Innovación

Sacar a la calle la cultura emprendedora

Manuel Escudero, director de Deusto Business School, analiza un aspecto crucial del futuro de la educación en el siglo XXI: la cultura del emprendimiento y la innovación.

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15
May
2012
Manuel Escudero, director de Deusto Business School

Vivimos ya en la economía del conocimiento, donde la parte más importante del valor económico se genera a partir del conocimiento científico, tecnológico y organizacional. Quizás la consecuencia más importante es que estamos asistiendo a situaciones inéditas donde se rompen constantemente las cadenas de valor y donde pequeñas empresas con una densidad grande de conocimiento organizado pueden competir, y eventualmente vencer, a grandes empresas globales. Eso es lo que explica que hoy el emprendimiento sea una actividad en auge: es el corolario que se sigue de vivir en la nueva época del conocimiento.

Además, en concreto en España si el desempleo y en particular el desempleo de larga duración son el motivo más evidente de injusticia social en un país, la cifra de desempleo juvenil , situado en torno al 50%, pone en cuestión nuestra viabilidad económica y social en el medio y largo plazo. España no puede permitirse una  «generación perdida», ni puede permitir que la sociedad que hemos creado no ofrezca oportunidades de progreso y de trabajo a sus generaciones más jóvenes y con mayor potencial. La crisis actual ha supuesto el derrumbe de todo un sector en nuestro país: el de la construcción y todas las industrias relacionadas con él a través de la cadena de valor (desde cementeras hasta servicios inmobiliarios). La caída ha sido tan grande y el redimensionamiento esperado tan significativo que se puede afirmar que España no volverá a alcanzar la plena ocupación de sus recursos a no ser que el hueco sea rellenado por nuevas actividades económicas, por nuevas empresas que nacerán de la mano de una nueva generación de emprendedores.

Las instancias académicas y universitarias dedicadas a la educación en administración de empresas en general, y las escuelas de negocios muy en particular tienen, en esta coyuntura, algo muy valioso que aportar: una extensa práctica y un know how muy asentado en la enseñanza y el aprendizaje de creación de empresas y de emprendimiento. El emprendimiento, que en general se enseñaba dentro de los recintos de las escuelas de negocios, debe salir ahora a la calle y extenderse con la mayor velocidad que se pueda lograr. Una escuela de negocios, responsable y comprometida con la sociedad como Deusto Business School y tantas otras en España, no deberían permanecer impasibles y deberían poner a disposición de la sociedad la experiencia acumulada en emprendimiento.

En definitiva, la situación actual demanda que la cultura de creación de empresas se extienda a través de la educación, comenzando con la educación primaria y llegando hasta todas las enseñanzas universitarias. Las escuelas de negocios deberían plantearse, en consecuencia, cómo ayudar a las autoridades para que la dimensión de la cultura emprendedora entre realmente a formar parte del currículo de la educación a todos los niveles.

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