Siglo XXI

Pensamiento Moonshot: innovación disruptiva para los grandes desafíos globales

Las tareas que tenemos por delante solo pueden resolverse con nuevas formas de pensar, misiones atrevidas que sepan responder a los problemas radicales con soluciones rompedoras.

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26
Mar
2021

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En el cine, cuando en una película de acción al protagonista le asignan una misión, quiere decir que se va a enfrentar a un desafío no exento de dificultades que tratará de solventar con su preparación, su ingenio, su inteligencia y su dedicación y compromiso. Como sociedad, como humanidad, nos enfrentamos a grandes desafíos globales que requerirán de la preparación, el ingenio, la innovación, la inteligencia y el compromiso de todos si queremos una mínima calidad de vida para todos los que habitamos este mundo.

La unión de todos en la consecución de un objetivo común es también un modo de sentirse más cerca, de compartir motivaciones, alinear esfuerzos, combinar talentos y perseverar en la consecución de los resultados. Puedo imaginar el grado de orgullo y felicidad que sentirían todas las personas que participaron en la misión del Apolo XI que en 1969 logró, por primera vez en la historia, llegar a la Luna. Aquello fue el desafío de un país, y alcanzarlo no fue cosa de magia, ni de suerte: fue el resultado del esfuerzo, la dedicación, los recursos económicos, la tecnología y la colaboración público-privada puestos al servicio de un proyecto común para hacer realidad algo que parecía imposible.

Ese concepto de misiones, entendidas como «innovaciones coordinadas que catalicen esfuerzos, provoquen ilusión, unidad de propósito e inversiones de recursos extraordinarios y focalizados», ha sido defendido en Europa por la economista Mariana Mazzucato, y ha servido de germen para el programa Misiones País para la Innovación, presentado por el Gobierno de España el pasado mes de diciembre. Su objetivo es apoyar iniciativas estratégicas sectoriales de innovación empresarial que respondan, mediante la colaboración de empresas e instituciones de I+D+i, a desafíos de importancia estratégica para nuestro país.

Necesitamos cambios exponenciales, no lineales, para acercarnos al cumplimiento de los retos

Estas misiones de ciencia e innovación forman parte de la estrategia del CDTI para movilizar a la empresas y organismos de investigación, centros tecnológicos y universidades en la búsqueda de respuestas a cinco grandes retos: energía segura, eficiente y limpia; movilidad sostenible e inteligente; impulso a un sector agroalimentario sostenible y saludable; apoyo a la revolución de la industria española; y solución a las enfermedades y necesidades derivadas del envejecimiento.

España ha sido pionera en este enfoque de misiones, que también se sigue en la Unión Europea, dentro del programa marco de investigación Horizonte Europa 2021-2027, cuyos retos globales son el cuidado del suelo, la lucha contra el cáncer, la neutralidad climática de 100 ciudades antes de 2030, el cuidado del mar y preparar a Europa para las futuras alteraciones climáticas.

Sin duda, todos estos desafíos apuntan a la necesidad de acometer grandes cambios en la sociedad, la industria y la economía tal y como las conocemos. Cambios radicales, exponenciales, no lineales, que requieren una cooperación extraordinaria por parte de todas las autoridades y de todos los operadores económicos. De otro modo, no seremos capaces de transformar la realidad para acercarnos al cumplimiento de esos retos, que tan bien definidos están en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.

Hacer posible lo imposible

Como ha demostrado la covid-19, se nos dan bien los cambios lineales, pero no los cambios exponenciales. Para hacer frente a esas transformaciones sustanciales necesitamos Moonshots: misiones atrevidas que generan soluciones disruptivas a problemas radicales. Porque el reto que tenemos es el de la velocidad a la que conseguimos el cambio. Los Moonshots se fundamentan en tratar de alcanzar futuros deseables, no conformarse con los futuros probables, generando proyectos que impacten positivamente a millones de personas, que implican tener que ‘desaprender’ la forma en que hacíamos las cosas para volver a aprender a hacerlas de un modo diferente. Requieren de innovación disruptiva, que nos lleven de un pensamiento incremental a uno exponencial.

La misión del Apolo XI fue el primer Moonshot en su máxima expresión, y de hecho, fue el entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, quien utilizó ese término por primera vez, cuando en 1961 animó a la nación americana a trabajar para conseguir el reto de llegar a la Luna en esa década. Hacer posible lo imposible, un camino que comienza con una creencia y termina con un gran impacto.

Para alcanzar esos futuros deseables también se requiere un replanteamiento empresarial e intersectorial

Los primeros Moonshots del mundo actual son nada más y menos, que los mismos Objetivos de Desarrollo Sostenible: hambre cero, igualdad de género, educación de calidad… El problema es que, habitualmente, nuestra aproximación a los ODS viene desde lo incremental y no desde lo disruptivo. Para lograrlo necesitamos un ‘momento Kennedy’ que nos inspire una nueva narrativa para que podamos dedicar nuestras pasiones y objetivos a una gran idea.

Precisamente porque las tareas que tenemos por delante no pueden resolverse con tecnologías individuales, sino con formas de pensar innovadoras, se fundó el Instituto Europeo de las Tecnologías Exponenciales y los Futuros Deseables, Futur/io, con el que acabamos de firmar una alianza estratégica para acercar la metodología Moonshot Thinking a las empresas y organizaciones españolas.

Desde Quiero pensamos que para alcanzar esos futuros deseables necesitamos cambios que requieren no sólo coraje, sino también un replanteamiento empresarial e intersectorial. Por eso, junto a Futur/io proporcionaremos herramientas que ayuden a las organizaciones a desarrollar proyectos de innovación disruptiva que contribuyan a afrontar los desafíos sociales y medioambientales que, como país, debemos asumir más pronto que tarde si queremos cumplir los ODS, esa hoja de ruta que nos une y nos conmina a todos y cada uno de los habitantes del planeta a defender su pervivencia. El mejor plan de seguros de las generaciones futuras.


Sandra Pina es directora general de Quiero.

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