Siglo XXI

Vistalegre Plus Ultra, nueva entrega en la cruzada negacionista de VOX

Santiago Abascal arremete de nuevo contra el cambio climático ante más de doce mil simpatizantes: «Todo comienza como una propuesta razonable para cuidar y conservar nuestro planeta y termina en el disparate».

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08
Oct
2019
abascal vistalegre plus ultra

El lema oficial del escudo de la bandera de España –ese mismo que utilizó por primera vez Carlos I en 1516– es el que da nombre a la precampaña de Vox, que ya ha puesto en marcha su maquinaria de cara a la cita electoral del 10 de noviembre. El partido de extrema derecha congregó a doce mil personas en una reunión con la que pretendían mostrar músculo. En su afán por hacerse un hueco decisivo en el ajedrez político español, poco más de un año después de su incursión en nuestro país, Abascal y los suyos organizaron Vistalegre Plus Ultra en una jornada llena de mensajes contra todo y contra todos: contra las propuestas del resto de partidos, contra el feminismo y, una vez más, contra la lucha climática que estas semanas ha sacado a las calles a miles de personas dentro y fuera de nuestro país.

«Se imponen nuevas religiones, la hembrista o la climática, que nos vienen a decir cuáles son los nuevos mandamientos: no tener hijos, no tener coche o no comer carne», expresó Abascal

«Se imponen nuevas religiones, la hembrista o la climática, que nos vienen a decir cuáles son los nuevos mandamientos: no tener hijos, no tener coche o no comer carne», sostenía el líder de la formación en su discurso en Vistalegre. Aunque se mostró algo más cauto que su compañera Rocío Monasterio hace unos meses, cuando tildó directamente el asunto de «camelo climático», Abascal no ocultó ese escepticismo que siempre ha caracterizado a los más férreos negacionistas: en la cita de este fin de semana, reconoció que no es científico y que, por tanto, «no puede hablar del revuelo montado en torno al cambio climático». [Puedes verlo en este vídeo a partir del minuto 18.02].

A pesar de prometer que no va a caer ni en el apocalipsis ni en el negacionismo, dice observar ciertos paralelismos entre la memoria histórica y el cambio climático que le «hacen sospechar»: «Todo comienza como una propuesta razonable para cuidar y conservar nuestro planeta y termina en el disparate», afirmó. Además, pidió a sus votantes que desconfíen de la supuesta alianza de las multinacionales con la extrema izquierda o del uso de «niños enfermos para la propaganda ideológica o comercial», en clara alusión a Greta Thunberg tras su comentada intervención en la Cumbre del Clima de Estados Unidos.

La posición que Vox expuso en Vistalegre en materia de cambio climático no es nueva, y solo confirma lo que ya había mantenido en citas anteriores. En su programa electoral de principios de año no había ni una sola mención a la emergencia climática entre las cien medidas que presentaba el partido. Conceptos como «medio ambiente», «energías renovables» o el propio «cambio climático» no aparecían entre ninguna de sus propuestas. De hecho, en su primera asamblea, los miembros del partido se refirieron al calentamiento global como «una tomadura de pelo».

«No vamos a admitir que nos digan desde Bruselas cómo tenemos que defender las paredes de nuestra casa», reafirmó el líder de Vox

En esta nueva reunión, el líder de Vox dijo que «no sabe si hay o no una emergencia climática», pero que está seguro de que «lo que hay es una trampa nueva del marxismo cultural» que nos quiere apartar de la emergencia social que existe. Dentro de esa «emergencia social», la formación hace especial hincapié en la defensa de una identidad española en la que no caben ni Europa ni los migrantes. Con un «debemos proteger las fronteras porque hay españoles que murieron haciéndolo», el líder de Vox rompe con la Unión Europea, las Naciones Unidas o cualquier institución internacional. «No vamos a admitir que nos digan desde Bruselas cómo tenemos que defender las paredes de nuestra casa», reafirmó Abascal tras asegurar que tampoco permitirá que «nadie venga a decirnos cómo tenemos que vivir, cómo tenemos que rezar, cómo tenemos que comer y cuáles tienen que ser nuestras leyes». Aun así, el líder de Vox dibujó una fina línea divisoria entre aquellos que suponen una amenaza de los que no: «El gran ámbito de la Hispanidad, a través de la lengua y la cultura, nos une a millones de personas en el mundo que son nuestros hermanos», clamó en un guiño al voto latino.

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