Siglo XXI

«El Año del Turismo Sostenible fue una oportunidad desaprovechada»

La nueva secretaria de Estado de Turismo, Isabel Mª Oliver Sagreras, analiza en esta entrevista los pasos a seguir para que España sea un destino atractivo y medioambientalmente responsable.

Artículo

Belén Kayser

Fotografía

Luis Meyer
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07
Sep
2018

Viajar de forma responsable debería ser cuestión de sentido común, pero aún queda mucho por hacer, prescribir y legislar para que una parte de la población entienda el coste de su huella en el planeta y repiense su forma de descubrir nuevos destinos. El pasado verano, España se enfrentó a una oleada de turistas sin precedentes que hizo replantearse la sostenibilidad del sistema. Paradójicamente, ese mismo año la ONU celebraba el Año Mundial del Turismo Sostenible: España tenía invitación, pero no se presentó a la fiesta. La nueva secretaria de Estado de Turismo, Isabel María Oliver Sagreras (Mallorca, 1961) recoge el testigo de una dirección general que tiene aún mucho que aprender sobre el potencial de un turismo medioambientalmente responsable, más controlado y que explote los recursos de forma respetuosa. Hasta su nombramiento por el presidente Pedro Sánchez, la bióloga y política socialista era la secretaria de la Comisión de Turismo de las Islas Baleares.

¿Cómo entienden ustedes la sostenibilidad, desde el punto de vista del viajero y del anfitrión?

En sus tres vertientes: social, medioambiental y económica. Son tres patas que tienen que mantener un equilibrio. El viajero puede participar de esta experiencia si es respetuoso. Sostenibilidad no es la masificación, ni playas llenas de plástico. La sostenibilidad puede generar riqueza, puestos de trabajo, evitar que la gente tenga que dejar el sitio donde vive, fijar población. Hay que preservar el territorio, fuente de riqueza, también en clave medioambiental.

2017 fue el Año del Turismo Sostenible, pero en España se nos ha pasado el año sin hacer nada. La web de Turespaña no recoge la cita ni hace mención alguna a esta iniciativa de la ONU. Tampoco tiene ninguna sección que haga mención a la sostenibilidad.

2017 fue un año muy especial desde el punto de vista de número de turistas… A lo mejor sí fue una oportunidad desaprovechada, se hizo poco. Ha habido un parón político en los últimos dos años. No vamos a ahondar en esta cuestión, pero es así: en la anterior legislatura se abordado muy poco la transición ecológica. Nosotros estamos manteniendo reuniones con el Ministerio correspondiente. La sostenibilidad es una cuestión de gestión. Es un trabajo técnico complejo de equilibrio entre los recursos naturales, energéticos y el sistema de producción. Abarca muchísimas cosas y aspectos, desde el respeto por el medio ambiente al cumplimiento de normas energéticas. Queremos hacer un sistema autonómico donde todos tengamos claro cuáles son las normas y requisitos para acreditar que estamos inmersos en este tipo de turismo sostenible.

«Si queremos mantener la posición de liderazgo de España, debemos integrar el modelo turístico en la economía circular»

¿Con qué plazos juegan para poner sobre la mesa medidas tangibles en la línea de los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

Estamos trabajando en los destinos y en el producto con la colaboración de otros departamentos y con las Comunidades Autónomas y el sector privado. Tanto el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo como la SETUR tenemos muy presentes los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Así, por ejemplo, para el objetivo de acción por el clima colaboramos con el ITH mediante la plataforma i-save para mejorar la eficiencia energética de los alojamientos turísticos. Otra de las prioridades del Ministerio es luchar contra la explotación laboral y mejorar la calidad del empleo. Para ello se va a llevar a cabo un plan liderado por el Ministerio de Trabajo para tratar las mejoras salariales, el reconocimiento de las enfermedades profesionales y la modificación del artículo 42.1 del Estatuto de los Trabajadores, que ya se está tramitando en el Congreso de los Diputados.

La Unión Europea dijo que la economía circular generaría, antes de 2020, tres millones de empleos. ¿Cómo van a sacar partido de esta nueva economía y qué empleos se plantean generar?

El Ministerio está trabajando en crear una Estrategia Nacional de Economía Circular para tener un marco de actuación, porque es necesario sumar esfuerzos. Si queremos mantener la posición de liderazgo que tiene España en turismo, debemos integrar el modelo en la economía circular y aprovecharemos todas las oportunidades disponibles.

En Baleares, donde ha trabajado los últimos años, aplican desde 2016 el impuesto de turismo sostenible. Estipulan una tarifa de hasta dos euros por día de estancia y una bonificación del 50% para los que viajen en temporada baja. ¿Cree realmente que el turista lo percibe como una recaudación útil?

El turista quiere contribuir al buen desarrollo del turismo. El impuesto existe en muchos países turísticos, como Francia o Alemania. En Baleares es un impuesto finalista que revierte en forma directa en el medio ambiente, para formación de trabajadores… Lleva solo dos años y creo hace falta informar más sobre él y sobre para qué se emplea ese dinero, que es para un fondo que promueva la sostenibilidad.

¿Se convertirá en normativa estatal?

A nivel estatal no es posible aplicarlo, porque cada comunidad tiene su propia autonomía, nunca mejor dicho. En nuestro caso es una labor de coordinación, de intentar encontrar soluciones a cuestiones que afectan a todas. Otras comunidades pueden mirar y ver, y a lo mejor seguir alguna de las cuestiones que se han llevado a cabo en Baleares, pero cada una tiene que abordarlo dentro de sus marcos.

¿Plantean gravar las malas prácticas, pedir responsabilidades ambientales al turismo?

Tenemos que avanzar como destino y país desde el punto de vista ecológico. Es importante porque cada vez más personas están en esta onda. Hay turistas cada vez más responsables, que se exigen y cumplen y también exigen al destino que cumpla.

«En las zonas rurales se necesita equilibrio entre las labores de labranza de siempre y un turismo respetuoso con el medio ambiente»

Los blogueros e instagramers han resultado mejores embajadores que los responsables de la Marca España en el turismo. Quizá por su agilidad, por su poder de prescripción… ¿A qué se dedica la oficina pública que debería hacer este trabajo?

No hay duda de que hay un cambio importante en el sistema de comunicación, con las redes sociales como, instagram o los blogs, que hace cinco años no existían y que tienen gran poder de influencia; no hay que descuidar estos sistemas de comunicación. Turespaña, el instituto de promoción de la marca España, tiene una campaña nueva en redes sociales, ‘Spain is part of you’ [lanzada en verano de 2017] para promocionar el país como destino diverso. Hay que usar los canales tecnológicos para reconocer nuestro destino más allá del sol y playa, acercar el ecoturismo, la España Verde, otra marca muy potente.

El concepto de marketing verde está a la orden del día. Existe el riesgo de que, por desconocimiento en muchos casos, los destinos vendan bienestar empaquetado como sostenible cuando no lo es. ¿Cómo van a hacer ustedes para mejorar los controles, establecer qué es y qué no es ecológico?

El ecoturismo está bien delimitado. La Declaración de Ecoturismo de Daimiel supuso un primer paso para coordinar con las Comunidades Autónomas y el sector privado los esfuerzos para definir e impulsar el ecoturismo en nuestras redes de espacios protegidos. Es un documento que sirve para orientar a todos los actores implicados para que el ecoturismo en España incremente sus repercusiones positivas: rentabilidad de las pequeñas empresas que lo ofrecen, creación y mantenimiento del empleo en áreas rurales, y contribución a la conservación del patrimonio de estos espacios.

¿Qué tipo de turismo queremos para España y cómo lo vamos a regular para evitar la masificación y hacerlo realmente sostenible?

El sol y playa para nosotros es muy importante. Tenemos playas maravillosas y una diversidad cultural, gastronómica y paisajística enorme. Pero nos importa combatir la temporalidad y así redistribuir el flujo turístico. Tenemos muchas cosas por ofrecer, por ejemplo la España Verde o los pueblos.

¿Qué estrategia tienen pensada para dar valor a las zonas rurales, cada vez más despobladas?

Con las zonas rurales tenemos una oportunidad, y tenemos que aprovecharla con equilibrio. Por ejemplo, seguir con las labores de labranza de siempre y convivir con una oferta turística respetuosa con el medio ambiente. Hace poco estuvimos en el I Congreso de Turismo Rural en Teruel, que es un buen ejemplo de cómo el trabajo y las ganas de promocionar el destino ha generado puestos de trabajo y fijado población. Tienen un observatorio astronómico [en el Pico del Buitre, cerca de Arcos de Salinas]  fascinante.

¿Cuáles son sus compromisos antes del fin de la legislatura para un turismo más responsable y sostenible en el plano estrictamente medioambiental?

Seguiremos fomentando el ecoturismo en la Red de Parques Nacionales y Reservas de la Biosfera Españolas tras la firma el año pasado de un convenio con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Además, se ha diseñado una campaña de sensibilización sobre turismo sostenible que propicie un cambio de comportamiento en la oferta y la demanda turística, mejorando la imagen de España como destino proactivo a favor de la sostenibilidad. Desde Turespaña se seguirá promoviendo esta oferta sostenible a través de la web, para que los turistas puedan estar informados, elegir destinos y alojamientos turísticos para disfrutar de una oferta más sostenible.

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