Cuatro pasos para acercarse al cambio

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Ashoka incorpora a su red cuatro emprendedores españoles con gran capacidad de transformación social

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Educación, democratización de la tecnología, respeto al medio ambiente y derechos humanos. Los nuevos proyectos adheridos a Ashoka, la mayor red internacional de emprendedores sociales, reflejan, ante todo, la actitud necesaria para un mundo sostenible.

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María Almazán
LATITUDE

La industria de la moda es la segunda más contaminante del planeta. El sistema productivo se ha desmadrado y tenemos que reconducirlo.

María Almazán trabajaba como supervisora de producciones de moda en Asia. Se dio cuenta de que se le dedicaba demasiado tiempo a la belleza externa de las prendas, pero no a la miseria que hay detrás. Dejó su trabajo y empezó a idear Latitude. «La industria de la moda provoca serios problemas medioambientales y sociales a nivel global. Es la segunda más contaminante del planeta. Hemos ido a un sistema productivo que se ha desmadrado hacia un lado y tenemos que reconducirlo», alerta, pero abre una rendija a la esperanza: «Muchas marcas quieren hacer las cosas de otra manera, el problema es que no entienden cómo hacerlo para que no sean proyectos aislados, sino procesos de cambio dentro de las industrias».

Sabe de lo que habla. Se han reunido con casi todas las firmas de ropa de nuestro país para presentarles una red de talleres que ponen el foco en las personas y en el medio ambiente, capaces, al mismo tiempo, de responder a los volúmenes, en muchos casos mundiales, de las marcas. Ya gestionan seis fábricas en España y facilitan 700 tipos diferentes de materiales respetuosos con el entorno.

Su iniciativa ya está dando resultados: «Una de las marcas más importantes cambió toda su producción de ropa interior de algodón convencional a orgánico y relocalizó en Galicia la mitad de la producción». Prefiere no dar nombres, pero que el lector saque sus conclusiones. En cualquier caso, la buena recepción de un proyecto como Latitude, que desde hace unos meses ya se ha convertido en una marca de moda en sí misma, da alas al cambio. El consumidor tiene mucho que ver en esto: «Cada vez más, quiere saber qué hay detrás de la ropa que lleva», zanja Almazán.

Viviana Waisman
WOMEN’S LINK WORLWIDE

En muchas regiones del mundo, los derechos de las mujeres se ningunean por el desconocimiento de los jueces acerca de las nuevas leyes.

Empecemos con una buena noticia. La anterior generación feminista alcanzó muchos logros en el reconocimiento de la igualdad de derechos entre géneros. Sigamos con la mala: demasiadas veces, en muchas regiones del mundo, estas normativas se ningunean, bien por el desconocimiento de los jueces acerca de las nuevas leyes y de los logros alcanzados en los derechos de las mujeres, bien por simple dejadez. Dicho llanamente: la discriminación entre géneros sigue imperando hoy en día.

Viviana Waisman, abogada argentina especializada en derecho internacional y parte del tercer grupo de Personas Expertas de la Comisión Europea en Trata de Seres Humanos entre 2011 y 2015, fundó Women’s Link Worldwide una década antes, cuando percibió que existía una necesidad de crear y difundir nuevos mecanismos de aplicación de los estándares en las legislaciones respecto al género femenino, tan necesitadas de ser llevadas de la teoría a la práctica. Hoy lidera la organización, con dos oficinas, en España y Colombia, y participa en investigaciones, litigios y entrenamientos en diferentes áreas que incluyen los derechos de las mujeres migrantes, la trata de personas, los derechos sexuales y reproductivos, los crímenes internacionales de género y la discriminación interseccional.

«Empecé hace 15 años. Había muchos tratados internacionales, era una época con muchas conferencias y congresos para hablar sobre los derechos de las mujeres», cuenta Waisman. «Pero estaba claro que había una gran brecha entre estos derechos en papel y su aplicación. Por eso, emprendí un proyecto que crease herramientas para abogados y abogadas en diferentes partes del mundo, para ver cómo se estaba implementando el derecho en los diferentes tribunales de cada país».

Esta plataforma abrió sus puertas en 2001 y, desde entonces, implementa acciones de promoción, defensa y litigio para establecer estándares que impulsen los derechos humanos de las mujeres y las niñas. «Se nos reconoce por nuestra capacidad para abrir nuevos horizontes al desarrollar teorías y estrategias legales; en especial, respecto a violaciones de los derechos humanos de mujeres invisibilizadas o ignoradas», cuentan desde la organización. Los logros de Women’s Link Worldwide se fundamentan con hechos: en 2006, lograron que la Corte Constitucional colombiana declarase inconstitucional la prohibición total del aborto. También obligan a rendir cuentas a posteriori: la violencia fue usada en Guatemala como táctica para destruir y atemorizar a las poblaciones mayas durante el conflicto armado de los años 80. En abril de 2013, una abogada de Women’s Link Worldwide presentó ante los tribunales un peritaje sobre las atrocidades cometidas en mujeres y niñas por parte de los militares guatemaltecos. Fue la primera vez que las abyectas experiencias de las supervivientes de violencia sexual se presentaron como crímenes internacionales en ese país, en vez de como daños colaterales. Por el momento, han logrado que en muchos contextos la igualdad de género no sea papel mojado. El verdadero reto es que, de una vez por todas, deje de ser objeto de controversia.

Viviana Waisman (2)
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Carmen Pellicer
TRILEMA

Tenemos una tasa de fracaso escolar superior a un tercio de la población estudiantil; uno de cada cinco menores de edad abandonan los estudios.

Tenemos una tasa de fracaso escolar superior a un tercio de la población estudiantil; uno de cada cinco menores de edad abandonan los estudios, «pero, sobre todo, nuestro sistema educativo adolece de una mediocridad aceptable que se ha generalizado como un modelo de funcionamiento», apostilla Carmen Pellicer. Le avala su currículum: ha sido educadora casi toda su vida y es coautora del Libro Blanco del Docente junto al reputado pedagogo José Antonio Marina, que propone un cambio radical y del que ya están tomando nota los políticos. «La buena educación requiere buenos profesores», afirma tajante la experta. «Esto era lo que nos preocupaba a mí y a un grupo de docentes que nos juntamos para idear otras formas de hacer las cosas, para innovar. Y creamos una asociación».

Desde entonces, Trilema ha formado a 50.000 profesores y ha facilitado la transformación de 3.000 escuelas en Europa y África. Para ello, han realizado más de 25.000 horas de formación presencial, recorriendo más de 3.000 escuelas grandes, pequeñas, rurales, urbanas, públicas, privadas… «Eso nos da un conocimiento profundo del aula y una experiencia que compartimos con nuestros compañeros para mejorar entre todos el sistema educativo de este país», explica Pellicer.

Su sistema busca soluciones urgentes que parecen obvias, pero conllevan un proceso complejo: «Definimos nuestro proyecto con la metáfora del cubo de Rubik: hay que mover seis elementos de forma simultánea para poder cambiar la escuela: el currículum, qué enseñamos; la metodología, cómo enseñamos; y la evaluación, esto es, cómo acompañamos a los niños en la mejora de su aprendizaje. Esto supone cambiar la organización de la escuela. Hay que hacerla flexible y autónoma, y personalizar todo el sistema educativo para adaptarlo a las necesidades de cada uno de los niños. Todo ello requiere liderazgo, como fuerza compartida que transforma la vida del centro. Lo que hacemos es asesorar a los profesores más fuertes, para que ayuden a sus compañeros a crecer como equipo».

Para ello, emplean todos los medios de difusión a su alcance, incluso tres largometrajes rodados en colaboración con una productora. «Un buen maestro puede cambiar la vida de un niño para siempre. Una buena escuela cambia la vida de una comunidad. Pero, si queremos cambiar un país, hay que cambiar la educación», advierte Pellicer, y culmina con el nombre de su proyecto: Trilema es logos, ethos y pathos. Sabiduría, compromiso y pasión. Son nuestras fuer- zas para convertirnos en un referente de cambio».

David Cuartielles
VERKSTAD ARDUINO 

El problema del sistema educativo es que no puede avanzar a la misma velocidad a la que avanza la tecnología.

David Cuartielles es experto y cocreador de Arduino, una plataforma de hardware, software y documentación libres que se emplea para explicar cómo funciona la tecnología digital. «Nos hemos dado cuenta de que es una vía para ayudar a la gente a formarse desde edades muy tempranas», cuenta, y expone la situación: «En el mundo en que vivimos, todo es digital y la tecnología avanza constantemente. El problema es que la educación no puede avanzar a la misma velocidad y los profesores no encuentran el tiempo que les hace falta para formarse y llevar eso a las aulas. Es lo que nosotros intentamos resolver».

David Cuartielles es experto y cocreador de Arduino, una plataforma de hardware, software y documentación libres que se emplea para explicar cómo funciona la tecnología digital. «Nos hemos dado cuenta de que es una vía para ayudar a la gente a formarse desde edades muy tempranas», cuenta, y expone la situación: «En el mundo en que vivimos, todo es digital y la tecnología avanza constantemente. El problema es que la educación no puede avanzar a la misma velocidad y los profesores no encuentran el tiempo que les hace falta para formarse y llevar eso a las aulas. Es lo que nosotros intentamos resolver».

Por «nosotros» se refiere a Verkstad Arduino, con sede en Suecia, pero con un ámbito de actuación que abarca también España y Ecuador, con miras a seguir expandiéndose. «El avance de la tecnología es tal que el número de personas disponibles para cubrir ese mercado laboral no acompaña. Y hay una gran carencia de mujeres en el sector». Las Clases de Tecnología Creativas en el Aula, como las llaman, utilizan Arduino como una herramienta para introducir conceptos tecnológicos complejos en las clases. «Básicamente, ayudamos a los profesores a cambiar una forma tradicional de impartir materias y se convierten en los mentores de unos alumnos que hacen una investigación para crear sus propios proyectos. Muchos, cuando empezaron, no tenían conocimientos previos en programación ni en electrónica y ahora realizan proyectos muy complejos, como un robot o el control domótico de una casa». Esto tiene una repercusión que trasciende las cuatro paredes de las aulas. «Estamos viendo cómo los alumnos se convierten en agentes de cambio, porque son los que están más cerca de los retos sociales que hay en su propio contexto».

Prefieren funcionar como un agente interno, desde las entrañas del sistema educativo: «Nos acercamos a fundaciones e instituciones públicas que nos permiten trabajar desde dentro. Cada trimestre, llegamos a 2.000 nuevos centros». Ya han logrado que más de 15.000 alumnos usen la tecnología para la solución de problemas y en torno a 1.000 profesores usan su metodología.

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COMENTARIOS

  1. falta el control y la creación del dinero


  2. Lo difícil es poner la tecnología…al servicio de la gran humanidad…que sea para todos


  3. No pensé nunca qie la moda fuese tan contaminante.