Diversidad

Paralímpicos: ¿Hay vida tras la competición?

¿Qué ocurre con los deportistas de alto nivel cuando acaba su tiempo de competir? Desnortados, muchos de ellos han entregado buena parte de su vida a entrenar. Si se trata de paralímpicos, el problema se agrava.

Artículo

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
09
octubre
2013

Artículo

Tantas veces se habla de ello. De lo que ocurre con los deportistas de alto nivel cuando acaba su tiempo de competir. Desnortados, muchos de ellos han entregado buena parte de su vida a entrenar, y no saben cómo, dónde acudir. Si se trata de paralímpicos, el problema se agrava porque, en su caso, sus ingresos son modestos. Por ello, Fundación ONCE ha impulsado el Plan ADOP, para promover la inclusión laboral de estos deportistas únicos.

Pablo Cimadevila (Pontevedra, 1978) compaginó su práctica deportiva con los estudios de diseñador. Ahora regenta un taller de joyería.

«Los deportistas paralímpicos vivimos al día. Somos deportistas de élite en cuanto al éxito, pero no en lo que se refiere al dinero. Por eso, al regresar de los Juegos de Londres 2012 decidí emprender mi propio negocio, algo a lo que llevaba mucho tiempo dándole vueltas». Y lo hizo. Pablo Cimadevila (Pontevedra, 1978) es uno de los paralímpicos que colgó los guantes de la alta competición. En su caso, más que los guantes, acaso el traje de baño.

Este nadador parapléjico ha peleado la batalla. Tres medallas de bronce (dos en Pekín 2008 y una en Atenas 2004) y un Oro en Sydney 2000 que donó para que una niña enferma pudiera costearse el tratamiento que necesitaba. Por cierto que en Sydney batió el récord del mundo y el paralímpico en esta categoría.

Cimadevila compaginó su práctica deportiva con los estudios de diseñador de joyas, «algo poco habitual ya que, aunque las cosas están cambiando, los deportistas se entregan en cuerpo y alma a su disciplina, olvidando su formación». Cuando su vida deportiva expiró, pudo montar su propia empresa, un taller de joyería, Yasui, en la castiza calle de Alcalá, 4, gracias al Plan ADOP Empleo.

El Plan ADOP Empleo, impulsado por Fundación ONCE, el Comité Paralímpico Español y el Consejo Superior de Deportes, facilita la incorporación al mundo laboral de deportistas paralímpicos gracias a la colaboración de determinadas empresas. Entre las entidades que se han adherido a este Plan, bien incorporando a estos deportistas a través de prácticas, contratación directa o trabajos puntuales, se encuentran Acciona, Grupo Alentis, Axa, Cap Gemini, Grupo Pelayo, Fundación Grupo Siro, Repsol, Unidental, Accenture, Fundación Universia, Gadis, Grupo Leche Pascual, Liberty Seguros y Norauto.

Así que Cimadevila se acogió al Plan ADOP Empleo y consiguió que su sueño tomase cuerpo. Ahora, desde su taller de joyería imparte cursos de modelado de cera, esmalte, engastado, etc., con el objetivo de captar el talento de los alumnos que pasen por la escuela y crear una marca lo suficientemente personal y sugerente como para competir en ferias. Están en camino.

Como una gincana

Marta Arce (Valladolid, 1977) nació albina, lo que le produjo una pérdida progresiva de visión. Ahora, como ella misma explica, se le ha apagado la luz completamente. Esta judoka consiguió Plata en Atenas 2004 y Pekín 2008, y Bronce en Londres 2012. Como otros muchos compañeros, sintió el vértigo de que «el recorrido de la alta competición se acaba». Y ahora, ¿qué? No se arredró. Escogió la ilusión de la nueva etapa en vez de la melancolía por lo irremediable. Sopesó la posibilidad de poner en marcha su propia clínica de fisioterapia, pero no quería sacrificar más tiempo laboral del que fuera estrictamente necesario. ¿Por qué? Por su hijo.

Marta Arce (Valladolid, 1977) consiguió Plata en Atenas 2004 y Pekín 2008, y Bronce en Londres 2012. Ahora trabaja en la empresa Personalia, encargada de la atención a personas mayores y dependiente.

Ahora trabaja en como fisioterapeuta en Personalia, empresa de Fundación ONCE dedicada a la atención y cuidado de mayores. «Gracias al Plan ADOP Empleo tengo esa sensación interior de tener derecho a las mismas cosas que los demás, a que buscar un trabajo no resulte una gincana por el hecho de tener discapacidad», nos comenta Marta.

¿Sensación interior? «Bueno, es que la sociedad te dice que somos iguales, pero en la práctica… digamos que iguales, iguales, no somos… todavía hay empresarios que prefieren contratar a un trabajador sin discapacidad, aunque su formación o sus aptitudes sean peores que las de otro candidato con discapacidad», prosigue Marta, quien, dicho sea de paso, es políglota: inglés, italiano y ¡japonés! Es lo que tiene el amor, don de lenguas.

Formación y empleo

El Plan ADOP se puso en marcha el 27 de abril de 2012, con el apoyo del secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal; el presidente del CPE, Miguel Carballeda, y el vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, Alberto Durán.

Según recoge el acuerdo, las entidades que se adhieran al Plan ADOP Empleo promoverán proyectos y programas de cooperación para fomentar la formación y el empleo de calidad entre los deportistas de alto nivel y alto rendimiento. Última parada: su inclusión laboral.

Podrán acogerse a los distintos proyectos los deportistas seleccionados bajo los criterios recogidos en el Programa Ayuda al Deporte Objetivo Paralímpico 2012 (ADOP) de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, así como aquellos deportistas con discapacidad incluidos en el ámbito de actuación del Programa de Atención al Deportista del Consejo Superior de Deportes (PROAD).

FSC Inserta, la empresa de Fundación ONCE especializada en formación y empleo y participada por el Fondo Social Europeo, se encarga de identificar los perfiles profesionales de los deportistas paralímpicos, diseñar programas formativos a medida y crear un servicio con canales de comunicación específicos desde el que se ofrecerá al deportista asesoramiento y un diagnóstico profesional.

Asimismo, el Plan contempla planificar campañas de sensibilización entre los deportistas y distintas actuaciones de comunicación y concienciación dirigidas al colectivo empresarial.

El primer deportista en degustar los parabienes de un Plan como el ADOP fue Enrique Floriano, un tipo que ha disputado cuatro ediciones de los Juegos Paralímpicos (Sydney 2000, Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012), espigando nueve medallas, y que ha fichado por Alentis, compañía especialista en la gestión de soluciones para empresas que deciden externalizar servicios.

A Floriano, el Plan ADOP le ha reportado «tranquilidad, seguridad e, incluso, la posibilidad de alargar la trayectoria deportiva, sabiendo que más allá hay un compromiso por parte de las instituciones públicas y privadas que te tienden la mano para facilitarte la reincorporación». ¿Alguien da más? Claro, ellos.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME