Agua

POWERED BY

Proyecto Olivo: luchando contra la desertificación

La cuenca del Mediterráneo está constantemente expuesta a un fuerte estrés hídrico. Heineken quiere plantarle cara a este grave problema medioambiental a través del Proyecto Olivo, una iniciativa de I+D+i que pretende devolver al entorno 1.700 millones de litros de agua anuales.

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 5 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
02
Ago
2019
Proyecto Olivo heineken

Rubia, negra o tostada. Da igual de qué tipo sea, el ingrediente principal de cualquier cerveza es un recurso que cada vez escasea más: el agua. La cerveza es 95% agua y sin ella no se podrían cultivar cebada y lúpulo ni elaborar esta bebida que tanto apreciamos. Por ello, tiene sentido que una cervecera como Heineken se preocupe por los recursos hídricos de los lugares en los que produce y se pro- ponga devolver a la tierra cada gota de agua que utiliza. Sus proyectos de compensación hídrica Doñana, Cañaveral y Olivo –enmarcados dentro del programa Water Balancing– evidencian este compromiso.

Jaén y Granada han sido las elegidas para acoger este último, el Proyecto Olivo, un innovador intento de preservar una parte esencial de la orografía andaluza: los olivares. Pero, como decía Machado, «los viejos olivos [están] sedientos bajo el claro sol del día». Y cada vez más. La erosión es el principal problema medioambiental del olivar en la cuenca mediterránea, que se ve acrecentado por la escasez de agua. ¿Y si la cerveza pudiera brindarle una solución? Con esta iniciativa, Heineken plantea lo siguiente: si cubrimos las tierras con cebada, podemos ampliar entre un 15% y un 40% la capacidad de retención del agua de lluvia en el suelo, reduciendo el estrés hídrico al que se ve so- metida por los olivares.

El Proyecto Olivo ha demostrado que la cebada y los olivares son un matrimonio perfecto

El Proyecto Olivo ha demostrado que la cebada y los olivares son un matrimonio perfecto: su primera tanda de cerveza producida con cultivo sostenible de los campos de Jaén ya ha salido de La Fábrica de El Soho en forma de edición especial a la venta en Málaga, y verá la luz a nivel nacional en 2020. «Con Cruzcampo Bock Olivarera, Heineken busca convertirse en una fuente de inspiración para otras empresas y para la sociedad», explica Mauricio Domínguez Adame, director de Responsabilidad Social de la marca en España. Una cifra que constata el compromiso de la compañía con la protección de las comunidades donde produce es que, en 2018, elaboró 10,5 millones de hectolitros de cerveza y devolvió al medio más de 1.000 millones de litros de agua, acercándose a los objetivos que se había fijado para 2020 a nivel nacional y logrando el balance hídrico positivo en Andalucía antes de lo previsto. La cervecera está convencida de que reducir el consumo de agua, por sí solo, no es suficiente. «Debemos compensar al medio y hacer que nuestra actividad no ejerza efectos negativos sobre el ciclo del agua», explica Domínguez Adame. Su actual reto: devolver al entorno más de 2.000 millones de litros de agua al año.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Hacia una nueva cultura del agua

Judith Arrillaga | Carolina Cerrejón | Joan Llop

¿Cuál es el compromiso del Gobierno, los partidos políticos españoles y de los diputados en lo relativo al ODS 6?

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME