Innovación

Lo que deberías saber sobre etiquetas energéticas

Los fabricantes de electrodomésticos han conseguido que sus productos sean tan eficientes que dejan atrás la actual etiqueta energética.

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Redacción
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13
Jun
2015

La etiqueta energética con sus barras horizontales -verdes, amarillas y rojas- es bien conocida por los consumidores. Es una de las mejores herramientas disponibles para informar en los puntos de venta acerca de la eficiencia energética de los productos.  Según establece la ley europea en esta materia, las etiquetas tienen que exhibirse obligatoriamente en cada electrodoméstico puesto a la venta.

Según explican desde la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes), «desde que en 2011 se generalizase su uso en la Unión Europea, esta etiqueta nos aclara lo que podemos ahorrarnos en gasto de electricidad, agua y gas en nuestros hogares si compramos electrodomésticos más eficientes». Un ejemplo: una vivienda de aproximadamente 70 metros cuadrados con calificación energética E, la más abundante en España, tiene un gasto cercano a los 735 euros al año en calefacción, refrigeración y agua caliente; en un edificio con letra B, el gasto se reduce hasta los 282 euros anuales. 

La calificación de la etiqueta abarca las letras D,C,B, y A, en orden ascendente de eficiencia tecnológica. Y, a partir de ahí, se añade el símbolo + para representar más grados de eficiencia: A+, A++, y A+++,

Sin embargo, hoy en día los fabricantes de electrodomésticos han conseguido que sus productos sean tan eficientes que dejan atrás la actual etiqueta energética. ¿Qué quiere decir esto? «Que un frigorífico clasificado como A+ es actualmente el menos eficiente del mercado siendo el más eficiente uno clasificado como A+++. En efecto, la forma de trasmitir el mensaje puede confundir al comprador, que llega a pensar que un aparato calificado como A+ le va a garantizar un ahorro energético importante, cuando hay otros aparatos mucho más eficientes», concluyen desde Ecodes.

Es por ello que Miguel Arias Cañete, comisario de Clima y Energía de la Comisión Europea, ha anunciado esta semana en Bruselas la propuesta de eliminar los +++ de las etiquetas energéticas, a la espera de encontrar una manera más sencilla, efectiva y veraz de mostrar al consumidor el grado de eficiencia de cada máquina.

Fuera de la zona euro existen otras maneras de representarlo. En Australia, por ejemplo, han establecido un sistema digital para garantizar que la etiqueta se adapte al avance de la eficiencia energética en el mercado. Además, un registro donde aparezcan todos los productos que llevan etiqueta y que están en el mercado, junto a su clasificación energética, como existe en Australia, supondría una gran ayuda para el consumidor europeo.

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