TENDENCIAS
Internacional

El poder tecnológico del ICE

Mineápolis está siendo el campo de experimentación para que los agentes del ICE ensayen las herramientas de inteligencia artificial que utilizan para efectuar sus inmisericordes redadas. Reconocimiento facial, monitoreo sistemático y a gran escala de redes sociales, rastreo de teléfonos móviles y cruce de información proveniente de ingentes bases de datos (obtenidos no siempre de manera legal). Todo ello sin consentimiento previo ni orden judicial.

Artículo

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
09
febrero
2026

Artículo

De funcionamiento tan sencillo como Google Maps. Se abre la aplicación y se despliega un mapa con puntos. Como cuando alguien busca un piso de alquiler, un restaurante en una zona concreta. Salvo que lo que indica esta cartografía es mucho más tenebroso. Ubica «posibles objetivos». Al pinchar sobre uno de ellos, aparece información sensible sobre la persona localizada: nombre completo, fotografía, fecha y lugar de nacimiento y el número otorgado por el Gobierno norteamericano.

La aplicación ELITE (acrónimo de Enhanced Leads Identification and Targeting for Enforcement, Identificación y selección mejoradas para la ejecución de la ley), desarrollada por la empresa Palantir Technologies, localiza presuntos inmigrantes ilegales. Su fundador, Peter Thiel, tomó el nombre de las siete piedras que aparecen en El Señor de los Anillos y que permiten observar a distancia. Diez mil millones de dólares recibió la empresa por desarrollar el software, junto con algunos otros similares.

Aunque se creó en 2002, en el último año ICE ha alcanzado su máximo histórico de detenciones, con 70.000 personas distribuidas en 225 centros

Este es un ejemplo de la alta tecnología que emplea el siniestro Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) estadounidense. Aunque se creó en 2002, integrado en la Ley de Seguridad Nacional desarrollada tras los atentados del 11-S, en el último año ha alcanzado su máximo histórico de detenciones (70.000 personas), distribuidas en los 225 centros de que dispone en el país, según cifras del centro de investigación Transactional Records Acceses Clearinghouse. Después del verano pasado, su presupuesto pasó de 10.000 millones de dólares a 85.000 (el PIB de Groenlandia es de 3.300), y el número de agentes que lo componen casi se ha duplicado, con 22.000 oficiales. Alrededor de medio millón de personas han sido deportadas en los últimos doce meses. La Constitución de Estados Unidos, la más antigua de las democracias, establece en su Cuarta Enmienda que las fuerzas del orden solo están legitimadas a emplear la fuerza si la persona representa un peligro grave para sí misma o para otras personas o si ha cometido un acto violento. Las imágenes que comparten los medios de comunicación, tomadas por los vecinos de Mineápolis, confirman que los agentes del ICE la emplean a la mínima.

Precisamente Mineápolis ha sido el campo de entrenamiento escogido por el ICE para ensayar la eficacia de sus herramientas. Mineápolis, ciudad presidida por el miedo. Docenas de coches abandonados por sus conductores en los lugares más inverosímiles (calles, carreteras, aparcamientos…), al huir o al haber sido arrestados.

Los «objetivos» que identifica el programa los arroja cruzando datos (médicos) provenientes del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, información comercial, registros de teléfono, imágenes y datos recabados en redes sociales o matrículas de coches, lo cual pone en entredicho la legalidad en la obtención de los resultados. No solo determina posibles sospechosos, sino barrios susceptibles de maximizar las detenciones. Como si de un juego de estrategia se tratara. El color de la piel o el acento juegan en contra.

Trump dota a los efectivos del ICE de tecnología punta. Como la aplicación de reconocimiento facial, Mobily Fortify, desarrollada por Clearview AI, que permite escanear rostros de conductores o peatones sin su consentimiento. Cruza información entre rostros y huellas dactilares. Algo similar ocurre con la aplicación MORIS, desarrollada por la empresa de tecnología biométrica B12 Technologies, que permite escanear el iris del sospechoso a corta distancia (sin la conformidad del escaneado). Se sabe que el margen de error es amplio. Además, conviene recodar que la inteligencia artificial no es inocente: sus resultados dependen de los sesgos que condicionen los algoritmos de búsqueda.

Del monitoreo de redes a los drones

Otra herramienta central para el ICE se la proporcionó la adquisición de dispositivos móviles Motorola Solutiones, conectándolos a la base de datos de Thomson Reuters, una multinacional canadiense que cuenta con más de veinte mil millones de registros. Con esta interconexión de datos, los agentes del ICE pueden reconstruir el recorrido de cualquier vehículo y filtrar búsquedas de automóviles por su color, modelo o referencias similares. Si un coche está registrado en una dirección pero se aparca en otra, la policía del ICE lo sabrá.

Aplicaciones como las de Parangon Solutions o Cellebrity permiten recuperar mensajes borrados e incluso acceder a las conversaciones cifradas

Que el teléfono nunca fue un medio de comunicación seguro lo aprendimos del cine. El ICE vuelvo a demostrarlo al utilizar simuladores de antena, Stingrays, que interceptan cualquier información que recibe un teléfono móvil, aunque esté bloqueado. Aplicaciones como las de Parangon Solutions o Cellebrity (empresas israelíes de seguridad cibernética) permiten recuperar mensajes borrados e incluso acceder a las conversaciones cifradas. Su uso exige una orden judicial, pero el ICE no tienen tiempo para formalidades. Para evitar más problemas de los que lleva acumulados, decidió contratar los servicios de un intermediario, de nuevo Penlick, para usar Webloc, una herramienta avanzada de vigilancia digital.

Si el teléfono, oficialmente un ámbito privado, es quebrantado de manera sistemática por los agentes del ICE, las redes sociales son un terreno de acceso mucho más cómodo. Al ser públicas, la monitorización que hacen de los perfiles de inmigrantes es de una sistematización terrorífica. La cúpula del ICE pretende destinar a varias decenas de analistas privados en sus departamentos de Vermont y California para recabar de manera masiva información de Facebook, TikTok, Instagram, YouTube y otras plataformas. Todo lo que pueda dar pistas para nuevas redadas será bienvenido.

Aún hay más. Los drones. Otro de los dispositivos utilizados por el ICE, en concreto el modelo Skydio X10D, con tecnología 5G, equipados con cámaras térmicas y visión nocturna. Pueden determinar la ubicación de una persona a varios kilómetros.

Pero esta tecnología de última generación no solo se emplea para combatir la inmigración. También para controlar los movimientos de los ciudadanos norteamericanos que se solidarizan con sus vecinos y que protestan por la violencia ejercida por el ICE. Reconocimiento facial, monitoreo de redes sociales, rastreo de teléfonos móviles e ingentes bases de datos (obtenidos no siempre de manera legal) con numerosos tipos de cribado han sembrado la indignación en buena parte del país ante la consigna del magnate tecnológico Thiel, para quien democracia y libertad ya no son compatibles.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME