entre 15 y 29 años afirma sentirse muy preocupado por la sostenibilidad y el impacto del cambio climático, una inquietud alimentada por la experiencia directa de fenómenos extremos como olas de calor, los incendios del pasado verano o la DANA de Valencia.
En este contexto, y buscando precisamente una implicación más directa y activa por parte de los jóvenes, surge la Alianza de la Juventud por la Acción Circular (AJAC), un espacio desde el que estos puedan convertir su preocupación ambiental en propuestas, proyectos y cambios reales.
Cinco entidades juveniles (Talento para el Futuro, Youth Business Spain, Equipo Europa, JEF España y BETA España), con el apoyo e impulso de Ecoembes, se han unido para dar voz, estructura y continuidad al compromiso de los jóvenes con la circularidad. El proyecto busca ir más allá de la sensibilización y apostar por la participación activa, la incidencia pública y la generación de propuestas concretas.
Raquel Boto: «Creemos que los jóvenes no solo deben estar sensibilizados, sino empoderados para ser agentes reales del cambio hacia la circularidad»
De trabajar en red a construir una alianza
Raquel Boto, impulsora del proyecto en Ecoembes, explica que la Alianza surge tras años de colaboración con asociaciones juveniles muy implicadas en cuestiones sociales y políticas. «Desde Ecoembes llevamos tiempo trabajando con distintas organizaciones juveniles, todas ellas formadas por jóvenes con una inquietud social y ambiental muy marcada», señala.
Según explica, se trata de jóvenes que, lejos de limitarse a una actitud pasiva, participan activamente en asociaciones, debates y proyectos con vocación transformadora. «Realmente creen en lo que hacen y dedican su tiempo libre a implicarse en causas sociales», apunta.
La Alianza de la Juventud por la Acción Circular no surge de la nada, sino que se apoya en una trayectoria previa de colaboración. Hasta ahora, Ecoembes desarrollaba proyectos de forma individual con estas entidades: encuestas sobre la percepción juvenil de la sostenibilidad, estudios sobre cómo las universidades aplican la economía circular o iniciativas específicas de investigación y divulgación. Sin embargo, hace aproximadamente un año surgió una pregunta clave: ¿por qué no unir todos esos esfuerzos en una plataforma común? La Alianza marca un punto de inflexión, ya que se trata de evolucionar de iniciativas aisladas a una estructura común, con vocación de permanencia y de impacto.
«Si todos compartían la preocupación por la sostenibilidad y la economía circular, tenía sentido crear un espacio conjunto», explica Boto. Así nació la Alianza, concebida como una plataforma abierta –aunque centrada exclusivamente en asociaciones juveniles independientes– que busca amplificar el impacto colectivo.
Empoderar para actuar
Desde Ecoembes, el papel de los jóvenes en esta transición es claro. «Siempre les hemos dado un papel muy relevante porque creemos que son una pieza clave en el camino hacia la circularidad», afirma Boto. La Alianza se impulsa precisamente para reforzar ese rol y ofrecer a las nuevas generaciones herramientas reales de participación.
No se trata de un proyecto cerrado ni dirigido de arriba abajo. Ecoembes actúa como entidad impulsora y acompañante, pero son los propios jóvenes quienes toman las decisiones. «Nosotros les asesoramos y les apoyamos, pero la iniciativa y la responsabilidad son suyas», subraya la portavoz.
Un ejemplo de este enfoque es la figura de los embajadores circulares, una de las medidas surgidas en el marco de la Alianza que responde a la voluntad de que sean ellos quienes lideren el discurso y la acción en materia de economía circular.
La economía circular es una fuente creciente de empleo verde y de oportunidades profesionales para las nuevas generaciones
El documento base de la Alianza es su manifiesto, que recoge ocho enunciados clave relacionados con la economía circular y actúa como marco común para todas las entidades que quieran sumarse en el futuro. «Cualquier asociación que quiera adherirse debe estar alineada con ese manifiesto y tener una voluntad real de impulsar el cambio», explica Boto.
Aunque la participación está limitada a asociaciones juveniles –no a empresas ni partidos políticos–, la Alianza no se concibe como un espacio aislado, sino como un actor con capacidad de interlocución.
Circularidad y empleo: una oportunidad real
Uno de los grandes ejes del proyecto es la empleabilidad juvenil. El impulso de la economía circular tiene efectos ambientales positivos, y a la vez se traduce en oportunidades laborales crecientes, algo especialmente relevante para la juventud que busca empleo con sentido y futuro. Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la transición hacia modelos circulares podría generar hasta 2,5 millones de nuevos puestos de trabajo en la Unión Europea para 2030, mientras que en 2023 ya más de 4 millones de personas trabajaban en sectores vinculados a la circularidad como el reciclaje, la reparación y la reutilización, con Francia, Alemania, Italia, Polonia y España concentrando el 60% de ese empleo en la UE. En paralelo, la Comisión Europea estima que la economía circular podría crear hasta 700.000 empleos adicionales en Europa antes de 2030, con alrededor del 10% de ellos localizados en España, lo que abre un gran abanico de posibilidades profesionales para los jóvenes.
Desde Ecoembes tienen claro que la economía circular no solo es una respuesta ambiental, sino también una oportunidad económica y laboral. «Tenemos la certeza de que la economía circular genera empleo verde y, además, empleo de calidad», afirma Boto. En un contexto marcado por la precariedad y la temporalidad, este enfoque resulta especialmente relevante para jóvenes que están a punto de incorporarse al mercado laboral.
La portavoz de Ecoembes subraya que es importante ampliar la mirada: la circularidad no se limita a proyectos de reutilización o reciclaje, sino que abre un abanico muy amplio de salidas profesionales, desde la innovación industrial hasta la gestión, la investigación o el diseño de nuevos modelos de negocio.
Mirar al futuro: un referente en construcción
En cuanto a la evolución de la Alianza, la ambición es clara, aunque realista. «La idea es que tenga continuidad y que se convierta en un referente en economía circular en España», explica Boto. Un espacio reconocido, capaz de dialogar con las administraciones públicas, influir en la agenda política y mediática y actuar como fuente experta en temas de circularidad y juventud.
Aunque por ahora no está prevista la incorporación de empresas, no se descarta que en el futuro la Alianza pueda ampliar su papel como nexo con otros sectores. En cualquier caso, cualquier evolución dependerá de las decisiones de los propios jóvenes.
También queda abierta la posibilidad de que el modelo sea replicable en otros ámbitos de la sostenibilidad. «Nosotros lo hemos creado en torno a la economía circular porque es nuestro ámbito de trabajo, pero si en el futuro quieren ampliarlo, será una decisión suya», señala Boto.
Apostar por la juventud no es solo una cuestión de futuro, sino de presente. Como demuestra esta iniciativa, los jóvenes no quieren ser solo destinatarios de mensajes: quieren ser protagonistas del cambio. Y la economía circular puede ser uno de los caminos más sólidos para hacerlo realidad.

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